Brasil supera el medio millón de casos mientras Nueva Zelanda está a punto de erradicar el virus: un vistazo a la semana que deja la COVID-19

Fotografía tomada en el mes de mayo con un dron en el cementerio de Caju, en la zona norte de Río de Janeiro (Brasil)

América Latina sigue registrando datos preocupantes de nuevos contagios por coronavirus. Esta semana Brasil, a pesar de haber superado el medio millón de positivos, ha comenzado con la reapertura, mientras Argentina ha decidido extender su confinamiento en las zonas más afectadas. Por otro lado, India teme un brote en las zonas rurales en un momento en el que lucha por controlar la epidemia en las ciudades y relaja el confinamiento. En cambio, desde Nueva Zelanda llegan buenas noticias, podrían erradicar el virus a mediados de mes.

Te resumimos lo más destacado de la semana:

Brasil vuelve a acaparar miradas una semana más tras superar el medio millón de contagios y contabilizar más fallecidos con coronavirus que Italia, hasta ahora el tercer país en el que la epidemia ha dejado más muertos del mundo. La elevada cifra de casos detectados y el fuerte salto en el número de decesos hasta superar los 34.000, tras batir el récord en nuevas muertes en un solo día, preocupan a los científicos en un momento en el que varios gobiernos regionales y municipales han puesto en marcha procesos graduales de desescalada de las medidas de parón económico y comienzan a flexibilizar las orientaciones de distanciamiento. Es el caso de Río de Janeiro, donde se han relajado algunas restricciones sobre el uso de las playas y el comercio.

Pero los expertos consideran que lo peor está por venir en Brasil, alertando de que el país aún está lejos de aplanar la curva y aún hay riesgo de colapso de la infraestructura sanitaria en algunas regiones. ¿Y Jair Bolsonaro? Sigue en su línea de minimizar la crisis. "Yo lamento todos los muertos, pero es el destino de todo el mundo", ha dicho el presidente brasileño.

Preocupan también las cifras de fallecidos en México, que esta semana ha registrado un brusco aumento de más de 1.000 muertos en 24 horas. El presidente Andrés Manuel López Obrador lo ha atribuido a un "ajuste" de los datos oficiales. Las estadísticas de la pandemia en el país han generado suspicacias y las autoridades admiten que el alcance real puede ser mayor. Sin embargo, López Obrador asegura que el país necesita regresar "poco a poco" a la normalidad con el plan de reapertura iniciado esta semana porque lo necesita "la economía nacional y el bienestar de nuestro pueblo". 

Mientras tanto, Argentina, que fue uno de los primeros países latinoamericanos en tomar medidas estrictas contra el coronavirus a finales de marzo, ha vuelto a extender el confinamiento obligatorio en Buenos Aires, la capital y algunas otras partes del país hasta el 28 de junio. En el Área Metropolitana de Buenos Aires, que concentra el 90% de los casos del país, ha habido un aumento reciente de los contagios, con una situación delicada en los barrios empobrecidos. Hasta 18 provincias argentinas sí podrán dejar atrás la cuarentena desde el próximo lunes para comenzar una nueva etapa de "distanciamiento social preventivo", en la que se permitirá la libre circulación y reuniones de hasta 10 personas. En todos estos meses, Argentina ha detectado un número de casos muy inferior al de su vecino brasileño, alrededor de 20.000.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está preocupada por la evolución de la pandemia en Centroamérica y América del Sur, donde muchos países están presenciando brotes acelerados, según han indicado esta semana. La agencia ha recibido en solo cinco días la notificación de más de 100.000 contagios, la mayoría desde el continente americano, que en total acumula casi tres millones. Durante varias semanas, el número de casos notificados cada día en el continente americano ha sido más que en el resto del mundo de manera conjunta. De los más de seis millones de casos detectados en todo el mundo, casi tres son en el continente americano. A nivel global, según la Universidad John Hopkins, se rozan las 400.000 muertes.



Las alarmas han vuelto a encenderse en Irán, el país que ha sufrido el peor brote de COVID-19 de Oriente Medio. El Gobierno parecía haber logrado controlar el virus, pero el número diario de nuevas infecciones ha ido en ascenso en esta semana, contabilizando la mayor cantidad de casos en un día, 3.574, desde el 30 de marzo. Las autoridades han dicho que pueden regresar las restricciones, que se han levantado gradualmente desde abril pero se han vuelto a imponer en algunas áreas después de brotes localizados. "Si no se obedecen las reglas, el gobierno se vería obligado a restablecer la situación de cuarentena nuevamente, interrumpiendo la vida normal e infligiendo graves daños a toda la economía nacional", ha dicho el presidente iraní, Hassan Rouhani. Este viernes, los nuevos casos han descendido ligeramente.

