Detenido el sospechoso de un tiroteo a la entrada de la cena de corresponsales de la Casa Blanca en la que se encontraba Trump
Iba a ser la primera vez que Donald Trump interviniera en la cena de la asociación de corresponsales de la Casa Blanca. Los mismos a los que día sí y día también el presidente de EEUU insulta y desprecia. Pero, a los pocos minutos de comenzar el acto, se oyeron unos disparos y el presidente de EEUU fue escoltado por el servicio secreto fuera del salón en el que se celebraba la cena, donde todos los asistentes se tiraron al suelo por indicación del servicio secreto y los cuerpos policiales allí presentes.
Las autoridades indicaron que el incidente tuvo lugar fuera del salón donde se encontraban sentados Trump y otros invitados.
“Menuda noche la que hemos vivido en Washington DC”, ha publicado en Truth Social Donald Trump: “El Servicio Secreto y las fuerzas policiales han hecho un trabajo fantástico. Han actuado con rapidez y valentía. El autor de los disparos ha sido detenido”.
En un post posterior, añadía: “Las fuerzas del orden nos han pedido que abandonemos el recinto, de acuerdo con el protocolo, lo cual haremos de inmediato.[...] La Primera Dama, el Vicepresidente y todos los miembros del Gabinete se encuentran en perfecto estado. Hablaremos con ustedes dentro de media hora. He hablado con todos los representantes a cargo del evento y lo reprogramaremos en un plazo de 30 días”.
“El Servicio Secreto de los Estados Unidos, en coordinación con el Departamento de Policía Metropolitana, está investigando un tiroteo ocurrido cerca de la zona principal de control con detectores de metales en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Una persona se encuentra detenida. Aún se desconoce el estado de los implicados, y las fuerzas del orden están evaluando activamente la situación”, ha publicado Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto.
Algunas personas entre el público informaron de que habían oído lo que creían que eran entre cinco y ocho disparos. El salón de banquetes —donde cientos de periodistas destacados, celebridades y líderes nacionales esperaban las declaraciones de Trump— fue evacuado de inmediato. Miembros de la Guardia Nacional tomaron posiciones dentro del edificio mientras se permitía a la gente salir, pero no volver a entrar inmediatamente. La seguridad en el exterior también era extremadamente estricta.
Entre los asistentes se encontraban Trump, el vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el secretario de Estado Marco Rubio, además de muchos otros líderes de la administración Trump.
Fuera del hotel, miembros de la Guardia Nacional y otras autoridades inundaron la zona mientras los helicópteros sobrevolaban el lugar.
Por lo general, el hotel Hilton, donde se celebra la cena desde hace años, permanece abierto a los huéspedes habituales durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, y la seguridad se ha centrado normalmente en el salón de baile y no en el hotel en su conjunto, con pocos controles para las personas que no asisten a la cena en sí. En años anteriores, esto ha dado lugar a incidentes en el vestíbulo y otros espacios públicos, incluidas protestas en las que los servicios de seguridad tuvieron que intervenir para expulsar a los invitados que desplegaban pancartas o organizaban manifestaciones.
La fiscal federal Jeanine Pirro publicó un breve vídeo desde el hotel tras el incidente, diciendo: “Me han sacado del salón tras oír los disparos. El Servicio Secreto está ahora a cargo de este edificio, de este hotel. Acabo de hablar con la alcaldesa Muriel Bowser. Está de camino y el jefe de policía Jeffery Carroll también. Él se hará cargo tan pronto como llegue”.
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