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El Lorca más radical

Álex Rigola e Irene Escolar nos hablan de El Público, su obra más surrealista

Además tenemos recomendaciones literarias, librerías y un nuevo concurso

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LA ENTREVISTA

El tiempo pasa y la leyenda de Federico García-Lorca no deja de crecer; este año se cumplen 80 años de su fusilamiento y queríamos homenajearle por todo lo alto. Por eso, invitamos a Álex Rigola, director de El Público que tras un año de gira se repone en el teatro La Abadía de Madrid, y a Irene Escolar, una de las actrices de la obra y creadora del espectáculo Leyendo Lorca, en el Teatro Pavón Kamikaze, hasta el 24 de enero. 

Irene Escolar y Alex Rigola en Carne Cruda

La actriz Irene Escolar y el director Alex Rigola en Carne Cruda

Nos emocionamos profundamente con los pasajes que recitó Irene -la piel de punta en el estudio- y con las reflexiones de Alex sobre la batalla contra el pensamiento único, la lucha interna entre aquel que quieres ser y aquel que deberías ser. “El Público”, considerada una de las obras “imposibles” o “irrepresentables” habla de los espejos, de los sueños, de la libertad poética y sexual, del teatro como arma.

Tomo y Lomo en Carne Cruda

Tomo y Lomo en Carne Cruda

 

EL CONSULTORIO DE LA LECTORA FRANCIS

Para la primera oyente, con un caso de paranoia sobre si su chico tiene una doble vida: una no recomendación:  El adversario de Emmanuel Carrère (Anagrama, 2006, traducción de Jaime Zulaika). Una crónica escalofriante sobre un tipo que mató a su familia para que no se descubriera que llevaba mintiendo toda la vida. Un gran libro, pero en caso de paranoia, puede deprimir mucho. O sea que mejor:  La doble vida de Martin Harris de Didier van Cauwelaert (Alfaguara, 2003, traducción de María Fernández Soto). La historia de un hombre que al regresar a casa después de tres días, se encuentra con que su mujer no le reconoce y que además está con un hombre que afirma llamarse igual que él y de hecho, ser él. O sea, una paranoia total. Una novela de intriga al más puro estilo Graham Greene…, y que te engancha tanto que se lee en una tarde. ¡Cuidado con la imaginación!

Para el segundo oyente, un hombre que se siente insignificante, un “soplo de viento”:  Stoner de John Williams (Editorial Baile del Sol, 2011, traducción de Antonio Díez). Escrita en 1965 pero olvidada durante décadas hasta que se mencionó hace unos cinco años en el New York Review of Books. La novela cuenta la historia de William Stoner, un hombre corriente. En general, la vida de Stoner está llena de errores, como la de todos. No obstante, la novela está llena de luz. La luz en el rostro de los estudiantes cuando escuchan en clase los versos de Shakespeare; la luz que emana de la nieve en invierno; la luz que proporcionan tanto la ignorancia, como la sabiduría. En fin, que se  te encoge el estómago en cada página. Con escritura precisa, delicada, bellísima, John Williams nos expone una vida aparentemente insignificante, pero que nos habla de la grandeza del ser humano.

EN BUSCA DE LA LIBRERÍA PERDIDA

Hoy hemos viajado al norte, para poner un toque lluvioso a este programa tan del Sur, tan lorquiano. En Pontevedra, ciudad insigne solo por el hecho de haber declarado persona non grata a Mariano Rajoy, está uno de los cascos históricos más bellos (todo peatonalizado) de nuestro país, y en él, junto a la Plaza Peregrina, se encuentra la Librería Cronopios. Y todos sabemos que un cronopio es una flor, pero dos son un jardín. Adriana, una de sus libreras nos contó alguno de los secretos de esta librería cronopial…

BASADO EN HECHOS REALES

Os pedimos que nos mandaŕais relatos lorquianos contemporáneos. Pero de la avalancha (¡gracias!) recibida solo podía quedar uno. ¿Cómo escribiría Lorca si viviera? La respuesta nos la dio Ana Tomás, la ganadora con su microrrelato titulado Perdido:

Perdido, como se pierde un perro andaluz por las sucias calles de Brooklyn, husmeando los vapores de la cebolla de un puesto de hot-dogs y esquivando embestidas de yellowcabs como jinete que ha dejado que abreve su caballo en un charco de cieno donde se rie maliciosa una luna blanca de nácar. Así se camina por la Gran Manzana, con ojos hambrientos de gran ciudad, con una mano libre y la otra acariciando la faca de plata. Nunca se sabe, se tiñe a veces la alegría en sangre y hay que llevar cubiertas las espaldas; galopar avenidas acariciando la noche, es perderse como enamorado en una nube de escarcha.

EL CLUB DE LOS LECTORES HAMBRIENTOS

El Grito en el Cielo de Javier Gallego (Arrebato Libros, 2016). Un grito agónico lleno de realidades que te pegan hostias, por lo político-social, y también por lo amoroso, porque nos lleva al cielo y al infierno, en un viaje por el amor y el desamor.

Aullido y otros poemas de Allen Ginsberg (Visor, 1993, traducción de Katy Gallego). Escrito en 1955, y escandaloso en la época por la crudeza del lenguaje, “Aullido” hablaba de una generación abrumada por un país lleno de injusticias sociales de las que nadie -en el poder- quería saber nada. De hecho, fue prohibido durante un tiempo hasta que el juez dictaminó que más que obsceno, el poema poseía “importancia social redentora”.

Un poema cuyo recurso fundamental, al igual que en “El Grito en el Cielo” es la hipérbole, exageración desmesurada, tan brutal, tan arriba, tan a saco que su utilización produce angustia, pero también clarividencia.

Fuera de clase Textos de filosofía de guerrillas de Marina Garcés (Galaxia Gutenberg, 2016). La última joyita de una filósofa a la que hay que seguir cual groupies, porque todo lo que toca lo convierte en pensamiento luminoso.

Dentro de nada, mucho más, ¡que volveremos con nuestro especial de Navidad!

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