Khaman Maluach, el niño refugiado de Sudán que llega a la NBA para cumplir su sueño
Caminar más de cuarenta minutos para poder entrenar no figura entre las condiciones habituales de quienes acaban en la élite del deporte profesional. En Sudán del Sur, donde el conflicto desplazó a millones de personas, muchos jóvenes crecen en campos de refugiados sin acceso a instalaciones deportivas, recursos ni estructuras que les permitan competir en igualdad.
La falta de medios y apoyos institucionales limita las trayectorias, pero también acentúa una realidad: cuando aparece el talento, el recorrido hasta destacar suele implicar más obstáculos que oportunidades. En ese contexto, llegar a lo más alto no es una cuestión de azar, sino de una sucesión de golpes de suerte, programas de desarrollo específicos y que alguien esté mirando. Una de las historias que mejor ilustra esta dificultad ha sido la de Khaman Maluach.
Un motorista, un torneo y unas Crocs marcaron el comienzo de una carrera improbable
La imagen recorrió el mundo desde el Barclays Center de Nueva York, cuando el comisionado Adam Silver pronunció el nombre del joven sudanés como el elegido en el décimo puesto del Draft 2025. En ese instante, Khaman Maluach bajó la cabeza, cerró los ojos y se sostuvo la cara con ambas manos. A su alrededor, varios familiares lo rodeaban con gritos, abrazos y puños al aire. La escena, ampliamente difundida en redes sociales, mostraba el final de una travesía marcada por la precariedad, la espera y una convicción muy poco habitual en alguien que empezó a jugar con trece años y en Crocs.
Maluach nació en Rumbek en 2006, aunque su infancia transcurrió en Uganda, a donde su familia huyó tras el estallido de la guerra civil en 2013. Se crió en un asentamiento de Kawempe, al norte de Kampala, y allí fue donde un motorista, sorprendido por su altura, le propuso sin conocerlo que probara el baloncesto.
Aquel comentario accidental derivó en su primera participación en un torneo organizado por Luol Deng, exjugador de los Chicago Bulls y actual presidente de la Federación de Baloncesto de Sudán del Sur. En ese campeonato, Maluach descubrió el deporte que terminaría llevándolo al número 10 del Draft.
En una entrevista recogida por Olympic, Maluach recordó que no disponía de zapatillas adecuadas y que las primeras veces jugó con calzado de calle. Contó también que, por falta de pistas en la zona, se desplazaba a pie más de cuarenta minutos hasta una cancha donde veía tutoriales en YouTube para aprender a botar y lanzar. Su primera etapa de formación estructurada llegó con la NBA Academy Africa, en Senegal, donde fue becado tras ser detectado por ojeadores internacionales.
Esa etapa resultó determinante para su desarrollo. Según explicó a ESPN, el centro formativo “me colocó en el lugar correcto en el momento adecuado para poder tener éxito”. Desde allí, su progresión lo llevó a competir en la Basketball Africa League, destacar en el programa Basketball Without Borders y obtener una beca para la Universidad de Duke, una de las más potentes del país.
En su paso por la NCAA, Maluach jugó bajo la disciplina de los Blue Devils junto a Cooper Flagg y otras promesas que también han dado el salto a la NBA este año, acumulando minutos de calidad y exponiéndose a una mayor visibilidad internacional.
En paralelo, representó a Sudán del Sur en el Mundial de 2023 y en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde se midió a figuras como Kevin Durant y LeBron James. La selección sursudanesa, que lidera el ranking africano de FIBA, consiguió clasificarse directamente para los Juegos como única representante del continente.
El salto a la NBA llegó en medio de un conflicto diplomático
El crecimiento deportivo de Maluach coincidió con una crisis diplomática que podría complicar su futuro. En abril, el gobierno de Estados Unidos canceló las visas emitidas a ciudadanos de Sudán del Sur y bloqueó nuevas entradas, en respuesta a un litigio sin resolver sobre repatriaciones. El entonces secretario de Estado, Marco Rubio, acusó al Ejecutivo transitorio del país africano de “aprovecharse” de la cooperación estadounidense.
Aunque Maluach ya estaba en suelo estadounidense con visado de estudiante por su vinculación con Duke, la nueva situación migratoria podría suponer un problema logístico para su permanencia en la NBA.
Según recogió la cadena ESPN, los Phoenix Suns, que recibió sus derechos a través de un traspaso previo al Draft, deberá ajustar la categoría de su visa para poder incorporarlo a la plantilla sin contratiempos. El traspaso se produjo días antes, como parte del intercambio por Kevin Durant, y supuso que, aunque fue seleccionado por Houston Rockets, su carrera en la liga comenzará con el equipo de Arizona, que está en plena reconstrucción.
El propio Maluach, en declaraciones posteriores al acto recogidas por medios como AFP, expresó que quería devolver a África lo que había aprendido. Afirmó que “vivir en África me dio la responsabilidad de cargar con todo un continente a la espalda, dando esperanza a los jóvenes e inspirando a las nuevas generaciones de jugadores de baloncesto africanos”. “A veces está bien creer en tus sueños, aunque parezcan una locura”, aseguró.
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