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GUADALAJARA

Valdeluz, la “ciudad fantasma” y paradigma del “pelotazo” que cumple 20 años: “Fue la historia de un saqueo”

Valdeluz en contrucción 2007-2008

Alicia Avilés Pozo

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“Fue la historia de un saqueo, de un pelotazo, de mucha gente estafada a la que cercenaron sus ilusiones”. Es una de las conclusiones que José Joaquín Ormazábal, abogado, político y activista por los derechos LGTBIQ+, extrae de su extenso recorrido por la historia de Valdeluz, la “ciudad fantasma” que nació y creció adherida a la localidad de Yebes, en Guadalajara, y que se convirtió, junto con su estación del AVE, en el “paradigma” del “pelotazo urbanístico”.

Ormazábal fue alcalde de Yebes entre los años 2011 y 2015 después de crear y presidir la Asociación de Vecinos de Valdeluz y la Plataforma Pro-Lanzaderas de Guadalajara. Concurrió a los comicios por una agrupación electoral denominada ‘40 Compromisos’, que gobernó en coalición con el PSOE. Después, su formación se integró en UPyD y tras los comicios de 2015 anunció que dejaba la política activa tras facilitar la investidura de un gobierno socialista en la localidad.

Ahora, recopila en ‘Historia de Valdeluz. Memoria de la ciudad fantasma’ el relato coral de la historia de los 20 años de una urbanización que “nació de la nada”, contada prácticamente al milímetro.  

El libro está basado en documentación directa, en bibliografía muy variada y en testimonios personales. “Es casi imposible resumir todo lo que he querido contar. Haría falta una tesis doctoral sobre su pasado, su construcción y sus posibilidades. Pero sí que supone un valor muy grande la consideración que le doy, por ejemplo, a personas que de un modo u otro han tenido participación en esta historia”, relata el autor.

'Ciudad Valdeluz' comenzó a construirse a principios del siglo XX en los terrenos de lo que fue la población de Alcohete, famosa por su centro sanitario y residencial destinado a la asistencia y rehabilitación de personas con enfermedad mental crónica. Allí se encuentra la Posición de Saldón, que fue un importante puesto de mando del Ejército Republicano durante la Guerra Civil Española, declarado Bien de Interés Cultural en 2017. Se trataba de una zona agrícola en un exclave de Yebes, entre Horche y Guadalajara.

Valdeluz en construcción

Esta urbanización, denominada ya como ‘ciudad’ desde sus inicios, tuvo su origen en un Programa de Actuación Urbanístico (PAU) vinculado a la estación del AVE Guadalajara-Yebes, dentro de la línea Madrid-Barcelona. Se concibió para albergar miles de viviendas, pero terminó como “un símbolo de la burbuja inmobiliaria española y de la especulación”.

El plan preveía cuatro fases con la construcción de aproximadamente 9.500 viviendas para unos 30.000 habitantes, pero pronto comenzó la polémica por la sospecha de un posible “pelotazo urbanístico” y por la alta plusvalía generada en terrenos anteriormente de escaso valor.

Mediáticamente se la rebautizó como “ciudad fantasma” porque no se cumplieron las previsiones, y un año después de las primeras construcciones, allí “no había ni un alma”, salvo calles y construcciones aisladas.

Hubo gente que llegó con hipotecas altísimas que les encerraron allí para siempre, sin apenas servicios públicos

A pesar de las dificultades iniciales, Valdeluz consiguió crecer. En julio de 2006 se entregaron las primeras viviendas y para 2023 la población superaba los 4.300 habitantes. Hoy en día, según datos del Ayuntamiento de Yebes, ronda los 6.000 habitantes. Actualmente, es un barrio con servicios, zonas verdes como el Bosque de Valdenazar y una población en constante crecimiento, funcionando como un núcleo residencial conectado por alta velocidad.

