Continúa la lucha vecinal para salvar la Plaza de la Villa de París

El pasado sábado la Asociación de Vecinos Barrio de Justicia y la Asociación de Vecinos de Chueca convocaban a todos los madrileños a una jornada informativa sobre el incierto futuro de la Plaza de la Villa de París, cuyo aspecto y configuración actual se verán afectados por las obras de ampliación de la Audiencia Nacional.

El objetivo principal de la cita, que se desarrolló de 10:00 a 14:00 horas en la misma plaza, era transmitir a los vecinos la información obtenida en la reunión que algunos de ellos tuvieron el pasado martes 17 de junio con el Subsecretario de Justicia, Juan Bravo Rivera, y el arquitecto encargado de las obras. Tras varios años intentando conocer el proyecto, por fin pudieron ver en imágenes cómo será la futura plaza y pudieron conocer, de voz del artífice del proyecto, en qué manera va a afectar a los vecinos.

Uno de los principales daños colaterales es la pérdida de la mitad del aparcamiento público subterráneo para la construcción de oficinas, salas de vistas y calabozos. Aunque los responsables municipales aseguran que se han ofrecido alternativas a todos los abonados que van a perder su plaza en el aparcamiento de la Plaza de la Villa de París y que tan sólo 41 han dado una respuesta y han decidido renovar, alguno de los asistentes apuntó que nadie les había dado una solución. Por este motivo, los organizadores han pedido a todos los afectados que se pongan en contacto con una de las dos asociaciones vecinales, para poder canalizar una solicitud conjunta específica para las plazas de aparcamiento perdidas.

En cuanto a las modificaciones en superficie, que son las que más preocupan a los vecinos, el proyecto contempla la construcción de una cristalera de vidrio (previsiblemente con tratamiento tipo espejo, que proporcione privacidad a las salas de la Audiencia Nacional) con forma de pecera invertida que servirá para cubrir la entrada por la que accederán al edificio las visitas y la prensa, y que se ubicará entre el pasillo de setos que hay justo enfrente de la puerta de la Audiencia. La fuente será trasladada a otro punto de la plaza y, en principio, no se prevé tener que talar ningún árbol salvo que sea necesario.

Además, la superficie asfaltada que actualmente divide en dos la plaza será cubierta con algún tipo de material tipo arena y tanto la Calle Orellana como la parte delantera del Tribunal Supremo, actualmente asfaltadas, serán cubiertas de granito y se eliminarán las plazas de aparcamiento, de tal manera que la plaza quedará libre del tráfico rodado.

Pero si hay un punto que inquieta a los vecinos es el relativo a las rampas de acceso para los vehículos de los presos, que se realizará por la calle General Castaños. Debido a las grandes dimensiones de los autobuses que se prevé van a entrar por esos accesos, se creará una rampa idéntica a la actual de acceso al aparcamiento que, además de cambiar el sentido de circulación de la vía, implicará la construcción de un bloque de unos 20 metros, con un metro de altura, que se tapará con unas jardineras con plantas para reducir el indudable impacto visual.

Una visita guiada y un concurso de disfraces caninos para amenizar la velada

Tras las correspondientes explicaciones sobre el proyecto, los asistentes realizaron una visita guiada por la Plaza de la Villa de París, donde Antonio Balduque, historiador y experto en anécdotas sobre Madrid, realizó un repaso histórico por los orígenes de la Plaza y la vida de sus artífices: Bárbara de Braganza y Fernando VI.

Además, hubo un concurso de disfraces para perros, y los alumnos de nuestros vecinos Lomography Spain se acercaron cámara en mano hasta la plaza para dejar constancia en fotografías de la reivindicación vecinal. Como colofón, la Cronista Oficial de la Villa de Madrid, Ruth Toledano, leyó un comunicado que refleja el sentir general de los vecinos, que reproducimos íntegramente:

¡Salvemos la plaza de la Villa de París!



Los vecinos del barrio de Justicia hemos recibido con tristeza, preocupación e indignación las noticias sobre las obras de ampliación de la Audiencia Nacional, que dependen del Ministerio de Justicia y que afectarán a esta encantadora plaza de la Villa de París.



Noticias es un decir, pues la primera de las peticiones vecinales ha sido la de una información que se ha solicitado reiteradamente y solo se ha recibido tras muchas dificultades y de manera somera y parcial. Se ha conseguido, a título personal y por cauces informales, una reunión con el subsecretario de Justicia, Juan Bravo, con algunos responsables municipales y con el arquitecto del proyecto, y, como ya es habitual entre los responsables políticos e institucionales, lo pintaron todo muy bonito.



Muy bonito pero no garantizaron que las obras se vayan a ceñir finalmente al proyecto inicial.



Muy bonito pero ni siquiera se conocen los detalles de dicho proyecto, que prometieron enviar a los vecinos y aún no lo han hecho.



Muy bonito pero tampoco se comprometieron a escuchar la voz de los vecinos y a atender nuestras sugerencias.



Por eso, todos las personas preocupadas por la plaza de la Villa de París y por nuestra ciudad hacemos a los vecinos un llamamiento en defensa de esta plaza y exigimos ser tenidos en cuenta por los políticos y técnicos implicados.



Porque lo cierto es que lo bonito de la Plaza de la Villa de París es su aspecto actual. Y no queremos que cambie.



