Al menos 380 personas han muerto en Líbano desde la entrada en vigor del alto el fuego, según ACNUR
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha denunciado este martes que la situación en Líbano sigue siendo “extremadamente frágil”, a pesar del alto el fuego en vigor desde el 17 de abril, ya que los ataques israelíes, las demoliciones de viviendas, las órdenes de evacuación y la prohibición de regresar a algunas zonas “continúan provocando desplazamientos reiterados y un rápido aumento de las necesidades humanitarias”.
Desde la aplicación del alto el fuego, impuesto por Donald Trump a su aliado Israel, al menos 380 personas han muerto en Líbano, según ACNUR.
“La destrucción generalizada persiste en amplias zonas del país y afecta a viviendas de cientos de miles de personas, así como a infraestructuras básicas”, ha destacado en un comunicado. “Aunque todas las personas desplazadas anhelan volver a sus hogares y miles de familias han intentado hacerlo desde el inicio del alto el fuego, estos movimientos son aún limitados, parciales y, con frecuencia, reversibles”, ha lamentado la agencia.
Informa Francesca Cicardi