Seat y Cupra hunden un 100% su beneficio operativo, que cae a un millón de euros, tras los aranceles a China
Seat y Cupra, que pertenecen al grupo alemán Volkswagen, bajaron en 2025 el beneficio operativo hasta un millón de euros, frente a los 633 millones de euros en 2024, un 99,8% menos, debido a los aranceles al Tavascan de Cupra producido en China y mayores costes de producto y pese al incremento del volumen de negocios, según recoge la agencia Efe.
Hay que recordar que, este mismo mes, la Comisión Europea concedió un permiso para que Volkswagen Anhui, la empresa conjunta entre el Grupo Volkswagen y la compañía china JAC Motors, pueda exportar su modelo Cupra Tavascan a la Unión Europea sin aranceles del 20,7%, como contamos en este tema. El permiso se ha concedido con el compromiso de que el precio sea igual o superior al precio mínimo de importación propuesto por Bruselas
El grupo Volkswagen informó este martes de que la facturación de Seat y Cupra mejoró hasta 15.272 millones de euros (+5,1% respecto a 2024) en “un entorno de mercado desafiante”.
Asimismo las ventas de automóviles subieron el pasado ejercicio hasta 657.000 unidades (+3,1% que en 2024), cifras que incluyen los Audi A1 y gracias al éxito de los modelos de Cupra, sobre todo de los eléctricos Born y Tavascan.
El grupo Volkswagen también destacó en su balance la subida de las ventas del Cupra Terramar y del Cupra León.
El beneficio neto de Volkswagen cae y amplía el recorte de empleo
Mientras, su matriz, el grupo automovilístico alemán Volkswagen, obtuvo en 2025 un beneficio neto de 6.904 millones de euros, un 44% menos que un año antes, debido a los costes del cambio de estrategia de producto de Porsche y los aranceles de EEUU.
En esa presentación de resultados uno de los aspectos más relevantes van ligados al empleo, porque el grupo Volkswagen tiene previsto reducir 50.000 empleos en Alemania hasta 2030. De ellos 35.000 corresponden a la marca VW, 7.500 a Audi y 3.900 a Porsche, según refleja Efe.
A finales de 2024, Volkswagen ya llegó a un acuerdo con el poderoso sindicato IG Metall que pasaba por 35.000 bajas hasta 2030, pero de forma pactada y sin cierres. Ahora, los cifra en hasta 50.000 personas. Como referencia, a finales de 2024, el grupo germano sumaba más de 293.000 empleados en su país.
En cuanto al volumen de ingresos de 2025, se mantuvo estable en 321.913 millones de euros (-0,8 % que el año anterior), así como las ventas en 9,022 millones de vehículos (el 0,2 % menos en tasa interanual). Y las ventas de Volkswagen subieron en Europa, pero este incremento fue neutralizado por las caídas en EEUU y China.
El beneficio operativo se redujo un 53,5 %, hasta 8.868 millones de euros, lo que refleja una rentabilidad operativa sobre las ventas del 2,8 % (5,9 % un año antes), debido a los costes de los aranceles de EEUU y el cambio de estrategia de producto de Porsche.
El cuarto trimestre fue mejor que el resto del año, sobre todo que el tercer trimestre, cuando el grupo VW entró en pérdidas (pérdidas atribuidas de 483 millones de euros) porque Porsche va a prolongar la vida de los modelos con motor de combustión y va a abandonar algunos proyectos de eléctricos, así como por los aranceles de EE. UU.
Más volatilidad y competencia en 2026
El cambio de estrategia de Porsche costó a la matriz Volkswagen casi 5.000 millones de euros y los aranceles de EEUU 2.900 millones de euros, según el balance presentado este martes.
El grupo Volkswagen prevé que en 2026 la rentabilidad operativa sobre las ventas se situará entre el 4% y el 5,5% (2,8% en 2024) y un aumento de la facturación entre el 0 y el 3% en un entorno macroeconómico desafiante de incertidumbre respecto a las restricciones en el comercio internacional y las tensiones geopolíticas.
Asimismo, el fabricante automovilístico alemán destaca en sus pronósticos que va a aumentar la intensidad de la competencia y la volatilidad de los mercados de materias primas, de la energía y de los tipos de cambio.
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