Cierre temporal del Kuivi en Oviedo y la ciudad se moviliza para salvar uno de sus últimos espacios culturales
Cada vez quedan menos espacios culturales en Oviedo y uno de los últimos que quedaba vivo se ha visto obligado a cerrar. El mismo día de Nochevieja, Almacenes Kuivi, uno de los espacios culturales más activos de Oviedo, anunció que se veía obligada a cancelar el concierto programado para esa noche. “Nuestra intención ha sido siempre ganar espacios para la cultura, dando uso a una zona olvidada”, explicaban desde la organización en sus redes sociales, y apuntaron al ayuntamiento y a su servicio de licencias, que envió una notificación el día anterior recordando que no disponían de autorización para el evento.
Además de ese recurso de reposición, Kuivi tiene hasta el 14 de enero para presentar alegaciones a un expediente de clausura que también les ha sido notificado. El anuncio generó numerosos apoyos en redes sociales, tanto de particulares como de colectivos, reconociendo que desde su apertura el espacio ha albergado una gran variedad de encuentros de asociaciones y grupos asturianos.
Quejas vecinales
Al mismo tiempo, el Movimientu vecinal de La Ciudá Naranco denunció públicamente ante el ayuntamiento que Kuivi incumple la normativa de insonorización, lo que ha provocado molestias a los vecinos de las calles aledañas durante las noches.
Desde el perfil de Instagram “La Nave del Ruíu”, un colectivo vecinal ha ido documentando estas denuncias en lengua asturiana, no solo para reivindicar la identidad local, sino también para distanciarse de las críticas de Vox, que han surgido por la relación del espacio con colectivos de izquierdas, sindicatos y organizaciones de derechos humanos.
Un barrio “abandonado”, sin espacios públicos
Un portavoz del Movimiento vecinal, que prefiere mantener su anonimato, recuerda que la principal queja radica en que alguien montó un negocio sin licencia aprovechando “el abandono social, urbanístico y cultural de un barrio”. Señala además que en la zona no existe ni siquiera un parque público, algo que llevan mucho tiempo reclamando.
En las juntas vecinales, se comenta la molestia provocada por el ruido, sobre todo para personas con insomnio o dificultades para descansar, así como para mayores. Aunque el portavoz reconoce que “lo que ofrece Kuivi es muy interesante, con eventos culturales de calidad”, insiste en que lo que demandan es regulación para que “ese disfrute de unos cuantos no sea un problema para todo el vecindario”.
“El problema de este barrio es histórico, de abandono. Es una zona residencial, pero muchos terrenos son suelos en precario”, añade. Recuerda que desde el Ayuntamiento de Oviedo se pretende promocionar Ciudad Naranco como un barrio cultural, pero en la práctica faltan los espacios públicos que llevan años reclamando sin éxito. Como ejemplo, mencionan que otro colectivo quiso organizar un “amagüestu” en una plaza pequeña y, según su testimonio, el Ayuntamiento les denegó el permiso y les derivó a Kuivi, un local privado. “El futuro de un barrio y el uso del dinero público no debería recaer únicamente en locales privados”, explican.
Oviedo quiere ser “Ciudad de la Cultura”
El Kuivi se considera necesario para una ciudad que aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2031, propuesta aprobada por todos los grupos políticos del ayuntamiento, excepto Vox. El Plan Estratégico de Cultura de Oviedo 2035 (PECO 2035) pretende situar a Ciudad Naranco en el epicentro de la estrategia cultural de la ciudad.
Esta semana, IU y PSOE han defendido a Kuivi como “una palanca fundamental” para transformar Oviedo. El respaldo llega después de que, por una denuncia de Vox, los gestores del Kuivi tengan hasta el 14 de enero para presentar alegaciones e intentar revocar la orden de cierre, derivada de “un cambio de criterio técnico sobre la licencia”. IU-Convocatoria por Oviedo ha registrado una proposición para debatir en el Pleno municipal el respaldo institucional al espacio, considerado un motor de regeneración urbana, social y cultural.
Los habituales del Kuivi destacan su valor. Aida Díaz, amante de la cultura y asidua a los eventos, recuerda cómo otros espacios culturales han cerrado en Oviedo por intereses partidistas o falta de apoyos, y se pregunta qué hay detrás de querer cerrar un lugar como Kuivi: “Es único, original, cuidado, con buena programación, y ofrece muchísimos eventos gratuitos. Si lo cierran, nos quedamos sin espacios culturales más allá de la Lata de Zinc; solo nos queda el consumo en bares”.
Helena Fernández, del colectivo “Yetooponese”, cuenta su experiencia organizando el evento “Muyeres”: desde hace años se realizaba en el Teatro Filarmónica, pero en 2025 no pudieron encontrar fechas libres. Buscaron otros espacios públicos, pero ninguno fue viable. Se ofreció Kuivi como alternativa, lo que les sorprendió porque implicaba usar un local privado y destinar parte del presupuesto del proyecto al alquiler, reduciendo fondos para personal y equipos de sonido. Fernández concluye: “Nos convencieron de que Kuivi era la única alternativa, pero nos afectó económicamente. Esto refleja la paradoja de una ciudad que necesita espacios culturales y, al mismo tiempo, carece de ellos”.
El Kuivi busca soluciones para seguir siendo espacio cultural en Oviedo.
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