Expertos alertan del “peligro” de respirar el humo del fuego de Marismas del Odiel, una zona de “máximo valor” ecológico
El incendio en Huelva en el espacio protegido Marismas del Odiel, declarado el pasado domingo y que afecta a un paraje conocido como Marismas del Burro, afecta a una zona de “máximo valor desde el punto de vista ecológico” y está provocando un humo peligroso para las personas. Así lo defienden dos expertos de la Universidad de Huelva, Jesús de la Rosa, doctor en Ciencias Geológicas, catedrático en Geoquímica y experto en el estudio de la calidad del aire, y José Prenda, del área de Zoología, que alertan de la “peligrosidad” de las partículas que se han respirado en Huelva en las últimas horas por la gran humareda generada por el fuego.
Ambos catedráticos, en declaraciones a la Cadena SER Huelva, donde De la Rosa ha apuntado que “en las últimas horas” en la capital se han respirado partículas “muy finas” de PM2.5, contaminantes microscópicos suspendidos en el aire con un diámetro igual o menor a 2.5 micrómetros. La mayor intensidad de impacto se ha vivido en los barrios de “La Orden, La cinta, la Barriada del Carmen, Cardeñas, Santa Marta, ha llegado a la zona de la parte intermedia de la avenida de Andalucía y al Campus del Carmen”, donde se han recogido los datos.
Al respecto, el catedrático ha subrayado que “está recogido en el filtro PM10, PM2.5, y entre PM1 y PM01 –material particulado fino y ultrafino–, que son peor”. “Es una barbaridad y el pico fue entre las 15 y las 17 horas” del martes y entre las 23 y las 4 horas ya del miércoles. “Esto es lo que está respirando Huelva”, ha subrayado.
Confinarse y no exponerse
“La OMS da medidas incluso a 24 horas y da aproximadamente 15 microgramos por metro cúbico en PM2.5, lo que es el nivel que aconseja. Estamos aquí teniendo picos de 358 durante la madrugada y hemos tenido 500”, que se midió el martes en La Orden y en la Barriada del Carmen, ha señalado.
Por ello, considera que “lo que es importante, sobre todo las personas con problemas de salud, es confinarse, no exponerse, no ir a la calle, cerrar ventanas de la medida de lo posible, aunque ya esté el aire viciado y, si es necesario, utilizar mascarillas FP2 como las que utilizábamos cuando estábamos con la pandemia”. Asimismo, la recomendación es que en los recreos “los niños no hagan deporte”.
Asimismo, ha apuntado que la marisma “tiene una zona con mucha turba y en realidad la combustión se realiza en profundidad, de ahí que los conatos puedan salir en cualquier momento” y sea “difícil de controlar”. Por ello, considera que “se debería de haber alertado a la población antes” y con más medios, además de las redes sociales porque “no todo el mundo tiene y se enteran cuando ya tienen la nube encima”.
Zona de “máximo valor ecológico”
Por su parte, José Prenda ha subrayado que el entorno que se está quemando no tiene peligro “para actividades humanas directas, porque allí no se desarrolla ninguna actividad agrícola, urbana o industrial”. Eso sí, “desde el punto de vista ecológico es una zona de máximo valor, un valor absolutamente extraordinario y reconocido” ya que no se otorga “de manera gratuita”: “es Reserva de la Biosfera, zona Ramsar, lugar de interés comunitario y Reserva Natural”.
“Las Marismas del Burro, que es lo que se está quemando, dentro de Marismas del Odiel, es el núcleo más importante junto con Isla de Saltés. Son los lugares de mayor interés ecológico y de mayor valor de conservación. El impacto sobre la flora y la fauna es extraordinario porque, a diferencia de una zona forestal, donde la concentración de seres vivos, de animales, fundamentalmente, está relativamente diluida y la fauna tiene una cierta capacidad de escape, aquí estamos hablando de un sitio en el que hay una concentración de especies de aves extraordinarias”, ha explicado.
En este sentido, ha puntualizado que “anidan mayoritariamente en el suelo, porque es que no tienen otro soporte donde anidar, con lo cual el fuego les afecta muchísimo”, así como que hay especies como el flamenco, que “aunque no anide exactamente en esa zona, pero sí que la utiliza para alimentarse”. Esto provoca que “allí ahora mismo no hay ningún animal, ningún ave que esté alimentándose”, porque “la columna de humo, que nos molesta a nosotros a una distancia importante, espanta a las aves”.
Época de reproducción
Finalmente, ha señalado que aunque “se discuta” que el fuego “pueda tener un efecto benéfico porque abre espacio, porque permite que se renueve la vegetación, a lo mejor habría algún caso en el que esto fuera posible”, pero “en este espacio, en época de reproducción, no” y “no se puede decir eso de ninguna manera”.
“No es una marisma un lugar en el que el fuego pueda tener efectos benéficos en ningún caso desde el punto de vista de la conservación y desde el punto de vista de los valores naturales de un sitio”, ha concluido.
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