Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

El Ayuntamiento de Madrid quiere descabezar la dirección de los principales centros culturales

Sofía Pérez Mendoza

Quedan solo días para conocer el destino de Madrid Destino. El Ayuntamiento de Madrid anunciará la próxima semana la reestructuración de la empresa creada por Ana Botella para agilizar la gestión cultural en la capital. Y la concejalía de Cultura, dirigida por Celia Mayer, ya ha confirmado a eldiario.es que esa reestructuración también incluye “la gobernanza de los espacios”. Es decir, la dirección de los centros.

Los altos cargos de la mayoría de los centros que dependen directamente de Madrid Destino, Cultura, Turismo y Negocio S.A., fueron nombrados a dedo por el anterior gobierno popular. Incluso cuando, como ocurrió con el Teatro Español, se convocó un concurso público para designar esos puestos. Ahora Madrid se ha propuesto poner patas arriba toda una organización que nació con fines que contravienen las políticas culturales de las que ha hecho gala el equipo de Manuela Carmena: instituciones abiertas, horizontales y transparentes.

Madrid Destino se creó en 2013 como resultado de la fusión de Madrid Arte y Cultura S.A (MACSA), Madrid Visitors & Conventions Bureau (MV&CB) y Madrid Espacios y Congresos (Madridec). Las críticas han salpicado a la empresa gestora desde su nacimiento, pues el equipo de Ana Botella la concibió como un “ente ágil, innovador y empresarial, orientado al mercado” cuyo fin último, según se ha interpretado desde el sector, era la liberalización de las políticas culturales.

Es una patata caliente de la que no ha podido deshacerse el nuevo ejecutivo municipal, que ha prometido para compensarlo hurgar hasta en la última de las tripas de la empresa. Esa voluntad empezó a enseñar los colmillos el verano pasado, cuando se puso nombre al primer caído: el director de Centro-Centro, el espacio municipal ubicado en la misma sede del ayuntamiento.

La pregunta ahora es si rodarán más cabezas en los próximos días. Por el momento, y probablemente no por mucho tiempo, esta es la situación en la que se encuentran los centros gestionados por Madrid Destino.

Teatro Español

El director del Teatro Español, Juan Carlos Pérez de la Fuente, es últimamente el centro de todas las miradas. Llegó a la Plaza de Santa Ana en junio de 2014, tras celebrarse un concurso público que no ganó. El Ayuntamiento de Madrid, entonces dirigido por Ana Botella, buscaba un sustituto para Natalio Grueso y designó a Pérez de la Fuente a pesar de que sus dos competidores en la convocatoria, Ignacio García y Gerardo Vera, habían obtenido más puntuación.

El periodo de dirección de Pérez de la Fuente, que ya estuvo al frente del Centro Dramático Nacional entre 1996 y 2004, se ha caracterizado por la incorporación al repertorio de obras de autores españoles que hasta el momento se habían mantenido fuera de las grandes citas teatrales. También ha puesto sobre las tablas del Español un monólogo inédito de Max Aub sobre el dolor y la injusticia de los totalitarismos y está preparando una coproducción con una compañía argentina para llevar a escena El cerco de Numancia el año del cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.

Todas las quinielas apuntan a Pérez de la Fuente como una de las primeras bajas, aunque por el momento la Concejalía de Cultura se blinda y asegura que “su contrato sigue vigente”.

Desde 2007, la persona que lleva la programación del teatro Español también gestiona Las Naves de Matadero, en Legazpi. Los rumores no descartan la posibilidad de deshacer este pack y crear para los espacios de Matadero una nueva figura de dirección.

Centro-Centro

Centro-Centro está descabezado desde verano. El que era su director, José Tono Martínez, fue la primera víctima del lavado de cara de este centro de nueva creación, nacido con el traslado del Ayuntamiento de Madrid al palacio de Cibeles. La obra de adecuación del espacio para albergar los despachos del ejecutivo municipal costó al erario público 500 millones de euros y contemplaba también la creación de esta sala de exposiciones.

Después de las obras, Fernando Villalonga, exdelegado de las Artes, llamó a Tono Martínez: “¿Quieres hacerte cargo de este edificio imponente que está vacío y todavía no tiene programa?”. Y así echó a andar Centro-Centro, una cáscara de oro vacía de plan cultural. 

La muestra de Kandinsky ha sido probablemente la mejor exposición de 2015 en Madrid. Este tipo de exposiciones temporales de pago se combinan con espacios abiertos al público que pretenden, según la web, “hacer convivir el arte y la cultura más sofisticados con espacios críticos de reflexión y convivencia ciudadana”.

La persona que hasta nuevo aviso hace las funciones que desempeñaba Tono es Santiago Eraso, el actual director de Madrid Destino.

Conde Duque

El centro cultural Conde Duque vive probablemente uno de sus mejores momentos desde que se dio por concluida su reforma en 2011. El edificio, originalmente un cuartel, experimentó una renovación total que aumentó en 10.000 metros cuadrados su superficie disponible para el uso. El coste de tan tamaña obra ascendió a 75 millones de euros.

Tras su reapertura, sin embargo, no existía un plan cultural concreto y la actividad quedó parada. Concha Hernández, actual directora de actividades del espacio, fue la persona escogida en 2014 para revitalizar un espacio con enormes posibilidades al que no se estaba sacando todo su jugo. Su gestión ha traído a las instalaciones del Conde Duque adaptaciones para jóvenes de obras clásicas, como Hey Boy,Hey GirlHey Boy,Hey Girl, festivales como Ellas Crean y un buen número de actividades dedicadas a la danza.