Pero el que fuera su alcalde durante cuatro años no ha querido que su historia caiga en el olvido. Ante todo, deja claro que no es un libro “contra” Yebes ni contra las personas que hoy viven en Valdeluz. Al contrario, busca hacer justicia por aquellos vecinos y vecinas que vieron sus ilusiones “cercenadas” con hipotecas altísimas que “les encerraron allí para siempre, sin apenas servicios públicos”. “Y hoy en día allí siguen, tienen más servicios, la ciudad funciona, pero con pisos que valen la mitad”, precisa.

Ormázabal no pasa de puntillas por su parte más polémica: cuando Valdeluz nació, aparecieron los nombres de la exministra y expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y de su entorno familiar. Narra así cómo su familia política, específicamente a través de una empresa de Micaela Valdés Ozores (su tía política) obtuvo “grandes plusvalías” (los medios de la época lo cifraron en 200 millones de euros) al vender los terrenos donde se construyó la estación del AVE.

Tren AVE pasando por Valdeluz

Esta operación, vinculada al proyecto urbanístico, se conoció cuando surgió la crisis inmobiliaria, con parte de los ingresos movidos a Luxemburgo. Según recuerda Ormazábal, el origen se encontraba en la familia del marido de Esperanza Aguirre, Fernando Ramírez de Haro, propietaria de los terrenos de Yebes que hoy son Valdeluz y que aumentaron exponencialmente su valor tras la ubicación de la estación del AVE.  

También menciona a Íñigo Mencos, a Teresa Ozores de los Casa-Valdés, al conde de Yebes (Eduardo Figueroa y su mujer Carmen Muñoz Roca-Tallada), y a Rafael Santamaría, “cumbre” de la promotora Reyal Urbis, que protagonizó el nacimiento constructivo de Valdeluz. Este último dedicó a su mujer, Mar Moliner, el nombre de la avenida principal, entonces con las aceras prácticamente sin pavimentar y sin un solo comercio abierto. “Esa calle después pasó a llamarse María Moliner, fue un empeño personal de nuestro equipo”, destaca el exalcalde. “Era terrible que las calles llevaran nombres vinculados a los promotores”.

En las páginas de libro también destalla la construcción de la urbanización, diseñada por el urbanista Enrique Bardají. Y junto a ellos ubica a los “satélites de esta constelación”, como el expresidente de Castilla-La Mancha José Bono o el exalcalde de Guadalajara José María Bris.

En cuanto a la narración de los hechos, Ormazábal lo cuenta todo “con pelos y señales”. La descripción del “pelotazo” que supuso la estación del AVE, primero, en el páramo de El Arverjal, y el surgimiento de 'Ciudad Valdeluz', después, a la que fueron añadiendo campos de golf, parques y espacios naturales. Un proyecto que equipara de manera constante a la urbanización 'El Quiñón' que promovió Francisco Hernando 'El Pocero' en Seseña (Toledo).

De hecho, también menciona el Colegio 'Luz de Yebes', inmerso en investigaciones judiciales relacionadas con la trama 'Púnica' de corrupción, específicamente por presuntas irregularidades en su construcción y adjudicación. Aunque con esta cuestión, pendiente de juicio, prefiere no profundizar y andar “con pies de plomo”.

Colegio 'Luz de Yebes'

Su historia se va completando con las decisiones de los alcaldes sucesivos de Yebes. El autor compone así una “crónica de la sociedad y la política” del siglo XXI en la “meseta de la Alcarria”, un “retablo de historias, críticas y admiraciones”, que van impactando según se pasan y se leen sus páginas, cargadas además de mucha información gráfica.

“Con el tiempo conseguimos que aquello renaciera”

Repasando la legislatura en la él fue alcalde, considera que su “mayor éxito” fue que la gente “se olvidara de que Valdeluz fue el paradigma de la ciudad fantasma y de la burbuja inmobiliaria”.

