Felipe González apunta que Donald Trump está “rematadamente loco”
El expresidente del Gobierno Felipe González ha asegurado este martes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está “rematadamente loco” y ha conseguido “desordenar todo lo que tenía un atisbo de orden mundial”, por lo que ha reclamado una Europa capaz de reaccionar y de hacerse respetar. Durante un diálogo celebrado en Segovia junto al economista José Carlos Díez, organizado por la Fundación Caja Rural de Segovia y la Fundación Felipe González, el expresidente ha atribuido a Donald Trump la ruptura del orden internacional surgido tras las dos guerras mundiales del siglo XX.
“Yo personalmente creo, lo digo con todo el respeto, que está rematadamente loco”, ha dicho el expresidente, quien ha añadido que “el necio al que le dan poder arruina al pueblo”.
“No hay nada peor que un tonto con poder”, ha insistido, al tiempo que le ha acusado de desordenar “todo lo que tenía un atisbo de orden mundial”.
En su análisis, ha descrito a Trump como un dirigente que “trata al resto del mundo como su siervo” mientras ha considerado que el actual liderazgo estadounidense ha acelerado la fragmentación del mundo en zonas de influencia y ha contribuido a un clima de inestabilidad global.
El expresidente ha insistido en que el mundo vive “profundamente desordenado”, con una tendencia a la división y al aumento de la desigualdad. “Si el 20% de la población tiene más del 80% de la riqueza tiene mala solución”, ha afirmado, al advertir de un ambiente creciente de tensión social a escala global.
González ha señalado que, pese a ese escenario, no es pesimista sobre el futuro, aunque ha reconocido que “los que invierten están ganando mucho dinero”, mientras persisten desequilibrios que, a su juicio, acabarán generando respuestas sociales. “La gente no tiene vocación de ser siervo”, ha subrayado, al anticipar reacciones de carácter “más resistencial que violento”.
En cuanto a Europa, ha descrito a la UE como una estructura “catatónica” y excesivamente burocratizada, que “reglamenta todo lo que los demás crean”. A su juicio, el continente ha perdido horizonte y capacidad de iniciativa, aunque ha apuntado signos de reacción, especialmente en Alemania.
Sobre este país, González ha señalado el surgimiento de un “patriotismo constitucional”, basado en el respeto a las reglas de la Constitución, y ha considerado que Alemania “va a volver a ser una potencia desde el punto de vista económico” y a recuperar una influencia política relevante. “Alemania será el país más poderoso de Europa otra vez”, ha afirmado, aunque ha precisado que ese liderazgo debe ejercerse dentro de un marco europeo común.
El expresidente ha recordado que Europa representa solo “el 6% de la población mundial” y ha criticado la persistencia de una visión eurocéntrica que considera mundiales los conflictos que se producen en el continente. En este sentido, ha defendido la necesidad de que la Unión Europea refuerce su capacidad para hacerse respetar en el escenario internacional, en línea con la advertencia del primer ministro de Canadá de que “ningún autócrata con vocación de imperio respetará a nadie que no se haga respetar”.
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