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Todo lo que necesitas saber para visitar la Acrópolis de Atenas

La Acrópolis de Atenas, en Grecia.

Roberto Ruiz


La Acrópolis de Atenas es sin duda uno de los lugares más turísticos del mundo, y quien dice la Acrópolis, dice el Partenón. Nadie se quiere perder el que fue uno de los templos más importantes de la Grecia Clásica, o lo que queda de él, y cómo allí, en lo alto, resiste el paso del tiempo junto a otros edificios no menos importantes. 

Si Atenas es el centro de cualquier viaje a Grecia que se precie, la Acrópolis es entonces el centro del centro de cualquier viaje a Grecia que se precie. Sí, en el país heleno hay infinidad de paradas interesantes. Desde el Monte Olimpo hasta el Peloponeso, pasando por Meteora y Delfos, sin olvidar sus espectaculares islas. Pero si hay que elegir un solo sitio, un solo punto imprescindible en este país mediterráneo que cuenta su historia, su cultura, su gastronomía y su presente como un libro abierto, muchos lo tienen muy claro: ese lugar es la Acrópolis de Atenas. 

Si quieres visitar la Acrópolis te vendrá bien tener en cuenta unas cuantas cosas antes de emprender tu viaje. Quizá quieras saber qué es la Acrópolis, qué hay en ella, por qué es tan importante, cómo se compran las entradas, cuál es el mejor momento para visitarla, cuánto tiempo necesitas o si has de visitar algo más para conocerla y comprenderla mejor. Por lo que si estás justamente en esa situación, toma buena nota, que lo que te vamos a contar te puede resultar muy interesante. 

Qué es la Acrópolis de Atenas

Sin saber lo que es, con solo verla pensaríamos que es esa parte elevada de Atenas que sobresale sobre el resto de la ciudad. Y efectivamente eso es lo que significa su nombre: ἄκρος, akros ('extremo, cima') y πόλις, polis ('ciudad'), por lo que la podemos entender como la ciudad alta. Eso hace que sea el lugar ideal para defenderse y donde ubicar los lugares de culto. Aunque la actividad en esta elevación se remonte a varios milenios atrás, lo que hoy vemos en ella pertenece al siglo V a.C., cuando Pericles reconstruyó lo que había destruido el ejército persa de Jerjes. Se levantaron varios templos y otros edificios civiles que se mantuvieron en bastante buen estado hasta que en el siglo XVII llegó la dominación otomana. Sin embargo, los mayores destrozos tuvieron lugar durante el asedio de Atenas en 1687 por parte de los venecianos. 

Qué hay en la Acrópolis de Atenas

Además del Partenón, en la Acrópolis de Atenas hay muchos otros edificios con los que maravillarse imaginando cómo fueron muchos siglos atrás. Estos son los principales que encontrarás a tu paso y en los que sin duda merece la pena detenerse.

  • Partenón

Es el templo griego por antonomasia. Fue construido entre los años 447 a. C. y 432 a. C., sus arquitectos fueron Ictino y Calícrates, y Fídias el escultor que dirigió las obras. Es de orden dórico, mide casi 70 metros de largo y casi 31 de ancho, con columnas que superan los 10 metros de alto. Sus frontones estaban ricamente decorados, así como su friso interior de 160 metros de longitud y sus 92 metopas, de las que solo se conservan 19. En su interior albergaba una gran estatua de Atenea Pártenos de 15 metros de altura, de oro y marfil. El templo ha sido saqueado numerosas veces y sufrió un gran destrozo durante el asedio veneciado, cuando hacía de polvorín y un cañonazo lo hizo saltar por los aires. Además, en 1816 el embajador británico en Constantinopla, Thomas Bruce Elgin, decidió quitar la mayor parte de la decoración escultórica que quedaba del monumento y trasladarla a Inglaterra para venderla al Museo Británico.

  • Erecteión

Es el templo del rey Erecteo, consagrado a Atenea y Poseidón. Su construcción tuvo lugar entre el año 421 a.C. y el 406 a.C. Es de orden jónico y su pórtico de las Cariátides es lo que lo hace especialmente característico. En él seis esculturas de 2,3 metros con forma de mujer hacen de columnas y soportan el entablamento. Las que vemos en el templo son copias y de las originales cinco están en el Museo de la Acrópolis y una en el Museo Británico. 

