El Gobierno aprovecha el acercamiento de la UE a Canadá y envía a Cuerpo y al rey a reforzar las relaciones comerciales
El rey Felipe VI y el vicepresidente Carlos Cuerpo pondrán rumbo la semana que viene a Canadá, en un viaje de tres días con el objetivo de amarrar inversiones de aquel país y abrir puertas a las empresas españolas en un momento clave para la geopolítica mundial, con Ottawa buscando reducir las dependencias de Estados Unidos y dejándose querer por la Unión Europea.
El Ejecutivo busca dar un impulso a las relaciones comerciales entre ambos países, que entre las mercancías y los servicios suponen unos intercambios de 7.000 millones de euros y 16.000 millones de inversión, apenas cinco meses después de que el primer ministro canadiense, el liberal Mark Carney, causara sensación en Davos con su apuesta por una coalición de “potencias medias” en un momento donde Estados Unidos, China o Rusia se miran cada vez más de reojo.
Carney, en cuyo liderazgo fue clave la figura de Donald Trump y, sobre todo, sus andanadas sobre una potencial anexión de Canadá a los Estados Unidos –se refirió a ellos como el estado 51, ahora lo hace con Venezuela– lleva meses acercándose a la Unión Europea. Cada vez más canadienses sueñan con unirse al proyecto (cerca del 60%, según una encuesta reciente), aunque el océano Atlántico de por medio hace difícil su adhesión. El primer ministro sí participó a principios de mes en la reunión de la Comunidad Política Europea (CPE), impulsada por Francia y a la que también acude Reino Unido, lo que muestra a las claras el paso al frente del político canadiense.
El petróleo y el gas, en el foco
Más allá de abrir nuevas oportunidades a las empresas españolas, el objetivo del viaje por parte del Ejecutivo es claro, según han detallado fuentes del Ministerio de Economía: el territorio canadiense es rico en hidrocarburos y también en materias primas críticas. No es solo que España carezca de ellas, sino que en los últimos años ha aumentado la dependencia de Estados Unidos como proveedor de productos energéticos –gas natural licuado, fundamentalmente–, un papel que se ha reforzado a consecuencia de la guerra en Oriente Medio.
Cuerpo viajará por tercera vez a Canadá, esta vez al máximo nivel acompañado por el rey Felipe VI. Allí ambos protagonizarán un encuentro con empresarios en el MaRS Discovery Centre –al menos 170, entre canadienses y españoles, han mostrado interés en acudir– donde la tecnología tendrá un componente fundamental. El vicepresidente se reunirá con el ministro de Inteligencia Artificial, Evan Solomon, y está prevista la firma de un memorando de entendimiento (MOU) entre ambos países para colaborar en estas infraestructuras tecnológicas.
Según el Ejecutivo, en Canadá se abren oportunidades muy relevantes para el sector español de la descarbonización. En cuanto a las relaciones comerciales, el saldo comercial es deficitario (es decir, importamos más que exportamos) debido a las compras de hidrocarburos y materias primas. Sin embargo, las exportaciones españolas a aquel país son de alto valor añadido, destacando los bienes de equipo y los productos farmacéuticos.
Además, Canadá forma parte del mecanismo SAFE impulsado por la Unión Europea para desarrollar la industria de Defensa sin depender de un Estados Unidos cada vez más agresivo en sus relaciones con los socios tradicionales. Actores nacionales como Indra estarán presentes en el encuentro con empresarios.
Otro ámbito en el que habrá reuniones bilaterales será en el turístico, con un encuentro entre aerolíneas españolas y canadienses con el objetivo de ampliar las rutas existentes entre ambos países. Las conexiones son complejas y no hay línea directa entre España y Ottawa, la capital. Sí con Toronto o Montreal. Una circunstancia que también afecta a las relaciones económicas entre ambos Estados.
0