Móstoles, una ciudad acostumbrada a las crisis políticas ahora sacudida por la acusación de acoso contra su alcalde
El 4 de febrero, los vecinos de Móstoles descubrían que una concejala acusó a su alcalde, Manuel Bautista, de acoso sexual y laboral y que el PP trató de esconder el caso. La edil pasó meses intentando que el partido en el que militaba y al que representaba en el Ayuntamiento la protegiera del calvario al que, según relató, la sometía el regidor. El equipo de Isabel Díaz Ayuso no solo evitó tomar medidas, sino que la presionó para que renunciase a denunciar el caso.
Cuando se conoció esta noticia, no fue la primera vez que la palabra Móstoles se escuchaba en los telediarios en los últimos años. Una exalcaldesa a juicio por prevaricación, una coalición de Gobierno entre PP y Vox que acaba de estallar... los vecinos de este municipio de unos 215.000 habitantes en el sur de Madrid, el más poblado de la comunidad después de la capital, están habituados a las crisis políticas.
Móstoles forma parte del —ahora desdibujado— cinturón rojo de Madrid, los municipios del sur tradicionales feudos de la izquierda, aunque en esta localidad la derecha sí había conseguido enlazar varias legislaturas previamente. La anterior alcaldesa, Noelia Posse, del PSOE, traspasó la vara de mando a Bautista en 2023. Lo hizo tras perder las elecciones con dos manchas sobre su expediente: acusaciones de nepotismo y un procesamiento judicial por prevaricación.
En 2019, solo un año después de su llegada a la alcaldía, estalló el primer escándalo: Posse colocó a dos familiares cercanos en jugosos puestos de responsabilidad en el Ayuntamiento. Nombró a su hermana como coordinadora de Redes Sociales, un cargo de nueva creación remunerado con 52.000 euros al año. A su tío, que ya era funcionario municipal, lo ascendió como director técnico administrativo y le otorgó un complemento de 1.607 euros mensuales, sin pasar por los mecanismos habituales de promoción interna.
Estas decisiones provocaron rechazo social y político en el municipio. Cuando la alcaldesa salió al balcón del Ayuntamiento a pronunciar el pregón de las fiestas locales, los abucheos y gritos de “ladrona” le impidieron terminarlo. Unas semanas después, Más Madrid abandonó el Gobierno municipal tripartito que compartía con los socialistas de Posse y con Podemos. El PP y Ciudadanos, entonces en la oposición, cuestionaron que el tío de la alcaldesa tuviera la titulación necesaria para el puesto que ocupaba. El propio PSOE la suspendió cautelarmente de militancia, aunque no llegó a expulsarla.
Apenas un año y medio después de que saltara esta polémica, Posse volvió a acaparar titulares por otro escándalo: el Tribunal de Cuentas investigaba al Ayuntamiento por perdonar dinero a empresas concesionarias. Las pesquisas se originaban en un informe del interventor municipal, que pronto fue cesado de su puesto. El conocido como caso ITV pasó a la vía judicial tras una denuncia de Más Madrid. Aunque en 2022 una jueza archivó inicialmente la causa, un año después la Audiencia Provincial ordenó procesar a la alcaldesa y a siete concejales. A pesar de esa situación, Posse volvió a liderar la candidatura del PSOE a las elecciones municipales de 2023. Las perdió en favor de Manuel Bautista, el ahora acusado de acosar a una concejala.
Ya como líder de la oposición, fue enviada al banquillo en septiembre de 2024. La jueza abrió juicio oral contra ella y ocho exconcejales por delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos. La Fiscalía pide 12 años de inhabilitación para Posse por condonar más de 600.000 euros a la empresa ITV Móstoles, que llevaba varios años acumulando deudas con las arcas municipales.
La coalición entre PP y Vox, por los aires
La legislatura actual no está siendo más pacífica que la anterior. La derrota de Posse en 2023 dio lugar a un Gobierno de coalición entre el PP y Vox, con Bautista al frente de la alcaldía. El mes pasado, esa fórmula saltó por los aires.
