Sin críticas a Trump y choque con FAES: el PP se descoloca ante la intervención ilegal en Venezuela
Al Partido Popular le ha descolocado la estrategia de Donald Trump tras la intervención militar de EEUU en Venezuela, una actuación deseada e incluso solicitada abiertamente por distintos sectores y la derecha española desde hace años. La captura de Nicolás Maduro –que, según la UE y la ONU, vulneró el derecho internacional– y, sobre todo, la decisión del mandatario estadounidense de mantener al frente del país al chavismo no era en ningún caso la resolución soñada por el PP español. Y este escenario que sorprendió en Génova 13 le ha llevado a defender un discurso cambiante desde el sábado. El equipo de Alberto Núñez Feijóo ha pasado del respaldo cerrado a Trump a expresar “dudas” sobre su legalidad y, finalmente, a evitar pronunciarse sobre la operación militar. Todo ello en apenas cuatro días.
En lo que persiste todo el PP es en apostar por la Nobel de la Paz María Corina Machado y Edmundo González para el ejecutivo de Venezuela. Los populares obvian así que la dirigente derechista, representante del ala más radical de la oposición del país, ha sido defenestrada por el propio Trump, que no se plantea respaldarla como mandataria ni siquiera si finalmente se produce una transición y se celebran elecciones libres. Aunque la opción de Machado no está encima de la mesa, los populares, desde Feijóo hasta Isabel Díaz Ayuso, coinciden en considerarla la “representante moral” del pueblo venezolano, si bien no pudo concurrir en las elecciones porque estaba inhabilitada.
Para el PP es necesario “un proceso electoral democrático” en Venezuela, una opción que no se contempla por Trump a corto o medio plazo, pero que también se comparte desde el Gobierno de Pedro Sánchez. Este miércoles, en rueda de prensa, el vicesecretario económico del PP, Juan Bravo, insistió en otro de los mantras de las derechas: que el opositor Edmundo González, refugiado en España, fue el “presidente elegido” por los venezolanos en las elecciones del 28 de julio de 2024 y, por tanto, quien debiera estar en poder en lugar de la elegida por Trump, la exvicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez. Pero la administración estadounidense tampoco ve a González al frente de Venezuela.
Con todo, la dirección de Feijóo no se atreve a poner en cuestión la actuación de Trump, aunque la vicesecretaria Cuca Gamarra se aventuró el lunes a hablar de “dudas” sobre el cumplimiento de la legalidad internacional y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, reconoció que “las formas” del presidente de EEUU “no son las que mejor se corresponden con el derecho internacional”. Este miércoles, Bravo no siguió esa senda.
Prueba de la sorpresa e imprevisión con la que el PP recibió la noticia de la actuación norteamericana es también la existencia de matices entre los distintos integrantes del partido. La exaltación absoluta de parte de los dirigentes populares a lo sucedido contrasta así con la cautela de Feijóo para no criticar a EEUU, mientras la fundación FAES que dirige José María Aznar –y que, supuestamente, vuelve a ser el think tank de referencia de Génova 13– sí se mojó y publicó el lunes un duro comunicado contra Trump.
“Un relevo en el liderazgo sin una transición hacia la democracia no es la expectativa que merece una nación hecha prisionera por la narcodictadura que usurpa su Gobierno. Tutelar ese proceso es una cosa, colonizar el país con tal pretexto, otra muy distinta”, sentenció FAES. “Lo que demanda la Venezuela devastada por el chavismo es un proceso de nation-building, precisamente el tipo de acción política denostada por el movimiento MAGA y del que Trump reniega cada vez que tiene oportunidad”, añadió. También consideró que las declaraciones de Trump nada más producirse la intervención militar cuando denostó a Machado y al resto de la oposición fueron “de suma torpeza”. “En Venezuela no se puede ir 'de la ley a la ley' [como dijo Trump] porque no existe la mínima institucionalidad desde la que transitar, apoyándose en ningún 'chavismo reformista'”, remarcó la fundación de Aznar.
Este miércoles, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que siempre ha sido un dirigente muy cercano a Aznar, sostenía para marcar distancias que “FAES no es el PP”.
