Sopas contra el frío: cinco platos de cuchara fáciles, nutritivos y perfectos para entrar en calor
Cuando bajan las temperaturas y los días se vuelven más cortos, pocas cosas reconfortan tanto como un buen plato de sopa. Este clásico de la cocina de invierno no solo ayuda a entrar en calor, sino que además permite combinar ingredientes frescos y nutritivos de manera sencilla y rápida. Desde recetas tradicionales hasta versiones más creativas, las sopas son una solución perfecta para quienes buscan comer sano sin complicarse demasiado en la cocina.
Te proponemos cinco platos de cuchara fáciles de preparar. Cada receta combina verduras, legumbres o proteínas, ofreciendo un equilibrio entre sabor y aporte energético. Además, muchas de estas preparaciones se pueden dejar listas con antelación, lo que las convierte en aliadas de los días más fríos y ocupados del invierno.
Más allá de la función práctica, las sopas son también una oportunidad para experimentar con texturas y aromas: desde caldos claros y ligeros hasta cremas untuosas y reconfortantes.
Sopa de champiñones y tomillo
Seguro que en más de una ocasión tienes champiñones en casa, pero no sabes muy bien qué hacer con ellos. Con pocos ingredientes y sin complicaciones, esta receta se convierte en una opción perfecta para cualquier comida o cena. Es rápida, sencilla y el resultado es delicioso. En total se necesita quince minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
- 350 gramos de champiñones, alrededor de unas quince unidades
- Un vaso de nata líquida
- Cuatro cucharadas de mantequilla
- 50 gramos de tomillo
- Dos dientes de ajo
- 120 gramos de puerro
- Un litro y medio de caldo ligero de pollo o agua
- Sal, aceite y pimienta
En primer lugar, lavamos los champiñones bajo el grifo y los secamos con cuidado, dando pequeños toques con papel absorbente. A continuación, los cortamos en finas láminas y los reservamos.
Mientras tanto, ponemos una olla al fuego y añadimos la mantequilla. Una vez derretida incorporamos el ajo y la parte blanca del puerro, ambos bien picados, y los pochamos a fuego medio durante minutos hasta que queden suaves y translúcidos, evitando que se doren.
Seguidamente, agregamos los champiñones y los salteamos durante unos cinco minutos más, removiendo de vez en cuando. Pasado este tiempo, añadimos únicamente las hojas de tomillo, desechando los tallos. A continuación, vertemos el caldo o agua y dejamos cocinar el conjunto durante unos diez minutos, integrando bien todos los sabores.
Finalmente, incorporamos la nata líquida y prolongamos la cocción un par de minutos. Ajustamos el punto de sal y pimienta y trituramos la preparación hasta obtener una crema fina y homogénea. Servimos caliente en un bol y decoramos con unas láminas de champiñones salteadas por encima.
Sopa de pan con ajo
El pan es un ingrediente imprescindible en cualquier hogar y es habitual que de un día para otro sobre alguna cantidad. Cuando se seca y endurece puede aprovecharse de muchas formas, más allá de las clásicas tostadas.
Esta receta es una excelente opción para darle una segunda vida, ya que se elabora con ingredientes sencillos que, con toda probabilidad, tienes en casa. En total se necesita veinte minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
- Unas rebanadas de pan de ayer
- 80 gramos de ajo laminados
- Cuatro huevos
- 60 mililitros de aceite de oliva
- Cinco gramos de pulpa de pimiento choricero
- Cinco gramos de pimentón de la vera
- Dos litros de caldo de pollo o agua
- Sal
- Una pizca de perejil
Para comenzar, ponemos una cazuela al fuego con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté caliente, añadimos los ajos laminados y los cocinamos a fuego suave hasta que comience a chisporrotear ligeramente, procurando que no se doren en exceso.
A continuación, incorporamos las rebanadas de pan cortadas en trozos y removemos bien para que se impregnen del aceite y cojan sabor. Seguidamente, añadimos el pimentón y la pulpa de pimiento choricero, mezclando rápidamente para que se integren sin quemarse. Después, vertemos el caldo y dejamos cocinar el conjunto durante unos doce minutos, para que los sabores se concentren.
Por último, ajustamos el punto de sal y repartimos la sopa en cuencos individuales bien caliente. En cada uno añadimos un huevo y gratinamos antes de llevarlos a la mesa. Terminamos espolvoreando un poco de perejil picado por encima y servimos.
