Vitoria se echa a la calle en masa para celebrar la Copa del Rey del Baskonia
La joven Ainhoa, según admite su propio padre, ha ofrecido como excusa este martes una “pequeña mentira” en su colegio, en Oviedo. Ella, su hermana, su padre y su madre se han vestido con camisetas del Baskonia, han agarrado una bandera de Asturias, han cogido el coche a primera hora y se han plantado en Vitoria. A las 17.00 horas, cuando todavía quedaban dos horas para que el autobús con los campeones de la Copa del Rey de baloncesto llegara a la Virgen Blanca, eran los primeros detrás de una valla metálica. Por vez primera en muchos lustros, el club de Josean Querejeta, ahora con el italiano Paolo Galbiati como entrenador plenipotenciario, ha ofrecido a su afición un título.
El padre llevaba una camiseta con el 21 de Tiago Splitter. Enumera de carrerilla los jugadores de las décadas de 1980 y 1990 que le enamoraron sin tener ninguna relación con la ciudad. Ahora ha transmitido a sus hijas esa pasión. Ainhoa ha cambiado últimamente de ídolo, de Markus Howard a Timothé Luwawu-Cabarrot. Le pide a su padre que se compren una casa en la ciudad del Fernando Buesa Arena. “No soy político, hija”, responde él.
Después de ellos han ido llegando, gota a gota, decenas, cientos, miles, decenas de miles de baskonistas. En una tarde de 24 de febrero la Virgen Blanca ha tenido aspecto de 4 de agosto, de bajada de Celedón. Un par de pancartas recordaban a Kerman Villate, de cuyo crimen se cumplen doce meses y un día. En tiempo récord, se ha organizado un escenario en la balconada de San Miguel, una ofrenda floral y se ha dispuesto un hospital de campaña y ambulancias. Hasta se ha fichado a un nuevo Aker, un joven que en un momento tan singular se ha vestido por primera vez de mascota.
Los nuestros ya han llegado a la plaza de la Virgen Blanca pic.twitter.com/aa5PQDFti3
— Kosner Baskonia (@Baskonia) February 24, 2026
Un operario explicaba que eran “ciento y pico” las personas trabajando detrás del recibimiento. La jornada pasará a la historia como lo han hecho otras en las que los azules y granas han campeonado. El Baskonia suma ya siete campeonatos de España -la denominación tradicional de la actual Copa del Rey- con el conquistado este domingo en el Roig Arena de Valencia con una victoria sobre el Real Madrid, como antes cayeron el FC Barcelona y el La Laguna Tenerife. También atesora cuatro ligas ACB, cuatro Supercopas, una Copa de Europa y el que fue el primer trofeo de su historia, la Copa Asociación de 1985.
“Cholet, Estambul, Granada”, enumera una aficionada con 53 años de seguimiento al equipo, desde que tenía 12 años, sobre las ciudades en las que ha reinado el Baskonia. El club no tiene muchos más años que ella: pierde 67 a 65. No quiere dar su nombre, pero se ha pasado la Copa del Rey en Valencia y en el club todos le llaman por el nombre de pila.
El autobús con el equipo, que no era descapotable, ha llegado un poco más tarde de la hora prevista. La masa ha prendido algunas bengalas para recibirles. Después, han tenido un aurresku de honor y se ha procedido a la ofrenda a la patrona, a la Virgen Blanca. Primero ha dejado unas flores el capitán Tadas Sedekerskis, después una camiseta Galbiati, que se ha santiguado con intensidad, y finalmente una bufanda el muy católico Markus Howard.
Acto seguido han sido presentados los jugadores uno por uno, con especiales gritos de “mvp, mvp, mvp” para Trent Forrest, el mejor del torneo y casi logra el primer triple de la historia del campeonato. El entrenador Galbiati ha sido especialmente ovacionado. Quien hace unos meses no conocía el castellano, ha llegado a corear la canción de Celedón, como si en efecto fuera agosto. “This is for you guys”, ha clamado Howard, que llevaba una 'txapela' con el escudo del club. Rodions Kurucs ha tenido algunos abucheos. Ha habido también cánticos a favor de la “amnistía” a los presos de ETA que han sido cortados rápidamente con un “Madridista el que no bote”.
En el palco en el que se ha convertido la balconada de San Miguel han saludado a los campeones un ramillete de autoridades. Al frente, el lehendakari, Imanol Pradales, que traía una bufanda propia con una ikurriña que hace algún tiempo le regaló alguien “especial”. Después, se ha fotografiado con el trofeo. Preguntado por los periodistas, ha dicho que su favorito no está en la cancha, sino en el banquillo. Es Galbiati. El diputado general de Álava, Ramiro González también ha destacado su valía como preparador, y también que sea un “cachondo”. Ha insistido en que en Valencia hizo “gestiones” para que el torneo se celebre en Vitoria, quizás en 2028. La alcaldesa, Maider Etxebarria, ha subrayado el “orgullo” que es para la capital lucir al Baskonia.
Celedón ha hecho una casa nueva 🏠 pic.twitter.com/nsr98R9KQt
— Kosner Baskonia (@Baskonia) February 24, 2026
La masa ha cantado el 'We are the champions' de Queen, se ha arrojado confeti de color azulgrana y, ya de noche cerrada, la Vitoria baloncestística ha vuelto a marcar otra muesca en su culata de éxitos. En la primera línea, la familia asturiana mostraba su bandera. También su felicidad.
0