eldiario.es

Menú

Condenado a 18 años de cárcel por violar a su cuidadora en una vivienda de acogida de Cáritas y agredir a un varón

Dejó a la mujer maniatada y amordazada, y ésta logró huir y avisar a una vecina de que la habían violado y cortado un dedo gordo del pie

- PUBLICIDAD -

La Audiencia Provincial de Bizkaia ha condenado a un total de 18 años y medio de cárcel a un ciudadano marroquí de 45 años de edad por violar el 23 de mayo de 2013 a una de sus cuidadoras, de 25 años, en una vivienda de acogida de Cáritas en el barrio bilbaíno de Deusto, e intentar agredir, posteriormente, con un cuchillo en el centro 'Proyecto Hombre' a un varón, al que consideraba responsable de que se le expulsara del piso deustoarra.

Además, deberá abonar una indemnización de casi 40.000 euros y no podrá acercarse a la víctima de la agresión sexual a una distancia menor a 500 metros en un plazo de 15 años. Tampoco podrá comunicarse con ella por ningún medio en 20 años.

La sentencia considera probado que el 23 de mayo de 2013, a las 15.30 horas, el acusado --nacido en Marruecos, en situación irregular en España y sin antecedentes penales--, se encontraba en la vivienda de acogida de Cáritas de la calle Erdikoetexe de Deusto con su supervisora y educadora de 25 años. Tres días antes se le había comunicado que iba a ser expulsado del lugar.

Tras haber comido en el piso de acogida agresor y víctima, que nunca habían tenido ningún problema, éste se ofreció a fregar y, cuando la mujer se encontraba en su despacho, de espaldas a la puerta, éste la agarró del moño, le puso el cuchillo en el cuello y, con ánimo de inmovilizarla, le ató las manos con cinta adhesiva, llevándola a uno de los dormitorios donde la tumbó en la cama y comenzó a bajarle la cremallera del pantalón.

En ese momento, ella logró propinarle una patada y salió de la habitación, pero el agresor la alcanzó en el hall. Entre ambos se produjo un forcejeo y cayeron al suelo. El procesado la hirió con un cuchillo de 30 centímetros de longitud en las manos, el pie y la pierna.

Después, la arrastró hasta la habitación donde terminó de atarla con cinta de embalar adhesiva, una cortina de baño y un cordón, tapándole la boca, para practicarle sexo oral y vaginal.

Tras estos hechos, el acusado mantuvo atada y amordazada a la víctima, se duchó y lavó la ropa manchada con sangre de la mujer, y se sentó junto a ella, hablándola, mientras se fumaba varios cigarros y se tomaba dos pastillas.

DETENCIÓN ILEGAL

Sobre las 16.45 horas, el procesado abandonó el domicilio tras guardar dos cuchillos en la mochila, coger dos teléfonos de la vivienda y el móvil de la víctima, además de las llaves de ésta para que no pudiera salir del piso ni comunicarse con nadie. Al salir, el condenado cerró la puerta con llave y la dejó encerrada.

Al de un par de minutos, la cuidadora se incorporó en la cama, se liberó de las ataduras de las manos y saltando llegó a su despacho. Allí cogió unas tijeras, cortó las ataduras de los tobillos y consiguió salir con un juego de llaves que casualmente le había dado un compañero esa mañana. La víctima pidió ayuda a una vecina y su nuera, que se encontraban en el rellano del piso inferior, a las que dijo que la habían violado y cortado el dedo gordo del pie.

Por su parte, el encausado se dirigió directamente al centro de 'Proyecto Hombre', de la calle Avenida Madariaga de Bilbao, donde sabía que encontraría al que consideraba responsable de su expulsión de la vivienda de acogida.

La resolución indica que, sin que haya quedado acreditado si tenía intención de matar al hombre, apareció con un cuchillo en cada mano insultando a la víctima. En ese momento, otro usuario del centro, que estaba sentado junto éste, le dio una patada que le desestabilizó, mientras otros lograron "frenar la acción del acusado, agarrándolo por la mochila e interponiendo sillas".

El acusado fue detenido por agentes de la Ertzaintza. Sobre las 18.30 horas, cuando se encontraba en el Hospital de Basurto, esperando a recibir el alta tras ser atendido por una intoxicación medicamentos voluntaria --que había tomado antes de ir al centro 'Proyecto Hombre'-- , solicitó a los funcionarios que le custodiaban salir al exterior a fumar un cigarro.

Ante la negativa de los agentes, el acusado comenzó a golpear los cristales del recinto y de la puerta con el soporte metálico del suero, al tiempo que se dirigía a los ertzainas insultándoles y diciéndoles que les iba a matar. Además, le hizo gestos amenazantes, pasándose el dedo de un lado a otro del cuello reiteradamente.

CONDENAS

La Audiencia vizcaína cree que no está probado que la ingesta de medicamentos afectara a las facultades cognitivas ni intelectivas del procesado. Por todo ello, le condena a 14 años de prisión por un delito de agresión sexual "con acceso carnal y uso de medio peligroso en concurso medial-instrumental con el delito de detención ilegal".

Además, le impone inhabilitación por el mismo periodo de tiempo y la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 500 metros durante 15 años. Tampoco se comunicará con ella, por ningún medio, en 20 años.

La Sala también le condena a cuatro años y medio de prisión por dos delitos de lesiones y al pago de 40 euros con un día de privación de libertad por una falta contra el orden público. Además, deberá pagar una indemnización a las víctimas de casi 40.000 euros.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha