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Carles Puigdemont volverá a quedarse solo con la CUP en su búsqueda de socios parlamentarios

La cuestión de confianza no servirá al president para conseguir ni un apoyo más que el día de su investidura, pero sí para rehacer los puentes con los anticapitalistas

Iceta (PSC) asegura que el president no le ha trasladado su intención de convocar un referéndum, pero sí la de acabar con la legislatura en 2017

Rabell (CSQEP) avanza su negativa a la cuestión de confianza por su rechazo a cualquier vía unilateral

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Carles Puigdemont junto a la portavoz, Neus Munté, y el secretario Joan Vidal EFE

"Queremos pasar la cuestión de confianza con buena nota", ha asegurado este martes la portavoz del Govern, Neus Munté, ante la pregunta de si Carles Puigdemont buscará socios más allá de la CUP para superar la cuestión de confianza del próximo 27 de septiembre. Pero, pese a la intención de tejer nuevas alianzas, el president volverá a disponer solo de los 72 diputados, 62 de JxSí y 10 de la CUP, que ya le votaron en la sesión de investidura.

Solo unas horas después de que Munté mostrara interés –si bien escéptico– por el posible apoyo de otras fuerzas, el líder de Catalunya Sí que es Pot, Lluís Rabell, y del PSC, Miquel Iceta, han oficializado la oposición de sus grupos a otorgar la confianza a Puigdemont. Rabell, que se ha reunido en primer lugar, le ha trasladado la negativa de su grupo a cualquier vía unilateral, tal y como se viene reiterando por parte de su espacio político. Lo mismo ocurrirá con el PSC, que no dará su apoyo por el rechazo de la hoja de ruta que Puigdemont volverá a defender ante la Cámara.

Ambos portavoces de la oposición se han entrevistado con el jefe del Govern en el marco de la ronda de reuniones que está manteniendo para sondear su posible apoyo. El lunes fue el turno del líder del PP, Xavier García Albiol, quien aseguró que había despachado "en cinco segundos" el posicionamiento de su partido sobre la cuestión de confianza, obviamente en contra. Tampoco se esperan sorpresas de Inés Arrimadas (Ciutadans), que acudirá a la reunión este miércoles. La jefa de la oposición será la última llamada al Palau y ya ha avanzado que le propondrá una alternativa a la "huída hacia adelante" que según ella está haciendo el Govern.

Si bien Albiol aseguró haber visto a Puigdemont "dispuesto" a convocar un referéndum unilateral de independencia, Iceta ha salido de la reunión con una opinión contraria. Según ha relatado, el president no le ha trasladado su intención de impulsar ningún tipo de referéndum y sí de mantener la hoja de ruta con la que JxSí acudió a las elecciones hace ahora un año, incluyendo acabar la legislatura en 2017, cuando se cumplan 18 meses de mandato.

La del referéndum era la condición que la CUP venía señalando para dar apoyo a continuar con la legislatura, pero este lunes anunció que la levantaba y que prestaría sus 10 votos sin reclamar contrapartidas, después de la esperada reunión entre los anticapitalistas y Puigdemont, mantenida el viernes pasado. La CUP espera poder centrarse así en la negociación de los presupuestos, el nudo que se atragantó el pasado julio en las relaciones entre los independentistas y donde, presumiblemente, ahora mantendrán diferencias similares a JxSí.

Pese a las esperadas discrepancias en materia presupuestaria, el 'sí' sin condiciones de la CUP ha vuelo a dibujar una mayoría en la Cámara para sostener al Govern. Una vez superado el primer escollo, el Ejecutivo espera una recomposición de las relaciones con los anticapitalistas en las diferentes citas clave del inicio de curso. En primer lugar, en el debate sobre política general de la semana que viene y, después, en la aprobación de unos nuevos presupuestos.  "No tendría sentido apoyar la continuidad de la legislatura y rechazar los presupuestos", repiten desde el Govern.

¿El fin del RUI?

Con el fin de las condiciones de la CUP para apoyar la moción de confianza y la cerrada negativa del resto de fuerzas –incluyendo la de momento extraparlamentaria En Comú– a las fórmulas unilaterales, las posibilidades de que el Govern impulse el llamado "referédum unilateral de independencia" (RUI), como le piden diferentes sectores del independentismo como la ANC, parecen decaer. El Partit Demòcrata ya anunció la semana pasada que consideraría "un error" que Puigdemont acudiese a la cuestión de confianza con la propuesta de un RUI bajo el brazo.

Sin embargo, el president ha evitado hasta el momento descartarlo de plano y, de hecho, tanto él como el vicepresident, Oriol Junqueras, contemplan introducir una partida en los presupuestos en previsión de que poder celebrar un proceso refrendario de este tipo.

En una entrevista mantenida este martes en OndaCero, Puigdemont ha recordado que desde su gobierno continúan dispuestos a negociar un referéndum con el Estado, negociación en la que se podría acordar tanto la fecha como la pregunta o, incluso, los porcentajes para validar una secesión acordada. Además ha indicado que estaría dispuesto a que en esta misma consulta se preguntase también por un encaje federal para Catalunya.

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