Y de Irán a India, el segundo país más poblado del mundo, que esta semana ha superado los 200.000 casos de COVID-19 y el pico de infecciones, aún parece situarse lejos. Los contagios siguen en aumento en un momento en el que finaliza el confinamiento impuesto en marzo a sus 1.300 millones de ciudadanos que ha paralizado la economía y ha dejado sin trabajo a decenas de miles de personas. Se ha restablecido la libre circulación de personas y bienes dentro y entre los diferentes estados como paso previo a una desescalada que comenzará formalmente el 8 de junio en una primera fase, aunque Nueva Delhi continuará cerrada por temor a un repunte del número de casos, informa EFE. Las zonas rurales del país ahora están en el punto de mira, ya que han comenzado a experimentar un aumento en los casos diarios debido en parte a los millones de trabajadores que están regresando de las grandes ciudades y centros industriales.

Aunque con menos casos, el panorama es muy similar en Sudáfrica. En un momento en el que comienza a flexibilizar las restricciones, la mayor potencia industrial africana ha notificado un aumento récord en los casos: 3.267 en 24 horas. De momento, el país ha contabilizado menos de 900 muertos. Más de la mitad de los contagios se encuentran en la Provincia Occidental del Cabo, donde se encuentra la capital, Ciudad del Cabo, cuyos servicios sanitarios están bajo presión. Las autoridades locales han implementado uno de los regímenes de prueba más rigurosos del país, informa The Guardian. El confinamiento estricto de Sudáfrica comenzó el 27 de marzo y limitó drásticamente la libertad de movimiento y desacelerando una economía que ya está en recesión. Este lunes se han reducido las restricciones, permitiendo abrir grandes partes de la economía y finalizando los toques de queda. 

Japón levantó el estado de emergencia en Tokio el 25 de mayo, pero continúa en alerta. El pasado martes, un preocupante aumento de los casos diarios de COVID-19 –34 más en 24 horas, la cifra más alta desde mediados de mayo– el pasado martes llevó a las autoridades de la capital a pedir a los habitantes que extremen las precauciones y que eviten las zonas con más riesgo de contagio. El mensaje es similar al que venimos escuchando en otras partes del mundo: si crece la tendencia, pueden volver a restringirse actividades. Tokio ya puede levantar progresivamente las restricciones en el funcionamiento de comercios, museos o escuelas. Los bares y restaurantes pueden operar hasta las 10 de la noche.

Y en Europa, Alemania ilustra las dificultades que surgen a la hora de mantener a raya el virus mientras se levantan las restricciones. Varias reuniones familiares en la ciudad de Göttingen, en el noroeste del país, hace dos fines de semana han resultado en un aumento local de los casos, que según las autoridades ha puesto de relieve la necesidad de cumplir con las reglas de distanciamiento físico. 

Con el verano a la vuelta de la esquina, la reapertura al turismo sigue cobrando fuerza. Los alemanes podrán decidir a partir del 15 de junio si quieren pasar sus vacaciones en Europa, después de que el Gobierno anunciara la retirada de la recomendación de no viajar. Pero en el caso de España, destino turístico preferencial, todavía habrá que esperar. Los países europeos están debatiendo una serie de protocolos sanitarios para que los viajeros y aerolíneas los tengan presentes: temperatura en origen y destino, formulario sanitario, datos de contacto, seguimiento de los turistas en destino... te lo contamos aquí. 

Esta semana, Italia ha abierto sus fronteras con la Unión Europea sin necesidad de cuarentenas en un intento también de reactivar su turismo, uno de los principales sectores del país. "La belleza de Italia nunca ha estado en cuarentena", ha dicho el primer ministro, Giuseppe Conte.

Algunos niños en Reino Unido han vuelto al colegio esta semana. Concretamente, los alumnos de algunos cursos de primaria de Inglaterra, que tras dos meses en casa han empezado a llenar de nuevo las aulas, con restricciones. Un anuncio que no ha estado exento de polémica, expertos en salud pública citados por EFE creen que el levantamiento de medidas se está haciendo demasiado pronto. De hecho, ha sido el único territorio que ha reabierto los colegios, Escocia, Gales e Irlanda del Norte han dejado esta decisión para más adelante y algunos colegios en Londres también han decidido no abrir para proteger a los menores.

Este martes, Francia ha entrado en su segunda fase de desescalada con la reapertura de bares y restaurantes. "Vuelven los días felices", tuiteó el presidente galo, Emmanuel Macron, esa mañana. Aunque ha habido diferencias en algunas regiones, es el caso de París, que al estar en una situación epidemiológica más delicada, los parisinos solamente podían sentarse en las terrazas, en vez de entrar en los locales.

Grecia ha permitido esta semana que los hoteles puedan volver a abrir sus puertas, pero con excepciones, los establecimientos de temporada tendrán que esperar hasta mediados de mes. Los hoteles están sujetos a una serie de normas de higiene y seguridad adicionales como tener un responsable de gestión en el supuesto de que haya casos de coronavirus y un médico si el complejo supera las 50 camas.

Terminamos con una nota positiva desde nuestras antípodas. Nueva Zelanda anunció este jueves que tiene previsto haber erradicado la COVID-19 el 15 de junio, después de más de 10 días sin nuevos casos detectados. De esta forma, si los datos siguen en esta línea, ese día se cumplirán 28 días del alta del último caso de contagio sin rastrear y podrán afirmar que han erradicado el virus dentro del país.

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Publicado el
5 de junio de 2020 - 21:54 h

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