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Una candidata del PP, condenada por querer “arrancar los ojos” a una profesora

La atleta Vanessa Veiga ocupa el puesto número 12 de la lista de Jesús Labrador para el Ayuntamiento de Toledo.

Amenazó a la profesora de su hija, y en presencia de la menor, durante una reunión de tutoría.

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Vanessa Veiga con Jesús Labrador en instalaciones deportivas de Toledo / Foto: PP

Vanessa Veiga con Jesús Labrador en instalaciones deportivas de Toledo / Foto: PP

Vanessa Veiga es una conocida atleta de la ciudad de Toledo y una de las candidatas ‘estrella’ de la lista municipal de Jesús Labrador (PP) para el Ayuntamiento. Ha sido campeona de España de maratón y empresaria, pero según ha podido saber eldiario.es/clm también tiene en su haber una reciente condena por amenazas y vejaciones injustas a la profesora de su hija, a la que le dijo: “te voy a arrancar los ojos”.

Los hechos son muy recientes. La sentencia tiene fecha del pasado 15 de febrero y todo comenzó el 17 diciembre, cuando Vanessa Veiga acudió al Colegio Público Valparaíso de Toledo, donde cursa estudios su hija y donde tenía concertada una reunión con la tutora de esta. Al inicio del encuentro, la denunciada, mostrando una actitud “violenta y hostil” le dirigió en voz alta a la profesora expresiones como “no quiero verte más”, “voy a hacer todo lo posible para echarte del centro”, “voy a coger un megáfono y a decirle a todo mundo lo dañina que eres”, “no pararé hasta machacarte” o “te voy a arrancar los ojos”.

Estas amenazas las llevó a cabo además delante de la menor, sin que los allí presentes, familiares de Veiga y otras dos docentes, lograran tranquilizarla ni evitar que golpeara fuertemente una de las mesas del aula con los nudillos, “en su mismo afán intimidatorio”.

El juicio se celebró el 9 de enero y a la vista de los testimonios, la jueza encargada del caso decidió otorgar mayor credibilidad a las declaraciones de la denunciante y de los otros dos docentes que fueron testigos de los hechos, según explica, por la falta de imparcialidad de los familiares que acompañaban a Veiga durante la reunión, y las contradicciones en sus declaraciones, llegando a declarar la madre de la denunciada que esta no golpéo la mesa, algo en que lo que coincidían las compañeras de la profesora amenazada. En la sentencia se apunta que se exteriorizó “un ánimo de degradar e intimidar” a la profesora.

Además, aunque la pena impuesta no constituye delito sino falta, la jueza abunda en el hecho de que la acción se produjera en presencia de la menor, “principal perjudicada por la ocurrencia de los hechos”. La atleta, por tanto, fue condenada a una falta de amenazas y vejaciones injustas, además de la imposición de las costas del juicio.

Una extendida realidad

Las amenazas a profesores se han convertido en los últimos años en una práctica tristemente extendida. Prueba de ello son los datos aportados por la Unidad de Atención al Profesorado (UAP) puesta en marcha por la Junta, una herramienta para atender y asesorar a los docentes castellano-manchegos que soliciten sus servicios al verse afectados por situaciones de conflicto escolar. Según apunta el Gobierno regional, esta unidad había atendido en enero 170 casos desde su puesta en marcha en junio de 2013.

Vanessa Veiga recibió una beca de Castilla-La Mancha Olímpica 2014 (CLAMO) por parte del Gobierno regional. En la foto aparece con el consejero de Educación, Marcia Martín / Foto: JCCM

Vanessa Veiga recibió una beca de Castilla-La Mancha Olímpica 2014 (CLAMO) por parte del Gobierno regional. En la foto aparece con el consejero de Educación, Marcia Martín / Foto: JCCM

De los 170 casos atendidos, en 38 de ellos se ha personado la Guardia Civil o la Policía Nacional, en 24 se ha necesitado defensa jurídica, en 35 consulta jurídica, 142 han precisado de asesoramiento o información, mientras que 8 se han resuelto por mediación. La directora general de Organización, Calidad Educativa y Formación Profesional, Isabel Couso, recordó entonces que la UAP se pone en funcionamiento a raíz de la aprobación de la Ley de Autoridad del Profesorado y el decreto que la desarrolla.

Aunque la Consejería de Educación presume del buen funcionamiento de esta unidad, lo cierto es que la normativa no solo no se aplica en todos los casos sino que también tiene sus flecos. De hecho, en la propia sentencia referida a Vanessa Veiga, la jueza realiza una velada crítica a esta normativa cuando apunta que “flaco favor haremos a nuestros hijos” si se convierte a los docentes en sus “enemigos”, transmitiendo "el valor de ‘Educación’ como autoridad en su sentido de potestad o dominación y no como la ‘autoritas’ del Derecho romano: liderazgo entendido como vocación de servicio a la comunidad, (…) y a la formación integral de las personas en conocimientos y valores.

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