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La Universidad de Zaragoza desarrolla un proyecto de cooperación para la prevención de riesgos sísmicos en Colombia

Instalación del Sistema de Alerta Temprana en la Universidad Libre del Socorro

Víctor Ibáñez


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La catástrofe del volcán de La Palma ha resaltado la importancia de la prevención ante desastres naturales. Desde que se detectaron los primeros temblores en 2017, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) han estudiado las señales alrededor del volcán activo Cumbre Vieja. La predicción del punto por donde podría brotar la lava se desvió tan solo unos 300 metros, lo que evitó consecuencias más graves. 

Durante la semana anterior a la erupción se conformó un enjambre sísmico, los temblores se concentraron espacial y temporalmente, la población de la isla podía sentirlos y se temió lo peor. La concentración de sismos es algo habitual en áreas volcánicas. Sin embargo, existen zonas del planeta que no lo son y en las que se da este fenómeno. 

Es el caso de la Mesa de los Santos (Santander, Colombia) -también conocido como el Nido de Bucaramanga-, la segunda zona sísmica más activa de la Tierra. Se calcula que en el área se dan unos 9000 sismos anuales y que desde 1973 se han producido más de 1550 sismos de magnitud mayor a 3 grados -con una magnitud media de 4´33 y una máxima de 6´2 grados-, con el riesgo que esto conlleva para la población. 

En este contexto, la Universidad de Zaragoza, en colaboración con entidades colombianas como Subsuelo 3D, está llevando a cabo el proyecto de cooperación: “Desarrollo de un sistema de alerta sísmica temprana en el Área Metropolitana de Bucaramanga y formación a la ciudadanía y comunidades locales colombianas para la prevención de riesgos sísmicos y naturales”, que viene desarrollándose desde el 1 de agosto y tiene su fin el 31 de octubre de este mismo año. 

Colombia es un país de alto riesgo sísmico. Según el Servicio Geológico Colombiano, desde inicios del siglo XX las víctimas mortales causadas por terremotos ascienden a más de 2.500 personas. Aunque lo normal es que los temblores no causen pérdidas humanas, sí que se producen gran cantidad de daños materiales que aumentan las diferencias sociales y económicas, en un país ya de por sí muy desigual. Por ello, el desarrollo de un Sistema de Alerta Temprana Sísmica (SATS) en Bucaramanga puede marcar diferencias a la hora de reducir esas pérdidas en la región. “La frecuencia con la que ocurren temblores y su influencia sobre el área metropolitana lo hacen un espacio ideal para el desarrollo y prueba de este tipo de sistemas -informa Germán Ojeda, Doctor en Geofísica y gerente de Subsuelo3D-. El desarrollo e implementación de SATS en nuestra región sin duda resultará en que nuestras comunidades estén más preparadas y las autoridades estén informadas en tiempo real”.

Todo nace a raíz del programa de prácticas internacionales de la Universidad de Zaragoza (Universtage). En 2019, el geógrafo Juan Mar estuvo realizando prácticas en Subsuelo 3D, empresa colombiana centrada en el campo de la geofísica. De la experiencia adquirida durante su estancia nacería dos años más tarde la idea de este proyecto de cooperación universitario: “Durante mi estancia en Subsuelo3D mis funciones estuvieron centradas en el desarrollo de un Sistema de Alerta Sísmica Temprana. Creímos que tenía una aplicación social y no comercial. Gracias a las ayudas públicas pudimos centrarnos en ese objetivo de ayudar a la población”, explica el geógrafo.

Se trata de un proyecto que gira en torno a dos principales vertientes, como su propio nombre indica. Por un lado, encontramos la parte técnica. El sistema de alerta y la aplicación PASTOR (Piloto de Alerta Sísmica Temprana del Oriente) -desarrollados por Subsuelo3D y financiado conjuntamente por la DGA y la Universidad de Zaragoza- permiten avisar a la población con un mínimo de tiempo para tomar las medidas de prevención necesarias. “Resumiría el proyecto en un concepto muy potente: ciudadanía espacial -expone el Doctor Rafael de Miguel González, profesor de la Universidad de Zaragoza, presidente de EUROGEO y coordinador del proyecto-. Que los ciudadanos sean conscientes de las potencialidades, pero también de los riesgos que tiene ante el territorio y que sean capaces de utilizar las herramientas, como el proyecto PASTOR, para decidir sobre su propio futuro”

Una vez desarrollado el equipo se deben instalar las distintas estaciones que conformen el SATS. En este caso, las estaciones se van a situar en torno al Nido de Bucaramanga, en concreto en la Mesa de los Santos -donde se originan la mayoría de los sismos- y en las poblaciones de Socorro, Barrancabermeja, Cúcuta y Saravena. Sin embargo, el proyecto podría ser ampliable a otras zonas: “El valor añadido del proyecto PASTOR es que es una experiencia piloto. Va a ser muy interesante que funcione bien, que salga bien esta experiencia, para poder llevarlo a más sitios y poder implantarlo en más espacios”, explica el Doctor Carlos López Escolano, profesor de la Universidad de Zaragoza e investigador principal del proyecto junto a la profesora y Dra. María Sebastián López. Los tres son geógrafos miembros del Instituto Universitario de Investigación de Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA).

Por otro lado, la parte formativa consiste en realizar actividades en distintos colegios y universidades colombianas explicando el funcionamiento del SATS, la aplicación PASTOR y sobre la prevención de riesgos sísmicos y naturales. “No sirve de nada tener la tecnología adecuada sin una educación y concienciación sobre el riesgo. Además, formar a docentes o futuros docentes tiene un efecto multiplicador, porque ellos van a educar a la sociedad colombiana”, afirma Juan. En total, el geógrafo ha dado 12 charlas de manera presencial y online -debido a la situación sanitaria- en colegios de educación secundaria de Colombia, en la Universidad Libre, la Universidad Distrital, en la Universidad Externado y a docentes rurales. 

Más allá del interés social y su objetivo principal -ayudar a la población-, el proyecto también ha servido para establecer lazos entre entidades españolas y colombianas. Algunos de los colaboradores son Ebrópolis, el municipio de Bucaramanga, la Universidad Libre de Colombia, la empresa Subsuelo 3D o la empresa Café Mesa de los Santos, entre otros. Se trata, en definitiva, de un proyecto que podría tener un impacto más allá del área de Bucaramanga y podría establecer las bases de relaciones futuras.

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