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El 57% de los madrileños decidió su voto antes de la campaña del 4M y tuvo más en cuenta al candidato que al programa, según el CIS

Isabel Díaz Ayuso durante la noche electoral del pasado 4 de mayo.

El 57,5% de los residentes en la Comunidad de Madrid decidió su voto a las elecciones anticipadas del 4 de mayo a la Asamblea regional antes de la campaña electoral. Así lo recoge la encuesta del CIS postelectoral que refleja además que la mayoría de los electores tuvo en cuenta más a los candidatos que otras cuestiones a la hora de elegir la papeleta. Los electores apostaron más por los cabeza de cartel (33,9%) que otras cuestiones como el programa electoral (25,7%) o la gestión de la pandemia (19,2%).

De hecho, antes de la gestión de la pandemia, otras cuestiones como la ideología y que el candidato o partido representaba las "ideas" del elector fueron las cuestiones que destacaron algunos de los 3.206 entrevistados a la hora de decidir su voto, según el sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).



Por partidos, también se observa que la gran mayoría de los madrileños tenían decidido su voto a la formación que eligieron antes de la campaña. Fue el caso del 68% de los que votaron al PP. Datos muy similares a los que optaron por PSOE, Unidas Podemos y Vox.

La sorpresa llega con Más Madrid, que en los comicios del 4M logró el sorpaso en votos a los socialistas. De los encuestados que votaron a su candidata, Mónica García, solo el 31% lo tuvo claro antes de la campaña, el 56,4% lo hicieron en esas semanas, de los cuales gran la mayoría (36,5%) se decidió en la última semana de campaña por la médica.



Pese a las diferentes amenazas que varios candidatos y políticos recibieron por carta y que coparon los medios la última semana de campaña, no fue el tema que los ciudadanos perciben que centró la campaña. Tampoco el rechazo a la extrema derecha que protagonizaron las formaciones de izquierdas. El sondeo postelectoral muestra que el Partido Popular logró dominar la agenda de la campaña. El 33% de los encuestados afirma que la pandemia fue el tema más debatido frente a otras cuestiones.



Fue el marco que quiso imponer la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que se alzó con una contundente victoria elecciones anticipadas del pasado 4 de mayo logrando 65 escaños y volviendo a colocar al PP como primera fuerza en la Asamblea de Madrid con más del doble de los escaños que consiguió hace dos años, cuando obtuvo 30 diputados.

Ayuso obtuvo una holgada mayoría gracias a los votantes que le llegaron de diferentes formaciones, es decir, que en las anteriores elecciones de 2019 optaron por otras opciones políticas y que ahora se decidieron por el PP. Los llamados "votos prestados", como los acuña la presidenta madrileña. Y aunque la dirigente regional asegura que obtuvo mucho votante del PSOE, la realidad no es exactamente esa.



La mayoría de los electores llegaron al PP desde Ciudadanos. El 66% de los votantes que hace dos años de decidieron por la formación de Inés Arrimadas esta vez optaron por los populares. También llegaron antiguos electores de Vox. El 36% que votó a Rocío Monasterio en 2019 se decantó ahora por Ayuso. Y en menor medida, llegaron votos socialistas de hace dos años a la presidenta madrileña: el 9%.

El mayor traspaso de voto socialista se produjo a Más Madrid. El PSOE pasó de ser la primera fuerza en la Asamblea a la tercera en solo dos años con los resultados del 4M. Mirando el trasvase de electores, se observa que una cuarta parte de las personas que cogieron la papeleta socialista en 2019, el 25%, esta vez se decantaron por Más Madrid que logró el deseado sorpaso en votos, no en escaños.

Pero el buen resultado de Mónica García no solo se explica con votantes socialistas. consiguió votos –además del PSOE– de Unidas Podemos. El 34% de los electores que optaron por Isa Serra en las anteriores elecciones, prefirieron a García frente a Pablo Iglesias. La médica del 12 de octubre logra fidelizar al electorado que hace dos años votó a Íñigo Errejón: el 64% repite.

El partido que no ha logrado retener a sus electores es Ciudadanos, que el 4M se quedaba sin representación en la Asamblea de Madrid. Solo el 17% ha repetido en esta ocasión para votar al abogado del Estado Edmundo Bal. La mayoría de esos electores votan a Ayuso, ya que la transferencia de votos a otras formaciones es mínima.

Vox también logra fidelizar a un porcentaje elevado de personas que le votaron en 2019, el 63%. Los que no repiten se van al PP. Y el 9% que hace dos años optaron por Ayuso, en esta ocasión se decantan por Monasterio, lo que explica que la formación de extrema derecha haya obtenido un escaño más en estos comicios.



Por identificación subjetiva de clase de los encuestados, el voto el 4M estuve repartido aunque Ayuso dominó en casi todas las clases. En las clases altas fue donde más: optaron mayoritariamente por el PP (42%). Vox solo se queda con el 7% de estos votantes y el siguiente partido en obtener una mayor representación en este extracto social, después de los populares, es Más Madrid (16%). La clase media también eligió mayoritariamente a Ayuso (36%) y la clase media baja optó también más por el PP (22%) aunque en este caso el voto estuvo más repartido: Más Madrid (20%), PSOE (15%) y Unidas Podemos (13%).

La clase trabajadora optó mayoritariamente por Más Madrid (23%) y Unidas Podemos (23%). La siguiente en ser más votada en esta clase social fue Ayuso un (17%). La sorpresa llega en los que se autodefinen como "clase baja" que optaron mayoritariamente también por el PP (18%), aunque es un voto repartido también con las formaciones de izquierdas.

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