La consternación invade a los maquinistas: “Nunca piensas que algo así pueda suceder”
“Consternación”, “tristeza” y “enfado”. Son las emociones que atraviesan a muchos maquinistas tras los accidentes de tren en Adamuz (Córdoba) y en Gelida (Barcelona), en los que han fallecido 46 personas. Entre ellas, hay cuatro trabajadores ferroviarios. Además, los heridos se cuentan en más de un centenar y entre los que también hay varios maquinistas de Rodalies. “Tras el primer accidente, volver a trabajar fue muy triste. Pero cuando a los dos días murió otro compañero… Está siendo complicado”, sostiene Carlos, maquinista. Estos días, los sindicatos están debatiendo posibles movilizaciones, con la convocatoria de una huelga a principios de febrero ya en el horizonte.
Carlos es maquinista de media distancia en Madrid y, como la mayoría de compañeros que hablan en este reportaje, pide guardar su anonimato. En total, hay unos 8.000 maquinistas en España, indican en el sindicato Semaf. “Hay mucha consternación. No me canso de mandar mensajes a los compañeros de ‘extremar precauciones y seguridad’. El sentimiento es de desesperación y tristeza esta semana”, dice por su parte, Elisabet Ramos, maquinista de Rodalies (CGT).
Las muertes de dos compañeros mientras trabajaban, Pablo, que conducía uno de los trenes accidentados en Adamuz, y Fernando, que manejaba el tren siniestrado en Gelida (Barcelona), ambos muy jóvenes, han desatado la inquietud de los maquinistas. Sobre todo en Catalunya, donde los conductores se plantaron durante dos días –sin convocatoria de huelga– y dejaron sin circulación la red de Rodalies, pidiendo más garantías de seguridad en sus puestos de trabajo.
“Podríamos haber sido cualquiera”
Hay dos sensaciones que se repiten entre los profesionales entrevistados. Por un lado, el impacto de lo extraordinario de que se produzcan dos accidentes de tanta gravedad en un transporte considerado muy seguro.
“El día anterior había circulado por la zona con un tren de coches y nunca piensas que puede pasar algo así”, dice Fran, maquinista de Rodalies. “Cuando vas en moto o haces un deporte de riesgo, de alguna manera, sabes que el peligro va implícito, pero llevando el tren parece que vas protegido”, añade.
Cuando vas en moto o haces un deporte de riesgo, de alguna manera, sabes que el peligro va implícito, pero llevando el tren parece que vas protegido
Por otro lado, la sensación de que, en lugar de Pablo y Fernando, los fallecidos “podríamos haber sido cualquiera”, sostiene Rubén, maquinista en la provincia de Lleida con más de 17 años de experiencia.
En el mismo sentido se expresa Fran, que a menudo va acompañado en la cabina de “chicos y chicas nuevos que están habilitándose de la línea”, como fue el caso de Fernando, en su proceso de formación de la red catalana. “Pensar que podría haber muerto cualquiera de ellos/as es muy triste”, sostiene.
Partiendo de la exigencia de averiguar las causas de los siniestros, para evitar que se repitan sucesos tan graves, varios maquinistas precisan no obstante que su trabajo es “seguro”. “Creo que, precisamente porque el trabajo de maquinista en España es muy seguro, es por lo que más impacto está teniendo lo que ha sucedido”, reflexiona Jorge, maquinista de mercancías en Aragón.
El profesional indica que en otros sectores, como la construcción, “por desgracia están más familiarizados a que pasen este tipo de cosas. Nosotros no. Y que haya dos accidentes así en una semana, menos. El impacto en los profesionales es lógicamente mayor”, considera.
“Yo no tengo sensación de inseguridad. No creo que el tren sea inseguro porque, si no, ni conduciría un tren, ni arriesgaría mi vida, ni llevaría a la gente en él”, apunta también Carlos.
Según un informe del Gobierno, la media anual de accidentes ferroviarios graves o significativos desde 2018 ha descendido un 11% respecto al periodo 2012-2018, pese al aumento de un 15% del número de viajeros, recoge la agencia EFE.
