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INTERNACIONAL

Grecia da el paso que pedía Bruselas para agilizar la expulsión de refugiados a Turquía

El Parlamento griego cede a las presiones de la UE y cambia la composición de los comités de solicitudes de asilo, que estaban obstaculizando expulsiones a Turquía por considerar que no es un país seguro

"Es un duro golpe a la independencia de los comités. Si perdemos nuestras plazas en ellos, se tramitarán los casos de la forma que quieran los políticos", valora un miembro independiente de uno de estos órganos

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Ocho heridos durante enfrentamientos entre sirios y afganos en el puerto del Pireo

Varios refugiados hacen cola en el campamento griego del puerto de El Pireo. EFE

Grecia ha apartado a los miembros de un organismo independiente que bloquearon la deportación de varios refugiados sirios, en respuesta a las continuas presiones de otros países europeos.

Los parlamentarios griegos votaron este jueves cambiar la composición de los comités de solicitudes de asilo del país, en un intento de desplazar a las responsables que se opusieron con criterios jurídicos a la expulsión de varios sirios seleccionados para la deportación a Turquía. El órgano había puesto en peligro el pacto migratorio entre la UE y Turquía, el acuerdo alcanzado en marzo que pretende que todos los solicitantes de asilo que lleguen a las islas griegas sean detenidos en ese país y deportados.

Mientras que la Policía griega ha cumplido la primera parte del plan, los comités de solicitudes griegos han bloqueado las deportaciones planeadas, lo que podría dar a los sirios más incentivos para llegar a Grecia. Los comités argumentaban que Turquía no cumple la legislación sobre refugiados y por lo tanto no es un país seguro para estos. Actualmente, los comités de peticiones, de tres personas, están formados por un funcionario nombrado por el Gobierno y dos designados de forma independiente por la Agencia de Refugiados de la ONU y el Comité Nacional de los Derechos Humanos.

Tras las presiones de políticos europeos que temen un nuevo incremento de las llegadas a Grecia, los diputados del país han acordado crear nuevos comités formados por dos jueces administrativos y una persona nombrada por la ONU, lo que significa que las autoridades estatales superarán en número a las independientes en los comités.

Un miembro independiente de uno de esos órganos, entrevistado por the Guardian poco antes de la modificación legal, explica que fue un movimiento político diseñado para someter un proceso judicial independiente a los deseos del Gobierno. Hablando De forma anónima, destaca que la modificación es "un duro golpe a la independencia de los comités". "Pensamos como juristas. Tenemos una visión específica que está basada en el análisis legal. Si perdemos nuestras plazas en los comités, se tramitarán los casos de la forma que quieran los políticos".

El ministro de Migraciones, Yannis Mouzalas, opina lo contrario: que la modificación hará que los comités sean más independientes. "Por recomendación de mis colegas europeos, estamos haciendo una enmienda a la composición de los comités de solicitudes para garantizar su independencia, incluyendo a dos jueces que son evidentemente independientes", afirmó Mouzalas en un discurso parlamentario.

La modificación ha provocado divisiones internas en Syriza, el partido que gobierna en Grecia. En una carta interna filtrada a los medios, cinco diputados de Syriza piden a Mouzalas que la retire. "Esta enmienda está en la frontera de lo que es constitucional y no es coherente con la postura común de Syriza respecto a los derechos humanos. No tiene nuestro apoyo porque va contra nuestras posturas políticas fundamentales", dice la carta.

El Gobierno griego, así como la UE y muchos de sus miembros, cree que Turquía es un país seguro para los refugiados porque les ofrece un nivel básico de protección. Pero los colectivos de derechos humanos sostienen que esto no es suficiente y que Turquía no les ofrece la protección superior a la que tienen derecho bajo los términos de la convención de refugiados de la ONU de 1951.

A pesar de los últimos cambios legales, en la práctica Turquía no concede a la mayoría de sirios el derecho a trabajar. Aunque los niños sirios tienen en teoría acceso a la educación, más de 300.000 jóvenes en edad escolar no están escolarizados. En lugar de eso, muchos trabajan en fábricas o granjas.

Turquía niega estar devolviendo a sirios a su país o disparándoles en la frontera, pero los colectivos de derechos humanos han documentado cientos de expulsiones a Siria y hay muchas informaciones de sirios que fueron disparados cuando trataban de alcanzar la seguridad en suelo turco.

Traducción de  Jaime Sevilla Lorenzo

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