Tres cámaras deportivas por menos 150 euros para no echar en falta la GoPro

Alternativas a GoPro

Las cámaras deportivas pueden ser uno de los mejores dispositivos para aquellas personas que practican algún deporte y quieren dejarlo registrado. Pequeñas, muy manejables y con multitud de gadgets para facilitar su uso durante el ejercicio.

Frente a las cámaras tradicionales, las archiconocidas GoPro se han vuelto muy populares desde hace unos años. Aunque no especialmente buenas para la fotografía, su "ojo de pez", su versatilidad y su calidad de vídeo las convirtieron en el perfecto aliado de los deportistas.

Pero los modelos de la famosa marca pueden superar los 300 euros. Esto puede echar para atrás a algunos usuarios que buscan o bien comenzar a grabar sus aventuras, o simplemente un dispositivo para usar de vez en cuando. 

Por eso te recomendamos algunos de los modelos más económicos y con mejores resultados del mercado.

1. Xiaomi Mi Action 4K: una marca fiable

Una marca habitual en este tipo de listas suele ser Xiaomi, y no podía faltar en esta. La cámara Xiaomi Mi Action 4K se presenta como una de las mejores alternativas a las GoPro, eso sí, por unos 140 euros de precio, aunque se puede encontrar más barata.

Se trata de una cámara deportiva con un sensor de 12 megapíxeles de la marca Sony que logra unos muy buenos resultados. La cámara permite grabar en resolución 4K con 30 fps (fotogramas por segundo) que, prácticamente, hará las delicias de cualquier usuario.

Si el 4K es una resolución demasiado alta, también permite grabar a 1080p con una tasa de 120 fps y a 720p con 240 fps. Aunque los fps no sean algo que el usuario suela tener en cuenta, en el caso de las cámaras deportivas es algo muy importante: una tasa baja puede suponer que se pierda calidad a la hora de grabar según qué deportes.

Otro de sus atractivos es la pantalla que trae, permitiendo ver los vídeos que grabamos directamente desde el dispositivo. Además, gracias a su sistema operativo, también permite hacer ediciones cortas de 30 segundos.

2. APEMAN A80 4K: 80 euros y buen resultado

Pero el modelo de Xiaomi no es una inversión realmente pequeña. La APEMAN A80 4K es, respecto al precio, mucho más competitiva: no supera los 80 euros.

APEMAN es una marca ya conocida en lo que a cámaras deportivas respecta, y este modelo tiene casi todo lo que se debe buscar en estos dispositivos. Aunque permite grabar en 4K a 24 fps, la realidad es que esta resolución no es la que más calidad desprende (hay que tener en cuenta su precio).

Por eso, es recomendable utilizar para grabar vídeos a 2K y 30 fps o, directamente, a 1080p con 60 fps, donde realmente destaca. El estabilizador, una característica muy importante en este tipo de cámaras, viene por software (Gyro), pero igualmente cumple con todo lo que se espera de un dispositivo de este precio.

Aunque su batería no es especialmente potente, 1050 mAh, el pack de la cámara incluye dos baterías, algo a agradecer. Al mismo tiempo, y al igual que la de Xiaomi, esta cámara tiene su propia pantalla y cuenta con conectividad wifi.

3. Victure AC920 4K: la más completa y competitiva

Pero la mejor alternativa, por menos de 100 euros, seguramente sea la Victure AC920 4K. Una cámara deportiva que, cumpliendo todas las expectativas, ronda entre los 80 y los 120 euros.

Con un sensor Sony de 20MP, la AC920 permite grabar vídeos con una resolución 4K a 60 fps, algo poco habitual en este rango de precios. Esto supone que, ante prácticamente cualquier deporte que se practique, la cámara responderá muy bien en calidad de vídeo sin necesidad de bajar la resolución.

Aun así, también permite grabar a 1080p a una tasa de 120 fps. Incluye, como la anterior, dos baterías cada una de 1350 mAh, lo que debería ser suficiente para casi cualquier usuario (90 minutos de uso a 4K y 180 minutos a 1080p).

El estabilizador, que es electrónico, es donde más flojea esta cámara. A pesar de no ser malo, sí es cierto que tampoco logra grandes resultados, pudiendo emborronar la imagen según cuál sea la actividad que estemos realizando. 

Aunque, la AC920 tiene algunos añadidos que son muy interesantes. En primer lugar, permite cambiar el formato en el que se graba el vídeo: H.264 (el habitual mp4) y H.265, un mp4 más comprimido (lo que supone un menor gasto de la batería y menor espacio de memoria).

En segundo lugar, acepta tarjetas microSD de hasta 128GB, algo poco habitual en modelos económicos –la A80, por ejemplo, solo acepta hasta 64GB–. Y en tercer lugar, puede utilizarse como webcam con unos muy buenos resultados. Son algunos detalles que pueden marcar la diferencia.

Qué debes tener en cuenta

Si cualquiera de estos modelos no termina de convencerte, el mercado de las cámaras deportivas es muy amplio. Por eso, si decides buscar otro que se adapte mejor a la situación, te dejamos una batería rápida de consejos:

  • Estabilizador. Una cámara deportiva, o de acción, necesita de al menos un estabilizador decente para evitar que los vídeos se vean mal o no se reconozcan las imágenes.
  • Resistencia. Aunque los modelos anteriores cumplen en este apartado, debes fijarte en, por ejemplo, la resistencia a los golpes o cuántos metros de profundidad de agua aguantan. Parte del encanto de estos dispositivos es la versatilidad de situaciones.
  • Conexiones. La mayoría vienen con conectividad wifi e, incluso, Bluetooth; pero no está de más fijarse en si tiene puerto USB-C o la capacidad de ampliación de memoria que tiene.
  • Accesorios. El gran atractivo de estas cámaras suele residir en la cantidad de accesorios que estas permiten. Cintas para llevarlas en la cabeza, en el pecho; mangos o empuñaduras extensibles y un largo etcétera. A la hora de elegir una cámara deportiva, revisa que sea compatible con una gran cantidad de accesorios, ya que esto alargará la vida útil de ella (y sus usos).

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Publicado el
8 de febrero de 2021 - 06:00 h

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