Alianza para volver a Extremadura
Asistimos a un espectáculo circense de los que pretenden gobernarnos, que requiere de una oposición fuerte, contundente y sin aspavientos. Ni colonia de eléctricas, ni conejo de laboratorio. A Extremadura la salvan las ideas y la acción, la colaboración y no la competencia entre propios. No la va a salvar ni madre purísima, ni el tan celebrado “altísimo”.
Haber celebrado un proceso de primarias, aunque ha sido en un contexto de paternalismos y tutelajes, era necesario para hacer posible un incuestionable cambio de tiempo dentro del socialismo extremeño. La lógica apuntaba a volver a oír a los oráculos oxidados del partido, pero se ha salvado el primer set. Con Álvaro Sánchez Cotrina ha estado la mayoría, pero no son todos los que están… Seguro que, integrando, ganará talento.
En las organizaciones, en cualquiera, hay que distinguir el trigo de la paja y ahí es donde Álvaro no puede equivocarse. Por la presencia del socialismo extremeño a lo largo del autonomismo, su abrumadora comparecencia en las instituciones ha generado un patrón de político más desenvuelto entre las moquetas y alfombras que en el mestizaje con la conflictividad de la calle. Para muestra, el gobierno de Monago, donde se mostraba la flojera de las entretelas del partido y donde la oposición muchas veces cayó sobre otros hombros.
Considero que el resultado de primarias en Extremadura merece una nota alta, aunque la evaluación del fracaso del 21 de diciembre haya podido recibir un brochazo grueso. Sí, se constató que Miguel Ángel Gallardo había sido parte del problema, pero sería un error ocultar los errores anteriores de otros.
Tocaba reseteo y tanto Soraya Vega Prieto como Álvaro han demostrado que han sido un revulsivo para esa militancia a la que desde hace mucho tiempo no se escuchaba, aunque la prisa y el ruido hayan tapado lo sustantivo de lo que piensan sus agrupaciones locales. El resultado tranquilo y democrático ha dado argumentos para la autonomía del nuevo secretario general. Ha habido pasión, coraje, movilización, pero ahora faltan las propuestas para que esos diez mil afiliados y afiliadas puedan sacar pecho, y ahí es donde realmente se dirime el resultado del partido.
Hace tiempo que el proyecto de Extremadura quedó desdibujado dentro del socialismo extremeño, y eso lo percibe el militante y mucho más el ciudadano. En el documento y decálogo de Álvaro, me llama la atención algo obvio, pero central: somos la región con las provincias más extensas, hecho dado por Javier de Burgos en una división territorial de España que nos ha determinado desde 1833. Necesitamos cercanía de la autonomía, y ello exige descentralización. Mérida, Badajoz y Cáceres no puede ser el resultado final de avanzar todos juntos, porque se reproduce el concepto de España vaciada dentro de la propia comunidad.
El diagnóstico, tantas veces repetido, de una Extremadura despoblada requiere de políticas valientes, donde los diputados y diputadas del PSOE de Extremadura, o del millón de sus habitantes, sirvan para reclamar su deuda histórica, nunca pagada, ante un Estado que repartió papeles en el siglo XIX, asignándola un rol secundario, y que posteriormente, en la II República, frustró la reforma agraria que distribuyera el pan y la tierra, quedando diseñada la emigración de miles de extremeños como solución a los planes de desarrollo que se gestaron en otros territorios.
Por tanto, toca reivindicación mantenida en el tiempo para la equidad entre territorios, alejándonos de pusilánimes celebraciones florales cuando queda tanto por luchar. Extremadura requiere de infraestructuras que la vertebren de norte a sur y de este a oeste. Es un error seguir esperando al AVE para la articulación de nuestra comunidad; es necesario resolver el error histórico del cierre de la línea “Ruta de la Plata”, en 1984, en un nuevo contexto de conectividad y movilidad de la ciudadanía, y decir qué queremos ser dentro del Corredor del Atlántico.
Frente a los oscuros tiempos de vuelta al centralismo, un socialismo extremeño con más coraje para reclamar más autonomía, con más infraestructuras para Extremadura. La próxima conferencia del PSOE de Extremadura debe fijar proyectos y calendarios que ofrecer en 2027, tanto para las elecciones municipales, autonómicas y generales. Eso es: Alianza para volver a Extremadura.
0