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Casi la mitad de los turistas que se alojan en Guadalajara son extranjeros

Puente de San Pedro, en el Parque Natural del Alto Tajo FOTO: Raquel Gamo

Raquel Gamo

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Hace tiempo que La Alcarria dejó de ser aquel hermoso país al que la gente “no le da la gana de ir”, tal como escribió Camilo José Cela en su primer ‘Viaje a la Alcarria’. A la gente ya le va dando la gana de venir, consignó el premio Nobel en su segundo periplo por esta comarca. Y ahora, en pleno siglo XXI, parece atravesar una explosión que augura una etapa boyante en lo que respecta al desarrollo turístico.

La provincia de Guadalajara, no solo la comarca alcarreña, se ha convertido en un puntal del turismo rural tanto en Castilla-La Mancha como en el conjunto del interior de España. Es una tierra desconocida, demasiado cercana y lejana al mismo tiempo de Madrid. Una tierra que durante mucho tiempo permaneció demasiado a la espalda de ese gran mercado que representa tener la capital a dos pasos, tal como rezaba un viejo lema turístico de la Diputación de Guadalajara durante los tiempos en que esta institución estuvo presidida por María Antonia Pérez León. También durante esa etapa hizo fortuna en las redes sociales un videoclip de promoción repleto de imágenes atractivas de la provincia con la música de fondo de la conocida ranchera ‘Guadalajara no solo está en Jalisco’.

Fue, en definitiva, un destello de innovación y creatividad en un territorio que sangra por la herida de la despoblación. Tres cuartas partes de la provincia –es decir, todas las comarcas excepto el Corredor del Henares, el cinturón industrial colindante a la Comunidad de Madrid- sigue perdiendo población y algunas de sus comarcas registran una densidad demográfica de apenas uno o dos habitantes por kilómetro cuadrado. La falta de población y el secular aislamiento han hecho posible la preservación de tradiciones y modos de vida, como la propia Arquitectura Negra, que hoy presentan un potencial turístico de enormes posibilidades.

En todo caso, la falta de iniciativa privada ha sido un lastre tradicional en Guadalajara. De ahí que sea muy relevante la organización de Checatur, el primer congreso de turismo rural de la provincia de Guadalajara, que tendrá lugar este fin de semana en Checa, una localidad de apenas 300 habitantes enclavada en el Parque Natural del Alto Tajo. El congreso, según sus impulsores, reunirá a un selecto panel de especialistas que abordarán la situación de la actividad turística en esta provincia en ponencias encuadradas en cinco bloques: patrimonio y cultura, el influjo de las redes sociales y el concepto de colaboración, gastronomía y restauración, gestión de alojamientos rurales y espacios naturales y turismo sostenible.

El presidente de la Asociación de Turismo de Guadalajara, Víctor Pascual, señala a eldiarioclm.es que “el turismo es una fuente para crear empleo en el medio rural”. De ahí que, tal como subraya, Checatur “se propone generar un espacio de encuentro y comunicación entre todos los agentes del sector de la provincia para avanzar y profesionalizar el turismo rural”.

Desde luego, el turismo se ha convertido en una de las principales actividades en una provincia como Guadalajara, lastrada por la falta de oportunidades en la Sierra Norte, la Alcarria, la Campiña y el Señorío de Molina, sus comarcas de interior. Los últimos datos son alentadores, pero hay que encuadrarlos en un contexto en el que Guadalajara acumula un retraso histórico con relación a otras potencias en turismo rural, como Asturias o Andalucía. En 2018, Guadalajara arrancó el año con un crecimiento del 4% en pernoctaciones hoteleras, tres puntos por encima de la media nacional.

Evolución “extraordinaria”

La directora general de Turismo, Comercio y Artesanía, Ana Isabel Fernández Samper subraya el “enorme potencial turístico de Guadalajara por la riqueza natural, cultural, patrimonial y gastronómica de esta provincia, la segunda a nivel nacional que más ha crecido en pernoctaciones el mes de agosto”. En concreto, según la Encuesta de Ocupación Hotelera, Guadalajara recibió 336.000 pernoctaciones hoteleras de enero a agosto, un 12% más que en agosto de 2017. Además, el turismo extranjero procedente de países como Francia, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos supone ya el 45% del total de visitantes.

Por el contrario, el turismo rural descendió un 4% hasta julio, con 63.000 pernoctaciones. Un dato que repuntó de nuevo un 12% durante agosto. Para Fernández, “Guadalajara ha experimentado una evolución turística extraordinaria en los últimos años y debemos potenciar la promoción de su riqueza en Madrid, a través de la oficina de turismo de Castilla-La Mancha”.

Guadalajara atesora algunas rutas turísticas muy consolidadas, como la de la Alcarria, el Románico Rural o la Arquitectura Negra; espacios protegidos muy visitados, como los parques naturales del Hayedo de Tejera Negra y el Alto Tajo; y poblaciones históricas señeras como Molina de Aragón, Pastrana, Brihuega, Atienza o Sigüenza. Ésta última se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos de Castilla-La Mancha, con más de 110.000 visitantes registrados en 2017.