Sopa de brócoli y cheddar
El brócoli es un ingrediente que, quizás, no asociemos con la sopa. Sin embargo, esta receta demuestra lo sorprendente que puede ser la unión de esta verdura con el queso cheddar, ofreciendo un resultado realmente delicioso. En total, se necesitan quince minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
- Un brócoli, alrededor de 400 gramos
- 150 gramos de cebolla
- Un diente de ajo
- 200 gramos de queso cheddar rallado
- Cuatro cucharadas soperas radas de mantequilla
- 15 gramos de maicena
- Tres gramos de nuez moscada
- Un litro y medio de caldo de pollo
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
Para comenzar, pelamos la cebolla y el ajo y lo picamos finamente, reservándolos mientras preparamos el resto. A continuación, calentamos la mantequilla en una olla y, cuando esté completamente derretida, incorporamos un chorrito de aceite.
Agregamos la cebolla y el ajo picados y los sofreímos a fuego medio, mezclando de vez en cuando hasta que comiencen a tomar un ligero color dorado. Seguidamente, añadimos el caldo y salpimentamos al gusto. Incorporamos pequeños ramilletes de brócoli previamente cortados y dejamos cocinar durante diez minutos, o hasta que el brócoli esté tierno.
Mientras tanto, disolvemos la maicena en un poco de agua y la agregamos a la sopa para espesarla ligeramente. Finalmente, rectificamos el punto de sal y pimienta y añadimos la nuez moscada, mezclamos bien para integrar todos los sabores. Servimos la crema caliente en boles individuales y espolvoreamos por encima el queso cheddar rallado para darle un toque.
Sopa juliana
Esta sopa recibe su nombre debido al tipo de corte de las verduras que la componen: finas y alargadas tiras que se conoce como juliana. Se trata de una receta tradicional, sencilla y rápida de preparar, que se puede tener lista en menos de media hora. Esto son los ingredientes para tres personas:
- 150 gramos de puerro
- 80 gramos de zanahoria
- Un litro de caldo de verdura casero
- 75 gramos de repollo
- Apio rama
- 120 gramos de nabo
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
Para empezar, lavamos todas las verduras y pelamos la zanahoria, el nabo y el puerro. A continuación, cortamos todas las verduras en juliana, es decir, en tiras finas y alargadas, que se cocinarán de manera uniforme.
En una cacerola amplia, calentamos el aceite y añadimos las verduras, sofriéndolas juntas durante aproximadamente diez minutos, hasta que empiecen a ablandarse. Seguidamente, incorporamos el caldo de verduras casero y dejamos cocer durante unos quince minutos, tiempo suficiente para que queden al dente.
Si prefieres que las verduras estén más tiernas, podéis prolongar la cocción unos minutos adicionales. Una vez finalizado este proceso, probamos la sopa y ajustamos el punto de sal y pimienta según nuestro gusto. Por último, servimos bien caliente y decoramos cada plato con unas hojas de perejil fresco.
Sopa de patata y zanahoria con beicon crujiente
Es una receta reconfortante, perfecta para los días en los que apetece algo caliente. Su sabor suave y cremoso, combinado con el toque crujiente y salado del beicon. En total se necesita veinte minutos aproximadamente. Esto son los ingredientes para dos personas:
- Dos patatas
- Dos zanahorias
- Seis lonchas de beicon
- Perejil fresco
- Una cebolla
- Una rama de apio
- Cuatro vasos de caldo de verduras
- Sal
- Pimienta
Para comenzar, pelamos las patatas y la zanahoria y las cortamos en pequeños cubos. A continuación, retiramos las hebras del tallo del apio y lo picamos finamente. Seguidamente, colocamos todas las verduras en un recipiente refractario apto para microondas, añadimos media taza de caldo, sal y pimienta, y cocinamos durante 15 minutos. Tras ese tiempo, incorporamos el resto de caldo y vuélvelos a introducir el recipiente en el microondas durante ocho minutos más, para que las verduras se terminen de cocinar.
Mientras tanto, para preparar el beicon crujiente, freímos en una sartén durante cinco minutos hasta que adquieran un color dorado y esté crujiente. Finalmente, servimos la sopa caliente en tazas individuales acompañadas con el beicon y con el perejil fresco.
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