Las críticas al Gobierno de Sánchez
Feijóo solo se ha pronunciado en X desde la intervención del sábado y ha medido cada una de sus palabras para mantener su respaldo a la actuación de Trump y, a la vez, criticar al Gobierno de Sánchez, que fue el primero del mundo en reconocer en su día a Juan Guaidó como “presidente encargado” de Venezuela y que ha mediado para acoger en España como refugiados políticos a dirigentes de la oposición. “Llevamos muchos años denunciando el régimen de Maduro y a sus aliados, también desde la órbita del Gobierno de España. Hoy es un mal día para todos ellos. El actual Ejecutivo socialista sacó de Venezuela al ganador de las elecciones. Estados Unidos ha sacado a quien se mantuvo en el poder pese a perderlas”, apuntó Feijóo el mismo sábado.
En esa primera reacción el líder del PP ni siquiera hizo mención al cumplimiento de la legalidad internacional. Tampoco pocas horas después, cuando publicó otro mensaje citando un comunicado de Machado y considerando que “el camino” en Venezuela debe ser la “liberación de todos los presos políticos y transición a la democracia según la voluntad de los venezolanos expresada el 28 de julio de 2024”. La administración Trump ya ha dicho que no reconoce los resultados de esos comicios pero tampoco tiene intención de una convocatoria electoral cercana.
Un día después, el domingo, Feijóo ya introdujo matices en su apoyo a EEUU, aunque no lanzó ninguna crítica directa a Trump. El líder del PP apeló al “respeto al Estado de derecho, incluido el derecho internacional”, y sí criticó que el mandatario estadounidense reconociera el poder de Delcy Rodríguez, aunque sin dirigirse directamente al presidente norteamericano. “El futuro de Venezuela no puede dirigirlo quien ha sido la mano derecha de Maduro durante los últimos años. Delcy Rodríguez, cómplice y protagonista de la dictadura, de la corrupción y del saqueo de Venezuela, representa el pasado más oscuro. Presentar como solución o figura de transición a quien está sancionada por la UE y por los mismos EEUU por violaciones masivas de derechos humanos no sería más que una operación de continuidad del régimen, que el pueblo ya ha rechazado de forma inequívoca en las urnas”, se limitó a señalar. Su valoración se situó, por tanto, lejos de las críticas directas de FAES, que habló de un acto de colonización.
Feijóo volvió a tuitear sobre Venezuela el lunes, pero tan solo fue para considerar que la Unión Europea había avalado sus mismas tesis. En realidad las instituciones comunitarias habían ido un paso más allá que el PP, al pedir expresamente a EEUU “la necesidad de respetar el derecho internacional y la Carta de la ONU”. La portavoz de la Comisión, Anitta Hiper, había dicho en rueda de prensa que la posición de la UE pasa por “seguir defendiendo” que la soberanía nacional, la integridad territorial, la no violación de las fronteras y la Carta de la ONU son principios “universales”. Son asuntos a los que el PP no se ha referido en los últimos días.
La cautela de Feijóo contrasta con la contundencia expresada también por la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, representante del ala más derechista del PP y fiel a la FAES de Aznar. Ella tuiteó nada más escuchar a Trump defenestrar a María Corina Machado y sostuvo que lo que dijo el presidente estadounidense –que la dirigente opositora no tiene el respaldo de los ciudadanos– era “manifiestamente falso”. “Es la líder indiscutible del pueblo venezolano”, zanjó, en X.
Ayuso, por su parte, reaccionó en un inicio únicamente para cargar contra Sánchez, al que acusó de “elegir el comunismo” por no apoyar claramente la actuación de Trump. Después sí introdujo matices: el lunes, en una entrevista en Antena 3, la presidenta madrileña, que se encontraba de vacaciones en Uruguay, consideró que “evidentemente no todo lo que hace Estados Unidos convence (...) Pero estará mejor hoy que ayer y que antes de ayer. Y si se opera un proceso que garantice unas elecciones libres, nos van a faltar años en la historia para agradecer esta operación, porque lo otro ya lo conocimos y era más miseria”.
La dirección del PP se sitúa así en una posición más trumpista que parte de la extrema derecha europea, que el mismo sábado ya criticó la vulneración del derecho internacional por parte de EEUU. Génova 13 se desmarca incluso de la posición de la ONU. El lunes durante una declaración ante el Consejo de Seguridad leída por la subsecretaria para Asuntos Políticos de la ONU, Rosemary DiCarlo, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, trasladó la “profunda preocupación” por “la posible intensificación de la inestabilidad en el país, así como el impacto en la región y el precedente que podría sentar” la intervención de EEUU “en cuanto a cómo se llevan las relaciones entre estados”.
“Las reglas del derecho internacional no se han respetado en la acción militar del 3 de enero. La Carta de las Naciones Unidas consagra la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”, sentenció.
34