En una entrevista con este medio, Hernández reconoce que la primer obstáculo para ponerse a los mandos de un centro de esta envergadura es la falta de manos. “Ves que tienes pocos soldados”, aseguraba.

El sindicato UTMAC viene denunciando en los últimos años la situación de los trabajadores en algunos teatros públicos madrileños, azotados por una plantilla mermada con una elevada carga de trabajo. Esta necesidad de reforzar los equipos es una de las demandas habituales. ¿Será una de las sorpresas de la reforma de Madrid Destino?

Matadero

Matadero se ha convertido en uno de los espacios culturales de moda de la capital. Tiene de todo: varias salas de teatro, una cineteca, patios inmensos, espacios polivalentes, una Casa del Lector... No resulta, además, difícil constatar cómo se ha revalorizado la zona que acoge sus instalaciones (Legazpi).

En marcha desde 2007, Matadero se concibe como un “gran laboratorio de creación actual interdiscilplinar vinculado a la ciudad” para el intercambio de ideas y abierto a todos los campos de la creación. De este complejo participan entidades públicas, pero también privadas. Una buena parte de sus naves están alquiladas y sus eventos también “se venden” a otras empresas. Convertir Matadero en lo que es hoy ha costado hasta la fecha 62 millones de euros.

Oficialmente, al frente de este buque insignia está desde enero de 2013 Carlota Álvarez Basso, jefa del departamento de Obras Audiovisuales del Museo Reina Sofía entre 1992 y 1999 y creadora del Plan Estratégico de Cultura de Madrid (PECAM). Aunque Madrid Destino confirma que la directora está de baja y no aclara si hay alguna persona que esté asumiendo sus funciones.

MediaLab-Prado

Medialab Prado se define como un laboratorio ciudadano de la cultura digital. Lo primero porque es un lugar de investigación y producción; lo segundo, porque entre sus paredes se aprende y se enseña, todo a la vez. Esa es tal vez la esencia de los labs: la horizontalidad.

Hasta su cierre en los años 90, la actual sede de MediaLab-Prado, la Serrería Belga, era un almacén de madera y taller de molduras. La recuperación de este edificio, un espacio industrial de principios del siglo XX, formaba parte del programa electoral de Alberto Ruiz-Gallardón que heredó Ana Botella. La rehabilitación completa costó siete millones de euros de inversión pública, sin contar con la fachada. Entre tanto se sucedieron varias ampliaciones de presupuesto, cinco años de obras y un pequeño susto motivado por el interés de Telefónica en ocupar el espacio.

Ana Botella inauguró la nueva sede del programa municipal de cultura digital MediaLab-Prado en abril de 2013. Ese mismo día y sin previo aviso, el equipo Madrid Arte y Cultura S.A (MACSA) anunció el concurso de selección para un nuevo director del centro. Un año después el proyecto ganador apareció en la página de Madrid Destino como “cerrado y adjudicado”. No hubo anuncio oficial. La persona que continúa, antes y después de este episodio, al frente del lab es Marcos García, responsable de desarrollo de contenidos y coordinación desde 2006 junto a Laura Fernández.

MediaLab-Prado se ha labrado en los últimos diez años el prestigio de ser uno de los laboratorios más productivos de Europa y ha logrado colocar a Madrid en la misma carrera que libran en este ámbito ciudades como Londres, París o Berlín.

Teatro Circo Price

El Teatro Circo Price existe desde el siglo XIX, aunque no ha mantenido la misma ubicación desde entonces. En 2007, coincidiendo con la etapa de máxima expansión económica del PP madrileño, se abrieron las puertas del nuevo Price, construido sobre las cenizas de la antigua fábrica de galletas Pacisa, en la Ronda de Atocha.

El levantamiento del centro cultural, utilizado como sala de conciertos, circo y otros espectáculos, costó varios millones de euros y más de cinco años de reformas. El espacio, de cuya programación es también responsable Pérez de la Fuente, acoge buena parte de los eventos de los Veranos de la Villa

Fernán Gómez centro cultural de la Villa

Un espacio aparente en un lugar aparente. Situado en plena plaza de Colón, el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa ha ocupado pocos titulares en los últimos años, y eso que dispone de dos buenas salas de teatro y otra de exposiciones. De su presencia en los medios se recuerda el follón que trajo consigo la decisión de retirar el rótulo de la fachada justo cuando el centro cambiaba de nombre en 2013 (antes respondía simplemente Teatro Fernán Gómez), coincidiendo con la creación de Madrid Destino.

El sector cultural asoció este cambio de nomenclatura (y de letras) con la intención del gobierno municipal de modificar la forma de financiar los espacios culturales públicos. Hicieron falta unas horas para que Ana Botella se arrepintiera del gesto de retirar el rótulo, justo unos días antes del sexto aniversario de la muerte del cineasta y guionista.

En febrero, su oferta es un programa de convivencia entre Ninette, de Miguel Mihura, y un monólogo, Huevos con Amor, interpretado por la nieta de Jardiel Poncela y dirigido por su biznieto, Ramón Paso. La organización de las actividades también las asume Pérez de la Fuente.

Etiquetas
stats