“Muchos no lo saben. No lo saben ni los más jóvenes, ni mucha gente que habita en Valdeluz. Lo saben quienes se vieron atrapados por hipotecas o quienes residen allí desde sus inicios. Pero con el tiempo conseguimos que aquello renaciera y fuera algo parecido a un sitio genial donde vivir. Creo que en el fondo también hay un deseo, no sé si de olvidar, pero sí hay una cierta vergüenza sobre todo lo que pasó. Sobre todo ahora que parece que vamos casi a repetir la circunstancia, la burbuja con la vivienda. Pero espero de verdad que esto no se vuelva a repetir. Es el aprendizaje que espero que muchos extraigan del libro”, relata.

El exalcalde cuenta que cuando llegó su equipo de Gobierno, había “cero servicios” y “lo único que teníamos era un 'mega ayuntamiento' a 13 kilómetros de Valdeluz con 20 funcionarios, lo que no tenía ningún sentido”. “Nos pusimos a trabajar para que Valdeluz tuviera vida, fiestas, conciertos. Fue un trabajo duro, porque en Yebes, su núcleo, solo interesaban los toros”, recuerda riendo.

No es que al equipo de Gobierno de entonces le interesara especialmente que Valdeluz tuviera sus propias fiestas o conciertos. El objetivo, apunta, era que “se llenara de gente, no de fantasmas”. “Para mí fue muy satisfactorio. Porque conseguíamos que se diluyera ese paradigma del pelotazo: creamos servicios, las dos bibiliotecas, el bosque de Valdenazar, la escuela de música. Es una honra haber contribuido a eso”.

Biblioteca de Valdeluz

Joaquín Ormazábal habla también con mucho cariño de la creación del Centro Astronómico de Yebes (Astro Yebes), una infraestructura única en Castilla-La Mancha, dedicada al desarrollo y construcción de instrumentación en el campo de la radioastronomía, así como a la realización de observaciones astronómicas tanto de interés astronómico como geodésico o geofísico. Dispone de dos radiotelescopios de primer nivel mundial y es reconocido internacionalmente por la calidad de sus instrumentos.

“Eso le dio una nueva identidad, un nuevo contexto, se ha considerado algo que es del pueblo, como motivo de orgullo, y ha ayudado a diluir el fantasma del pelotazo”.

Telescopio de AstroYebes

Concluye el exalcalde dejando claro que la leyenda negra de Valdeluz no ha sido “solo culpa de los políticos”, sino también de los funcionarios, “de los secretarios, interventores y notarios que firmaron esas barbaridades en relación con la primera ampliación urbanística sin pensar, sin pararse reflexionar, aunque eso sea el peor legado del franquismo, del desarrollismo sin más”.

Joaquín Ormazábal hoy vive entre Granada y su piso de Valdeluz, al que acude de vez en cuando. Activista de los derechos humanos, cofundó WADO, primera asociación autonómica del colectivo en Castilla-La Mancha, y declaró a Yebes y Valdeluz primer municipio libre de homofobia de la provincia de Guadalajara.

Durante su mandato, entre 2011 y 2015, Valdeluz y Yebes experimentaron el mayor crecimiento en habitantes de un municipio en la historia de España, según datos del INE. Hoy en Yebes el alcalde es Enrique Quitana, del PP, que gobierno en la localidad junto a Vox.

En los últimos años, esta localidad ha experimentado algunas polémicas. En enero de 2024, el equipo de gobierno puso como paje real a una mujer con orden de alejamiento de una menor a la que se acercó la cabalgata. Era la esposa del vicealcalde de la extrema derecha.

En Valdeluz, ha habido concentraciones para pedir un centro de salud y un instituto que ofrezca Bachillerato. Igualmente, vecinos y ecologistas declararon en mayo de 2024 que el Observatorio Astronómico de Yebes estaba “en peligro” por el “aluvión” de fotovoltaicas. Esta protesta puso sobre la mesa la existencia de una “burbuja” de plantas solares que, según apuntaron, “impactará negativamente en esta instalación científica, en nuestro paisaje, en la biodiversidad y en el bienestar de la población”.

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