Lo bonito de la Plaza de la Villa de París es su valor histórico y su paisajística urbana, valores que lo son per se, más allá de consideraciones expertas y de calificaciones de protección que tantas veces hemos visto que son modificadas en aras de otros intereses.



Lo bonito de la Plaza de la Villa de París es su masa vegetal, sus árboles, sus parterres. Esos ocasionales interlocutores dijeron que esta masa vegetal no se vería afectada. Que apenas se talaraín uno o dos árboles si fuera, según ellos, necesario.



Señores responsables de las obras, un par de consideraciones respecto a la tala de árboles:

1. Los vecinos nos oponemos a la tala. Son árboles que tienen muchos años, que dan buena sombra, que son bellos y frondosos, árboles que ya son muy escasos en el centro de Madrid. La tala de uno solo de ellos sería una lamentable pérdida, la destrucción de un patrimonio natural que una ciudad como la nuestra no se puede permitir si no quiere volverse ya invivible, irrespirable y fea. ¿Queremos que no decrezca el turismo y destrozamos los mejores rincones de la ciudad? ¿Quién querrá venir a una ciudad así? Pregúntense por qué Roma es Roma o, sin ir más lejos, por qué París es París: porque conservan y protegen lo que tiene mejor.



2. Lamentablemente, los vecinos no los creemos, señores responsables de las obras. Si dicen que "solo" se talarían uno o dos árboles, pero no garantizan que se respete un proyecto inicial que además aún no conocemos en sus detalles. Sospechamos que los árboles talados serán más. Lo sospechamos porque hemos visto ya demasiadas veces cómo se cometen esos atropellos en contra del patrimonio urbano, artístico y paisajístico.



Lo bonito de la plaza de la Villa de París es que se trata de uno de los poquísimos espacios donde, entre tanto asfalto, cemento y hormigón, los vecinos, los paseantes y los visitantes de paso podemos pisar un poco de tierra. Una de las poquísimas plazas que no han sido allanadas con duro granito ni invadidas por las terrazas comerciales ni ocupadas por el mobiliario urbano destinado a la publicidad y a la recaudación. Esta plaza es un reducto de encanto, como lo era el pequeño bulevar de la vecina plaza de Santa Bárbara, en donde se hicieron una obras de remodelación que se llevaron por delante no solo árboles sino también un pequeño templete de piedra que alojaba la tradicional Librería Santa Bárbara y que era el único de su estilo y función en todo el centro de Madrid.



Ahora la plaza de Santa Bárbara es una de esas explanadas en la que los bancos de madera bajo los plátanos, que eran un remanso encantador, se han sustituido por terrazas para consumir en los bares o por unos bloques de granito que no invitan precisamente a descansar y a pasar un rato agradable. No es un caso aislado: son malas casi todas las intervenciones que se han hecho en las plazas en los últimos años.



Lo bonito de la Plaza de la Villa de París es que es punto de encuentro de los vecinos, de los mayores del barrio, de los niños y, también, de los perros, que apenas disponen ya en el centro de nuestra ciudad de lugares de esparcimiento. La absurda normativa municipal madrileña ni siquiera permite que los perros paseen, corran y jueguen sueltos en el Retiro durante casi todo el día, solo en una zona delimitada para ello. Sin embargo, la de la Villa de París es una plaza donde tradicionalmente los perros y sus dueños no han encontrado restricciones. En la agresividad de esta ciudad, es un reducto de recreo y concordia tanto para animales como para humanos.



Vecinos del barrio de Justicia, defendamos nuestra plaza de la Villa de París, sus valores urbanísticos, paisajísticos e históricos, que son nuestro patrimonio ciudadano. Defendamos su belleza.



Digamos a los políticos y a los técnicos responsables cuál es el tipo de ciudad que queremos: para empezar, la que respeta íntegramente su superficie vegetal, la que pertenece a los ciudadanos y respeta su bienestar.



Pidamos la paralización de unas obras que ponen en peligro uno de los pocos espacios de convivencia y tranquilidad de los vecinos.



Exijamos información mediante imagen tridimensional de las obras que pretenden llevar a cabo. La falta de transparencia solo aumenta la desconfianza en nuestros representantes políticos, cuya obligación es acercarse a los ciudadanos.



Vecinos y vecinas del barrio de Justicia: ¡no permitamos que alteren esta plaza!, ¡luchemos por su belleza y por su encanto! Una belleza y un encanto que nos pertenecen.

Ruth Toledano

Cronista Oficial de la Villa de Madrid



Reuniones semanales en la misma plaza

Dispuestos a defender el aspecto actual de la plaza, los vecinos acordaron colgar pancartas en sus balcones para dar a conocer la amenaza que sufre la plaza Villa de París y continuar con las reuniones que se realizan los lunes, a partir de las 19:30 horas, en la zona de los perros para continuar organizándose para su particular batalla vecinal.

Su principal temor es que todas las obras se lleven a cabo durante los meses de verano (julio y agosto), cuando la mayor parte de los vecinos se encuentre de vacaciones. Por ello, solicitan la máxima difusión de su problema y animan a todos los madrileños a firmar la petición que han publicado en Change.org para solicitar la paralización de las obras.

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Publicado el
23 de junio de 2014 - 15:39 h

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