La competencia ataca al hotel favorito de Freddie Mercury y reabre la guerra silenciosa del ocio nocturno en Ibiza
El Pikes, uno de los hoteles más míticos de Eivissa, conocido por haber sido un predilecto lugar de vacaciones de Freddie Mercury, está bajo el punto de mira: la Asociación Empresarial de Ocio Nocturno de Ibiza (AEON) ha denunciado ante el Ajuntament de Sant Antoni y el Consell Insular al establecimiento por “presuntas infracciones urbanísticas” y ha reclamado a ambas instituciones “inspecciones para comprobar licencias de actividad” en el contexto de los openings de las grandes salas de fiesta y discotecas de la isla.
“Si el Hotel Pikes tiene algún problema urbanístico no me cabe duda de que el Ayuntamiento de Sant Antoni actuará como debe”, responde José Luis Benítez, gerente de Ocio de Ibiza (asociación en la que está integrado el hotel Pikes). “La regulación actual está bien, todos sabemos dónde estamos ahora, pero cuando quieres acabar con la competencia denunciando es donde reside el problema principal”, añade. El hotel Pikes no ha respondido a las preguntas de elDiario.es en el momento en que se publica esta noticia.
Este hotel-boutique se erige en el centro oeste de la isla, ubicado en el municipio de Sant Antoni de Portmany. La fama que le precede es fruto del trabajo de Tony Pike, un empresario australiano que falleció el 24 de febrero de 2019. Desde su fundación, el hotel se convirtió en refugio de todo tipo de artistas y celebridades excéntricas, que hicieron famoso el local por las desenfrenadas juergas que se corrían, lo que trajo también no pocas polémicas y enfrentamientos con los vecinos.
Para entender las disputas entre los grandes grupos de la isla hay que conocer su historia. El presidente de AEON es José Roselló, fundador de la mítica discoteca Space, que cerró en 2016. Éste, a su vez, ha estado históricamente enfrentado a Abel Matutes, exministro de Asuntos Exteriores con José María Aznar, y dueño del Grupo Empresas Matutes. De hecho, Space echa el cierre porque los Matutes –dueños de esos terrenos de Platja d’en Bossa– abren Hï, la discoteca de ocio nocturno que complementa la oferta diurna de Ushuaïa, que es tanto hotel como discoteca (y que forman parte de Ocio de Ibiza).
Los asociados a AEON consideran que la oferta del ocio diurno hace 'competencia desleal' a sus negocios. Y éste es, precisamente, el centro de todo el conflicto. Una guerra silenciosa que se lleva librando desde el año 2012, cuando el conseller de Turismo, Carlos Delgado (PP), hizo una modificación de la ley turística que permitía que hoteles y restaurantes pudieran llevar a cabo “actividades y servicios complementarios”. O dicho de otra manera: grandes fiestas, a plena luz del día, como si fueran una discoteca más.
Disputas por el control del ocio
El Pikes está controlado por la mercantil Grupo Ibiza Rocks SL, cuyo administrador único es McKay Andrew Charles, que es dueño a su vez del Ibiza Rocks. Este recinto, con capacidad para 2.500 personas, representa una ‘pesadilla’ para los vecinos de los alrededores de Sant Antoni. El ruido y las vibraciones que hay casi todas las tardes se les cuelan en las salas de estar, las cocinas, los cuartos de baño, las habitaciones y les torturan el sistema nervioso. Según sus dueños, es el negocio pionero en explotar la gallina de los huevos de oro: generar tanto o más dinero con una actividad secundaria, una fiesta o un concierto junto a una piscina. Más tarde, coge el testigo Ushuaïa, la joya de la corona de los Matutes.
“Hablan de la ley turística y de un hotel que cerró en Palma que hacía eventos, que no tenía licencia de actividad, cosa muy diferente de los casos que denuncian en Ibiza”, argumenta Benítez. Todos los locales que forman parte de la asociación denunciante son de Sant Antoni (o zona colindante aunque parte de Sant Josep, como Cala de Bou), la mitad de ellos dentro del West End [la zona de turismo de borrachera], o en sus límites, mientras que la otra mitad se encuentra en los alrededores, muy cerca del Club Náutico. “Varios bares del West quieren controlar el ocio de Baleares. Sinceramente, creo que Sant Antoni es unos de los mejores pueblos, de los más bonitos, pero tiene una zona que nadie quiere”, analiza Benítez. “El Ayuntamiento de Sant Antoni ha intentado por todos los medios cambiar el modelo, y no solo este gobierno [local], si no los anteriores, que eran de diferentes ideologías. Hasta el propio Govern balear lo intentó, pero si sus empresarios no quieren cambiar el modelo, todo seguirá igual”, afirma.