Piden más mantenimiento: “Muchas veces no nos hacen ni caso”
Sin embargo, a la vez varios maquinistas critican –de nuevo, sobre todo en Catalunya– problemas de mantenimiento en las infraestructuras, que denuncian que no son bien atendidos por parte de Adif (la entidad responsable dentro de Renfe). El accidente de Gelida, en el que un muro cayó a la vía en pleno temporal de lluvias, ha acrecentado el temor de que estos problemas e incidencias puedan desembocar en accidentes graves.
“Los maquinistas estamos cansados de hacer partes. Llega un momento de hastío que ya es que dejamos de hacerlos, porque haces 20.000 y no te hacen ni caso”, denuncia Rubén.
El conductor de Lleida critica que en Rodalies están “hartos” de comunicar problemas e incidencias en la infraestructura, competencia de Adif, –como “montañas o taludes que no están bien mantenidos, zonas que no están limpias, árboles que no se cortan...”– y “no tener respuesta”. “Y ya no respuestas, no tener soluciones”, denuncia el maquinista.
Los maquinistas estamos cansados de hacer partes. Llega un momento de hastío que la gente ya es que dejamos de hacerlos, porque haces 20.000 y no te hacen ni caso
Carlos, desde Madrid, comparte su “enfado” porque “hay muchas veces que se han denunciado problemas de seguridad y no nos ha hecho nadie ni caso”. “No coincide con este punto del accidente de Córdoba, que lo que he hablado con los maquinistas que pasan por ahí es que la sensación desde la cabina era que la vía estaba bien, pero en otros lados que sí. Notas un bache o algo así y no han hecho ni caso”, añade.
En otras ocasiones sí hay respuesta, precisa Carlos, pero en general “lo que hacen es bajar la velocidad con una limitación temporal y tardan muchísimo tiempo en arreglarlo”, añade.
Fuentes de Renfe responden que, por protocolo, cuando reciben un aviso de un maquinista, lo trasladan a Adif, que es el gestor de la infraestructura y el órgano que gestiona la circulación.
El Gobierno ha destacado que el gasto de mantenimiento de la red ferroviaria (convencional y de alta velocidad) se ha incrementado “en un 60% en ocho años”, pasando de los 720 millones de euros en 2017 a 1.120 millones en 2025. Fuentes de Renfe añaden que el Plan de Rodalies impulsado por Transportes ha cumplido cinco años “con más de 2.500 millones de inversión ejecutada para transformar la red ferroviaria catalana”.
Sin embargo, cuando los datos tienen en cuenta el gran aumento del número de pasajeros, como reclaman los sindicatos para tener en cuenta el mayor uso de la infraestructura, la imagen cambia. La inversión en mantenimiento de alta velocidad en 2024 era inferior que en 2016, según en análisis realizado por elDiario.es: 8 euros respecto a 12 euros, con datos ajustados a la inflación y teniendo en cuenta el boom de pasajeros tras la liberalización que arrancó en diciembre de 2020.
En los próximos días, los sindicatos ferroviarios decidirán si van unidos a la huelga en Renfe que ya ha convocado el Sindicato de Maquinistas para los días 9,10 y 11 de febrero, y que cuenta también con el respaldo de CGT y el Sindicato Ferroviario. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que pretende negociar con los trabajadores para evitar el paro.
Para superar la alerta generada tras los siniestros, los maquinistas contactados reclaman más atención a los profesionales en sus avisos y más celeridad en el mantenimiento, con un plan concreto y un calendario de mejoras.
Y, si no es posible arreglar ciertos desperfectos de manera inmediata, “porque todo en el sector ferroviario es muy lento”, reconoce Jorge, reclaman que se apliquen medidas preventivas como reducir la velocidad y, si fuera necesario, interrumpir el tráfico para evitar que se pongan en riesgo más vidas. “El sentimiento general estos días es de que estamos solos ante el peligro. De lotería. Hoy te ha tocado a ti, pero mañana puede tocarme a mí”, lamenta Rubén desde Lleida.
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