El Bon Vivant se queda sin terraza

Esta misma mañana el diario El Mundo informaba de la denegación de la licencia para la terraza que el grupo hostelero La Rumba Tarumba quiere instalar en la Plaza de San Gregorio, frente a su local Bon Vivant, donde estaba el antiguo teatro El Canto de La Cabra. En concreto pretendían instalar, en una superficie de unos 133 m², 25 mesas y más de cien sillas, lo que la convertiría en una de las mayores terrazas del Centro y privaría a los vecinos del uso y disfrute de aproximadamente la mitad de la plaza en favor de intereses económicos particulares.

Sin embargo, según ha declarado a ese diario el actual concejal de Distrito Centro, David Erguido, estos planes no llegarían a materializarse porque lo que se va a instalar en ese espacio es un parque infantil. De ser cierto, por fin el Ayuntamiento cumpliría con una de las principales demandas vecinales: la instalación de una zona de juegos para los niños, para la que se reunieron casi 700 firmas, que fueron presentadas al propio Erguido.

Aunque no descarta que, si después queda hueco, se estudie la posibilidad de instalar allí una terraza si los que regentan algún establecimiento de hostelería allí así lo demandan «Pero sería una cosa muy pequeñita, los vecinos lo tienen que saber. Hay que proteger la zona de protección acústica que se establece allí», ha explicado Erguido a El Mundo.

Hartos de la comercialización del espacio público

Por su parte, la Asociación de Vecinos de Chueca (AVChueca) consider en un comunicado que «La solicitud de estos hosteleros colisiona directamente con el derecho de los vecinos a poder disfrutar de nuestros espacios públicos. El interés mercantil de unos comerciantes ajenos al barrio que vienen atraídos únicamente por el atractivo de nuestras plazas para sus pelotazos económicos tiene su base en la normativa especulativa de terrazas que aprobó Botella y elaboró la actual delegada del gobierno en Madrid, Dancausa. Normativa sobre la que, curiosamente, nuestra asociación y otras asociaciones de vecinos presentamos casi un centenar de alegaciones que fueron contestadas en apenas dos días, denegando la totalidad y en su totalidad; evidenciando cuál es la política de participación de nuestro ayuntamiento», alertan.

Una situación que consideran gravísima «habida cuenta de la saturación de terrazas en nuestro barrio y en el Distrito, a costa de perder espacios públicos para los vecinos; a costa de perder bancos donde sentarnos, árboles donde disfrutar de la sombra, etc.». Lo más alarmante es que no se trata de un hecho aislado, sino de un fenómeno que prolifera por otros barrios como el vecino Malasaña, tal y como denuncia Diego Casado desde nuestra cabecera hermana Somos Malasaña.

«Para vestir de amable su solicitud, estos empresarios colocan entre su centenar de sillas tres testimoniales elementos infantiles —más para decorar que otra cosa— como si realmente les interesase conciliar su pelotazo con el esparcimiento de los niños del barrio... Eso sí, para que el espacio de la plaza se ajuste bien a su diseño solicitan al concejal de medio ambiente, Diego Sanjuanbenito (amigo de Alonso Aznar y actual candidato a diputado regional por el PP), la tala de alguno de los árboles de la plaza, yendo en contra de las ordenanzas de protección del patrimonio verde de la ciudad. Todo gestionado en tiempo récord», lamentan desde AVChueca.

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Publicado el
19 de mayo de 2015 - 14:38 h

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