La denuncia de AEON contra el Pikes, por tanto, es una batalla más dentro de una guerra más amplia. La interpretación que hacen los empresarios del ocio nocturno es que el hotel-boutique vulnera el plan urbanístico de Sant Antoni, así como la ley de urbanismo balear, debido a “obras, usos del suelo y actividades disconformes con la calificación del suelo o sin la preceptiva licencia”. En un informe jurídico registrado ante el Ayuntamiento, consultado por elDiario.es, se detalla que la finca se asienta sobre suelo no urbano. En concreto, 1.937 metros cuadrados están incluidos en un Área Natural de Especial Interés (ANEI), donde el uso residencial está prohibido. El resto de la parcela, de más de 35.515 metros cuadrados, se clasifica como suelo rústico común.
La interpretación que hacen los empresarios del ocio nocturno es que el hotel-boutique vulnera el plan urbanístico de Sant Antoni, así como la ley de urbanismo balear, debido a 'obras, usos del suelo y actividades disconformes con la calificación del suelo o sin la preceptiva licencia'
A partir de esta clasificación, la asociación presidida por Roselló sostiene que el uso de vivienda requiere autorización de la CIOTUPHA (Comisión Insular de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Patrimonio Histórico Artístico del Consell Insular) y que la edificabilidad permitida es de 0,014 metros cuadrados por cada metro cuadrado de suelo. Sin embargo, el informe jurídico de AEON, basado en referencias catastrales y normativa del PGOU y el PTI (Plan Territorial Insular), concluye que en la finca solo sería posible construir una vivienda unifamiliar, con un volumen máximo de 900 metros cúbicos sobre rasante, además de construcciones destinadas a usos agrícolas y actividades vinculadas al campo.
Denuncian infracción urbanística y de actividades
“No consta otorgamiento de Declaración de Interés General”, sentencia la asociación del ocio nocturno. “Asimismo, se desconoce las licencias de actividad autorizadas respecto al referido establecimiento, si bien en su propia web [del Pikes] se publicitan gran número de actividades que difícilmente pueden tener cobertura legal”, interpreta AEON. Por ello, la agrupación empresarial solicita al Ayuntamiento las correspondientes inspecciones por “una presunta infracción de la ley balear de régimen jurídico de las licencias”, al ejercer, a su parecer, “una actividad clasificada sin la correspondiente licencia o comunicación previa”. Para justificar su postura, adjuntan fotografías aéreas donde “se ha documentado la instalación de contenedores que, al aparecer, podrían tener un uso como viviendas y que se encuentran en una zona donde el suelo tiene la clasificación de rústico y cuyo uso principal es agrario”.
Fuentes del Ajuntament de Sant Antoni explican a este diario que el establecimiento constituye “una actividad legalmente implantada, que dispone de licencia de apertura y funcionamiento otorgada con anterioridad a 1985”. “En consecuencia, no resulta exigible la obtención de declaración de interés general, tal como se indica en la denuncia presentada”, valoran. Por otro lado, indican que cuenta “con el correspondiente título habilitante y ha procedido a la regularización de su situación, quedando plenamente legalizado e integrado en la ordenación vigente”.
La patronal del ocio considera que el hotel no tiene licencia de discoteca y pide que sea sancionado, aunque el Ayuntamiento asegura que es una actividad legal
Además, las fuentes municipales consultadas aseguran que la parcela asociada al negocio “se corresponde exclusivamente con la parcela catastral que ocupa la propia actividad, ubicada en su totalidad en suelo rústico común”. En cuanto a las molestias ocasionadas por ruidos, así como por cuestiones de movilidad –vehículos mal estacionados en parcelas colindantes–, reconocen haber recibido “algunas denuncias puntuales”. Igualmente, señalan que el departamento de Urbanismo y Actividades tiene previsto “realizar una inspección con el fin de evaluar todos los aspectos relacionados con la actividad y verificar la posible existencia de incumplimientos hasta la fecha”.