En la actualidad, la Dirección Regional de Turismo trabaja en la campaña turística ‘Castilla-La Mancha es mucho más’, que se dará a conocer en la próxima edición de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), a comienzos de 2019. Una promoción en la que las comarcas de Molina-Alto-Tajo y la Sierra Norte cobrarán un especial protagonismo. “La Sierra Norte y el Alto Tajo son por su singularidad natural dos de las comarcas más visitadas de Guadalajara y, tal como hemos hecho con la lavanda de la Alcarria, vamos a darlas un empujón en esta campaña”, asegura la directora de Turismo, Comercio y Artesanía.

“Mejorar la promoción”

En todo caso, a pesar de esta buena evolución, los agentes implicados en el sector indican algunas carencias que actúan de freno para dar rienda suelta a todo el potencial que reúne esta provincia. Carlos Montero, gestor turístico e impulsor del portal turístico Naturalvia en Guadalajara, señala que “el turismo podría ser una solución para los problemas de despoblación que sufre Guadalajara, pero es necesario mejorar la promoción mediante un plan de turismo estable y una marca que identifique a toda la provincia, más allá de sus límites”.

A su juicio, hay que trabajar en la formación y profesionalización de los empresarios del turismo, la hostelería y en la especialización de la gastronomía porque para abrir un hotel rural o un restaurante debes conocer el sector“. Según Montero, ”las administraciones deberían poner la alfombra dorada a toda inversión externa y facilitar espacios y licencias, pero no intervenir en el terreno económico“.

Otra de las rémoras que señala este especialista es la falta de implicación de la sociedad civil, ya de por sí mermada por la despoblación. “En Guadalajara –señala- las asociaciones de turismo se crean para defender empresas, cuando tendrían que defender a Guadalajara como producto”. En su opinión, subyace la “necesidad de organizar campañas de promoción conjuntas de captación de visitantes, de pernoctaciones, de estímulo de un turismo fuera del fin de semana u de concienciación para plan de concienciación para mejorar la promoción turística de la provincia. La provincia de Guadalajara es un tesoro sin pulir con una gran riqueza natural y cultura gastronómica”.

Quejas desde la Sierra Norte

Para Francisco Martín Macías, miembro de la Asociación de Turismo de la Sierra Norte y propietario del alojamiento rural La Vereda, en la localidad de Puebla de Valles, la situación del turismo en la Serranía es “claramente mejorable” y el crecimiento del turismo rural en la provincia de Guadalajara es “ficticio porque más de la mitad del turismo se concentra en Sigüenza y no se reparte al resto de la comarca”.

Además, Martín asegura que aunque cada vez se promociona más la cultura y la gastronomía de territorios como la Sierra de Ayllón o la Sierra del Alto Rey. En todo caso, puntualiza que, a día de hoy, “no se puede vivir del turismo rural por la estacionalidad de la actividad y la deficiencia en los servicios básicos que podrían atraer gente joven a los pueblos”.

En cuanto a los retos del sector, cree que “es preciso profesionalizar a todos los agentes del turismo, desde la administración a las asociaciones, remar en la misma dirección y crear una marca única que identifique la identidad cultural de Guadalajara para venderla en las grandes áreas urbanas”.

Programa de Checatur

El congreso, que agrupará por vez primera a 25 ponentes de diversas ramas del turismo, concentrará el núcleo de su actividad el sábado. Durante esta jornada, diferentes especialistas participarán en los distintos coloquios en los que se divide esta iniciativa. Así, el debate comenzará por la mañana con el espacio 'Patrimonio y cultura', en el que Daniel Mendes, responsable de la productora Revives; Juan Pablo Martínez, arqueólogo director del yacimiento de Castil de Griegos de Checa; José Arturo Salgado, historiador y autor de la guía ‘Todo el Románico de Guadalajara’ y Javier Fernández, codirector del yacimiento arqueológico de Caraca abordarán las potencialidades que ofrecen el ‘arqueoturismo’ y el patrimonio como atractivos turísticos de la provincia.

A continuación, el segundo bloque 'La importancia de las redes sociales y el concepto de colaboración', que contará con las intervenciones de los expertos en comunicación 4.0 Cristina Guijarro, David Esteban, Sara Moreno, Nuria Boada y Víctor J. Pascual, versará acerca del impacto que pueden alcanzar las redes sociales en la divulgación de los espacios naturales de Guadalajara.

Los restantes coloquios se centrarán en 'Gastronomía y restauración', 'Gestión de alojamientos rurales' y 'Naturaleza, espacios naturales y turismo sostenible', de la mano de especialistas del sector como Laura Jiménez, propietaria del restaurante Corrinche, en Alcoroches; la Asociación de agricultura ecológica La Huerta del Alto Tajo; Esther Fernández, que regenta desde hace una década ‘Los Doce Robles’ en la zona de la Arquitectura negra o José Carlos de Santiago, gerente de la empresa de Turismo Activo Asdon Aventura en Poveda de la Sierra, entre otros. La jornada se cerrará con una mesa redonda en la que interactuarán José Antonio Lozano, director de conservación del Parque Natural del Alto Tajo; Raúl Conde, periodista de El Mundo con raíces en la Serranía; y José Juárez, responsable de conservación de los Parques Naturales de la Sierra Norte y del Barranco del Río Dulce.

En paralelo a las charlas, una veintena de stands expondrán a los visitantes productos artesanales y gastronómicos tradicionales de Guadalajara en la plaza Lorenzo Arrazola, entre las 10 y las 20 horas. El congreso Checatur se clausurará el domingo con una marcha senderista al paraje de la Tejera, considerado como un enclave de interés geológico internacional de la comarca de Molina.

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