La Fiscalía de Salamanca asegura que el acusado del crimen machista de Béjar estaba en plenas capacidades
La Fiscalía de Salamanca ha defendido este lunes que el acusado confeso del crimen machista de agosto de 2023 en Béjar (Salamanca) estaba en plenas capacidades cuando estranguló a la víctima hasta la muerte, después de noquearla con un cenicero en la frente, en la indefensión de la última noche que iban a pasar juntos después de que la mujer hubiera cortado la relación y le hubiera pedido que abandonara la vivienda común a la mañana siguiente.
Tanto el médico forense que exploró al acusado a las 10:30 de la mañana como el médico de urgencias que lo hizo a las 14 horas de la tarde del día de aquel 30 de agosto concluyeron que tenía perfectamente conservadas sus capacidades y no tenía síndrome de abstinencia, por lo que la Fiscalía sostiene que no concurre drogadicción como eximente a efectos penales porque no queda acreditada la afectación de capacidades.
El acusado, que confesó a la Policía el crimen la madrugada de los hechos tras amenazar con suicidarse, se enfrenta a una pena de 21 años de prisión solicitada por la Fiscalía por matar a la que era su pareja sentimental, Rosario Martín Chamorro, que tenía 40 años y dejó cuatro hijos menores de edad (sólo de ella) huérfanos, algunos de los cuales hoy están en la vista junto a otros familiares, que han recibido al investigado al grito de “asesino, asesino” a su llegada a la Audiencia.
“Esto no es un arrebato ni es un accidente, es un crimen en el que concurre parentesco, agravante de género, preparación de las circunstancias para la ejecución de delito; la noqueó con un cenicero en la frente, eliminó la posibilidad de defensa y estaba en plenas capacidades”, ha descrito el representante del Ministerio Público en la primera sesión de este juicio con jurado popular que está señalado para toda la semana hasta el viernes inclusive.
La Fiscalía, que pide 21 años de cárcel, ha explicado al jurado popular que matar a alguien con estrangulamiento no conduce al éxito inmediato, sino que hace falta fuerza y voluntad por lo que es del todo incompatible con un arrebato, como alega la defensa, al tiempo que ha señalado que el acusado no tiene antecedentes de interés en su historial médico.
“Cuando una persona golpea a otra con un cenicero, se pone a horcajadas sobre ella, con las rodillas presionando los pulmones, agarrando el cuello con cierta fuerza y la estrangula hasta la muerte no puede ser un delito imprudente”, ha indicado el representante del Ministerio Fiscal.
Y ha agregado, para explicar el agravante de género: “Él no acepta que ella lo deja, quiere subyugarla y como no puede conseguirlo, no lo acepta, inicia una discusión para impedir la libre determinación sentimental de la mujer”.
A las diez de esta mañana ha comenzado la conformación del jurado popular, integrado por 4 hombres y 5 mujeres, y pasadas las 12:30 ha dado inicio el juicio presidido por el presidente de la Audiencia Provincial de Salamanca, José Antonio Vega Bravo.
La Fiscalía de Salamanca pide una pena de 21 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía en el ámbito de la violencia de género, con los agravantes de parentesco y género, y la atenuante de confesión, así como ocho años de libertad vigilada al término de la condena y el pago de indemnizaciones que rondan los 800.000 euros para los cuatro hijos, tres hermanos y el padre de la víctima.
La acusación particular sube la petición a 25 años de prisión, al rechazar la atenuante de la confesión, mientras que la defensa argumenta que los hechos constituyen un homicidio imprudente y que el acusado obró bajo los efectos de alcohol y drogas por lo que pide exención completa de responsabilidad penal.
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