AEON afirma a este diario que le resulta “muy llamativo” que en Eivissa se esté planteando “desalojar campamentos donde los trabajadores viven en caravanas o en tiendas de campaña, en terrenos rústicos, y sin embargo un hotel tiene montado un ‘campamento’ con bungalows prefabricados y alguna caravana, en un espacio rústico”. De hecho, ya hay una orden judicial para desalojar un terreno del municipio de Eivissa lleno de caravanas, furgonetas, tiendas de campaña y alguna barraca, cuya fecha límite es el 29 de abril, como informó este diario. Se trata de una parcela de casi dos hectáreas y media en la periferia de la ciudad. La asociación del ocio nocturno trata de presionar de esta manera también al Consell Insular, que ha promovido una nueva normativa contra los asentamientos de autocaravanas en suelo rústico.
“Parece que también hay un nuevo ‘chabolismo’, que es el de un hotel como Pikes, con contenedores prefabricados que se usa como alojamiento para empleados”. “No tenemos ninguna información sobre que el Ayuntamiento de Sant Antoni haya tomado medidas, realizado inspecciones, ordenado la retirada de los contenedores o que se haya adoptado ninguna medida cautelar de suspensión de actividades, ante la gravedad de los hechos denunciados”, afirman. Tampoco les consta que haya ninguna notificación o comunicado de la Policía Local del municipio, ni del área de urbanismo. Al tiempo, defienden los empresarios de AEON, sufren “la competencia desleal de este tipo de hoteles-discoteca que viven de la fiesta (sin control de licencias de actividad, aforos y horarios) y cuyas infracciones (también urbanísticas) parece que no tienen consecuencias”.
Hay un nuevo ‘chabolismo’, que es el de un hotel como Pikes, con contenedores prefabricados que se usa como alojamiento para empleados”. No tenemos ninguna información sobre que el Ayuntamiento de Sant Antoni haya tomado medidas, realizado inspecciones, ordenado la retirada de los contenedores o que se haya adoptado ninguna medida cautelar de suspensión de actividades, ante la gravedad de los hechos denunciados
En el informe jurídico registrado ante el Ayuntamiento reflejan además que las actividades de este hotel “generan un gran impacto” y que han sido “objeto de quejas y denuncias vecinales por ruidos, por afluencia de multitudes que a simple vista exceden el aforo de la actividad y que además provocan problemas”, en una zona utilizada como “aparcamiento público”. Sin embargo, subrayan, se trata de un terreno clasificado “como rústico y cuyo uso principal es agrario”. Y añaden que lo relevante es que hay, según su interpretación, un ejercicio de “gran número de actividades dispares sin que consten las correspondientes autorizaciones administrativas”, y que ello supone “grave perjuicio para la seguridad de las personas y por ende el interés general”. Es decir, obras de ampliación sin licencia, actividad de bar musical sin licencia de apertura, ruidos molestos o habilitación de parkings, según la versión de AEON.
Exigen inspección al Ayuntamiento
En consecuencia, piden al Ayuntamiento de Sant Antoni que inicie los correspondientes expedientes relativos a disciplina urbanística y revisión de licencias de actividades, así como una inspección “por parte de los servicios técnicos y de la Policía Local para constatar los hechos denunciados”. Como medida cautelar, piden “la paralización inmediata de cualquier obra de ampliación o el cese de cualquier actividad irregular”. En el contexto de inicio de la temporada turística, exigen que dichas inspecciones se amplíen en cuanto a “licencias de actividad, aforos, controles sobre horarios de apertura y cierre, así como las sonometrías correspondientes” y que el Consistorio haga público el resultado de las mismas.
Fuentes del Consell Insular informan de que, en el ámbito de sus competencias, “no tenemos constancia por el momento de actuaciones ni expedientes vinculados a este asunto”. Asimismo, no les consta “la existencia de autorizaciones insulares asociadas al establecimiento”, por lo que han recomendado solicitar acceso al registro del Ajuntament de Sant Antoni.
Según AEON, los hechos denunciados son reiterativos desde, al menos, el año pasado. El registro turístico del Consell Insular indica que el Pikes figura como un hotel aunque no aparece como discoteca o sala de fiestas en el listado de oferta de entretenimiento de la institución insular. Por eso la asociación del ocio nocturno de la isla insiste en que haya un “control de licencia de actividades, aforos y horarios de las fiestas que organizan”.
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