EEUU registra una patente considerada clave para obligar a las farmacéuticas a compartir sus conocimientos
Activistas y académicos estadounidenses piden al Gobierno de Joe Biden que utilice el poder que le da poseer una patente considerada clave en el desarrollo de varias vacunas contra el coronavirus para exigir a las farmacéuticas que aumenten drásticamente la producción y el acceso para los países más pobres.
La demanda se centra concretamente en una patente propiedad del Gobierno estadounidense que cubre los métodos para estabilizar la proteína Spike del coronavirus. Detrás de esta invención, que se remonta a 2016, está, entre otros, el científico Barney Graham, de los Institutos Nacionales de Salud (NIH por sus siglas en inglés), parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU.
Por Icíar Gutiérrez.