  • Propileos

Los Propileos formaban la gran puerta monumental que daba acceso a la Acrópolis. 

Se comenzaron a construir en el 437 a.C., sus columnas son de orden dórico y aquí merece la pena fijarse en su gran techumbre, sostenida por enormes vigas de mármol. 

  • Templo de Atenea Niké

El templo de Atenea Niké queda a la derecha de los Propileos, como si flotara en el aire. Lo que vemos es una reconstrucción del siglo XIX, pero el original se terminó de construir en el 420 a.C. para conmemorar el triunfo de Atenas en la batalla de Salamina.

  • Teatro de Dioniso Eléuteros

Fue el mayor teatro de la antigua Grecia, se encuentra a los pies de la Acrópolis y al datar su construcción inicial al siglo VI a.C. es considerado el teatro más antiguo del mundo. Llegó a tener una capacidad de hasta 17.000 personas.

  • Odeón de Herodes Ático

También se encuentra a los pies de la Acrópolis y de hecho, cuando entramos en ella, es cuando tenemos las mejores vistas de este edificio originalmente cubierto destinado a las audiciones musicales. Fue construido en el año 161 d.C. por orden del cónsul romano Herodes Ático y en él, hoy en día, cada año se celebra el Festival de Atenas

Cuándo visitar la Acrópolis de Atenas

Te recomendamos encarecidamente que, si puedes, evites por todos los medios el verano. Primero, porque el número de turistas que puedes encontrar en un sitio como la Acrópolis puede resultar cuanto menos agobiante. Y segundo, porque las altas temperaturas del verano, unidas a los índices de humedad, pueden resultar del todo asfixiantes, especialmente en las horas centrales del día. Por eso la primavera o el otoño son estaciones mucho más propicias para lanzarse a conocer la capital griega, así como cualquier otra parte del país. 

Información útil sobre entradas y acceso a la Acrópolis de Atenas

La Acrópolis de Atenas tiene dos accesos, uno principal y otro lateral. Tanto en uno como en otro encontrarás taquillas en las que adquirir la entrada correspondiente, que tiene un precio de 20 € de abril a octubre y de 10 € de noviembre a marzo. Si lo prefieres, también puedes comprar tu entrada online en la web oficial. Si la idea es visitar más de un sitio arqueológico en Atenas, existe una entrada combinada que además de la Acrópolis incluye lugares como el Ágora griega, el Ágora romana, Kerameikos, la biblioteca de Adriano, Lykeion o el Olympieio por un precio de 30 €, y que tiene una validez de cinco días.

Como para acceder a la Acrópolis hay que superar un desnivel importante existe un ascensor que facilita la subida a quienes la visitan en silla de ruedas. No está permitido entrar con carritos de bebé, pero existe un servicio de consigna gratuito donde además, si se desea, se proporciona una mochila para portear a los más pequeños. Es importante tener en cuenta que ahora, en tiempo de pandemia, la subida y la bajada se hace en un solo sentido, por lo que conforme avancemos no podremos volver sobre nuestros pasos. Calcula que en visitarla tardarás entre dos o tres horas, si vas con calma. En caso de duda, aquí tienes más información oficial.

El imprescindible museo de la Acrópolis de Atenas

Una vez que hemos visitado la Acrópolis es fundamental entrar a conocer su museo, que se sitúa a solo 300 metros de ella. Junto al Museo Arqueológico Nacional de Atenas es uno de los más importantes del país, e incluso del mundo. Conviene dedicarle alguna hora que otra pues en sus tres plantas de exposición vamos a encontrar auténticas joyas de la arqueología griega. Recoge los elementos más importantes de la Acrópolis, incluidas cinco de las seis cariátides del Erecteion, así como todo lo que se conserva en Grecia del Partenón, dispuesto en su formación original y representando con una copia lo que se encuentra en Londres. Durante la temporada de verano tiene un precio de 10 € y de 5 durante la de invierno, su entrada es independiente al de la Acrópolis y no está incluida en el ticket combinado. Las entradas las podemos comprar tanto en la taquilla como de forma online. Y sí, es tan imprescindible como la propia Acrópolis de Atenas.

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