Cultura saca a información pública el expediente para proteger la casa de Concha Espina en Mazcuerras
El Gobierno de Cantabria ha sacado a información pública el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) a la casa de la escritora Concha Espina en Mazcuerras, después de haber desistido de comprar la propiedad a su familia.
Un trámite del Servicio de Patrimonio para declarar la categoría de 'Lugar Cultural' el inmueble construido en 1890 que, en realidad, son dos casas adosadas, una antigua cuadra y una parada de postas que arregló y unió la escritora cuando empezó a ganar dinero con la publicación de sus libros.
Hace unos meses, Cultura desestimó la adquisición de la casa -sobre la que pesa un préstamo hipotecario- que está en venta desde hace tiempo. El Gobierno de Cantabria trasladó a sus herederas que renuncia a comprar la propiedad a precio de mercado, aunque no descarta hacer una oferta con una tasación oficial en el futuro si dentro de un año la casa sigue en venta y hay dinero para ello en los presupuestos de Cantabria para 2027.
Tras una dilatada negociación con la directora general de Cultura, Eva Guillermina Fernández, el acuerdo económico no se sustanció porque una de las herederas exigía más dinero.
La tensa relación familiar entre las dos bisnietas herederas tampoco contribuyó a facilitar la operación pública puesto que no se permitió acceder al interior de la propiedad para hacer la tasación. El Gobierno de Cantabria quería inventariar el mobiliario y los objetos y documentos que se incluirían en la compra.
La vivienda salió al mercado inmobiliario a través de una agencia madrileña por 895.000 euros y al no llegarse a un acuerdo con el Gobierno se formalizó un contrato de arras con un particular interesado en adquirir la propiedad.
De hecho, la venta que sigue pendiente de formalizarse porque, en paralelo, la Dirección General de Cultura y Patrimonio tomó la decisión de declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la casa de la escritora -a petición del Ayuntamiento de Mazcuerras- para preservar un patrimonio que podría acabar por pasar a manos privadas y que obligará a sus futuros propietarios a cumplir unos requisitos de conservación. De hecho, la tramitación de este BIC ha
Ahora, durante un mes, cualquier ciudadano podrá consultar el expediente en el Servicio de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria.
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