Chema Madoz sigue explorando el significado oculto y potencial de los objetos

Obras de Chema Madoz en su nueva exposición en Elvira González

La Galería Elvira González presenta por tercera vez una exposición individual del fotógrafo Chema Madoz (Madrid, 1958), reuniendo una serie de obras producidas entre los años 2019 y 2020.

El artista continúa su exploración de los significados ocultos y potenciales del objeto. "La promiscuidad, para mí, reside en el objeto y no en la mirada. El objeto tiene una instalación especial cuando se trata de interactuar con otros objetos. De eso surgen conceptos o ideas de promiscuidad, que para mí son la característica especial de descubrir algo que estaba oculto o latente".

En esta nueva exposición algunas de las obras -como el aloe vera dentro de la jaula, el avión a punto de aterrizar en una carretera sinuosa o el zapato/ataúd- transmiten una sensación de cierta angustia o adversidad. A su vez, encontramos barcos, aviones, campos y nubes que hablan de un escape o de una resistencia. También, lidea de juego, tema recurrente en la obra de Madoz, está presente en varias imágenes de la muestra: juegos truncados o que no pueden avanzar -como el castillo de naipes contenido en una estructura de madera- nos sitúan en esa misma ambigüedad, entre lo que empieza y lo que queda suspendido.

"Las experiencias del autor y la situación actual se cuelan de diferentes maneras en las fotografías presentadas. La exposición nos acerca a su constante cuestionamiento del límite entre lo abstracto y lo figurativo, lo real y lo potencial. Cada obra propone un intento de encontrar nuevas posibilidades de existencia para el objeto, nuevos mapas de conexiones, abriendo al espectador un espacio de interpretación", indican desde la galería.

Chema Madoz comenzó a desarrollar su concepto del objeto en los años 90 y desde entonces este ha sido un tema constante en su trabajo. Explorando su identidad plural, no unívoca, Madoz sustituye visualmente la función primaria de los objetos por nuevos significados.

Su obra está influenciada, entre otras, por el surrealismo, el ready-made de Duchamp y el realismo mágico, corrientes que giran alrededor del objeto, el assamblage y la generación de significado. Los mecanismos para su alteración y reubicación han sido una constante en su trabajo.

Madoz vive y trabaja en Madrid. Ha recibido el Premio Kodak en 1990 y el Premio Intercambio de Arte de la Fundación Cultural Banesto en 1993, y el Premio Nacional de Fotografía en 1999. Ha expuesto en diversas galerías e instituciones españolas y extranjeras, como la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, el Canal de Isabel II, Madrid; el Centro Pompidou, París; el Netherland Photomuseum, Rotterdam; la Fondazione M. Marangoni, Florencia; el Museo de Bellas Artes, Caracas y el Fotofest International de Houston. Su obra figura en numerosas colecciones públicas y privadas, como el Museo Reina Sofía, el Centro Andaluz de la Fotografía, la Fundación Juan March, la Fundación Telefónica, la Fundación Coca-Cola, la Fundación Bellas Artes de Buenos Aires, el IVAM de Valencia, la Colección Fotocolectania de Barcelona, el Museo de Bellas Artes de Houston, la Colección Margulies de Miami, el Museo de Bellas Artes de Houston y el Museo de Arte Marugame Hirai de Kagawa-ken. Desde 1999, (año en el que ganó el Premio Nacional de Fotografía).

Dónde: Hermanos Álvarez Quintero, 1

Cuándo: De 10:30 a 19:30; sábados, de 11 a 14 horas; domingo, cerrado

Cuánto: Gratis

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