Hasta ese momento, el concejal de Cultura era Daniel Martín, uno de los tres representantes que Vox logró en el Ayuntamiento. Pero el 9 de enero, abandonó la formación de extrema derecha por “coherencia con sus principios”. No renunció a su acta, por lo que pasó a ser concejal no adscrito.
Bautista llamó entonces a sus socios a renegociar el acuerdo de Gobierno, al considerar que había cambiado la correlación de fuerzas, mientras posponía el cese de Martín como concejal de Cultura. Esa reacción del alcalde enfadó a Vox, cuya portavoz municipal, Nieva Machín, acusó al PP de romper el pacto y anunció que su formación pasaría a ejercer “la oposición más dura que ha habido en Móstoles”. “Daniel Martín no accedió al Ayuntamiento como concejal independiente, sino como integrante de las listas de Vox”, manifestó Machín, que acusó a su excompañero de “transfuguismo político”.
Poco después el alcalde firmó el cese de Martín, pero no trasladó las competencias de Cultura a otro edil de la extrema derecha, sino que se las atribuyó a sí mismo. La portavoz de Vox dimitió entonces como presidenta de la Junta de Distrito que tenía a su cargo, consolidando la ruptura de la coalición. Las acusaciones de acoso contra el alcalde han ahondado la brecha: Machín se ha sumado a las peticiones para que dimita.
Bautista fue una apuesta personal de Ayuso para la alcaldía. Un desconocido para el público que hasta esa inclusión en las listas era viceconsejero de Organización Educativa en la Consejería de Educación mientras la lideraba Enrique Ossorio y que antes había ocupado otros cargos en la Comunidad de Madrid. Ha encontrado en la presidenta madrileña a una de sus defensoras más férreas: Ayuso ha acusado al PSOE de intentar “hacerse” con el Ayuntamiento de Móstoles “de manera espuria” y ha asegurado que con ella “no cuenten para desguazar la vida de una persona”.
Liderazgo incierto en la izquierda municipal
En un momento de debilidad para la derecha, los partidos progresistas no tienen un liderazgo claro con el que hacerle frente. La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento sigue siendo Noelia Posse, pese a estar a la espera de juicio por prevaricación y malversación. Sin embargo, a principios de este año anunció que no se presentará a las elecciones municipales de 2027. Lo hizo en una publicación en redes sociales en la que se declaró “inocente” y denunció “titulares injustos, acusaciones falsas y bulos fabricados” contra ella, pero consideró que “las personas procesadas, a la espera de juicio oral, no deben formar parte de listas electorales ni ocupar cargos orgánicos en sus organizaciones”.
Por el momento se desconoce quién la relevará como candidata en 2027. La secretaria de Organización del PSOE madrileño, Pilar Sánchez Acera, ha asegurado esta semana que ya están trabajando en “un proyecto competitivo”, que estará liderado por “una candidata preferiblemente”. También ha explicado que la Comisión de Ética del partido está examinando la situación de su portavoz en Móstoles en cuanto a su militancia y responsabilidades internas. “La señora Posse tiene en los órganos federales un expediente abierto. Es una realidad que vamos a afrontar de una manera muy clara”, ha defendido.
Más Madrid, por su parte, también afronta una transición en su liderazgo en la ciudad. Hasta el mes pasado el portavoz municipal era Emilio Delgado, pero renunció a su acta de concejal para centrarse en su labor en la Asamblea de Madrid. Al frente del grupo en Móstoles queda Jesús Arrabé.
Delgado abrió la puerta hace unos meses a postularse como líder de Más Madrid en 2027, algo que la actual portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, le reprochó. Su nombre también ha sonado en los últimos días por el acto que protagonizará con Gabriel Rufián este miércoles, que ha generado un amplio debate sobre el futuro de la izquierda de cara a las próximas elecciones generales.