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TRIBUNA ABIERTA

El pelotazo de Ermita del Santo que empeorará la vida del vecindario: más tráfico, gentrificación y sin servicios públicos

El solar donde se construirá el desarrollo de Ermita del Santo, durante la demolición el centro comercial
20 de mayo de 2026 20:30 h

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El pasado jueves 7 mayo, el Ayuntamiento de Madrid anunció la aprobación del Plan de Urbanización de Ermita del Santo. Algunos días antes -la soleada mañana del domingo 26 de abril- diversos colectivos vecinales y sociales nos reunimos en el parque Caramuel para hablar de las carencias y la falta de dotaciones públicas en nuestros barrios, así como para comentar nuestro contencioso contra este pelotazo urbanístico. Tras la recalificación de los terrenos en 2025, impulsada por el Ayuntamiento de Madrid, actualmente el Centro Comercial La Ermita está siendo demolido.

Desde hace un tiempo, varios medios digitales nos han venido contado “maravillas” de este desarrollo urbano. Un plan que pretende llenar con torres el terreno del demolido centro comercial. Se pretenden edificar allí 530 viviendas y 2.000 plazas de aparcamiento, todo metido en una parcela de 4,4 hectáreas (como cuatro campos de fútbol). Esto para empezar, pues desconocemos todos los alcances del proyecto, ya que nunca se ha hecho público. Únicamente sabemos lo que el Ayuntamiento nos ha ido contando y lo que los promotores van diciendo en los medios. Y han dicho cosas muy interesantes: como que en 2012, el millonario venezolano Alberto Finol compró por 17 millones el Centro Comercial La Ermita, “apostando a que un día las cosas cambiarían” … Y que allí se pudieran construir pisos. En otras palabras, nos han contado que Finol lo compró para especular y pegar un pelotazo. ¡Qué parcela más chévere! Un solar situado muy cerca de la histórica Ermita de San Isidro, con un acceso próximo a la soterrada M30 y en las inmediaciones de los parques de la Cuña Verde, San Isidro, Vía Carpetana, Los Caprichos, Caramuel y el kilométrico parque de Madrid Río. Un lugar rodeado de verde y con vistas al centro histórico de Madrid… Eso debió ser un auténtico flechazo para un especulador.

Pero además del destrozo paisajístico que supondrían las torres de 23 y 28 plantas del proyecto, en el entorno del río y cubriendo aún más el perfil histórico de Madrid; lo verdaderamente relevante es que se trata de un plan que de llevarse a cabo, empeoraría severamente la calidad de vida de nuestros barrios y de la ciudad en su conjunto.

Y por si fuera poco, el Pelotazo de la Ermita del Santo está engordando. Ahora nos cuentan que las dos parcelas que iban a tener uso terciario, se han vendido para flex living. Hablando castellanamente: lo que en principio se iba destinar a comercios y oficinas, ahora van a ser apartamentos de alquiler temporal. Por lo que a las 530 viviendas previstas, se añadirían unos 200 apartamentos para estudiantes o guiris expatriados. Se trata de un régimen de alquiler de menos de un año, que no se rige por la Ley de Arrendamientos Urbanos y que deja a sus residentes a expensas de lo que en cada momento, les quiera cobrar la empresa de flex living.

De lo que no hay noticias, es de la ampliación de los servicios públicos en la zona. El plan de Ermita del Santo pretende incrementar de forma drástica la densidad de población. Y no hay previsto ningún aumento de las dotaciones públicas. Lo que sí se pretende aumentar -y mucho- es el tráfico. No hay Metro ni Cercanías en las inmediaciones. Y se proyectan 2.000 nuevos garajes, para 2.000 vehículos que circularían por calles de sólo dos carriles.

El Ayuntamiento de Madrid, que impulsó la recalificación de los terrenos del centro comercial para autorizar su uso residencial, está haciendo promoción del proyecto. La vicealcaldesa Inma Sanz y el concejal de Urbanismo, Borja Carabante, en cuanto tienen ocasión, nos enseñan infografías con mucho verde y unos edificios modernísimos. Y nos hablan de su particularísima idea del interés general. Después de negarle al Ministerio de Defensa la licencia para construir una torre, en un terreno de su propiedad, para albergar oficinas de los funcionarios del ministerio, el Ayuntamiento va y dice que el proyecto de Defensa no es de interés general y que le niega la licencia atendiendo las alegaciones de una ochentena de vecinos de la acomodada zona de El Viso. “No como el proyecto de La Ermita…”, nos dice el concejal Carabante. El edil opina que a pesar del millar de alegaciones que nosotros presentamos, el de La Ermita del Santo sí es un proyecto de interés general porque habrá “vivienda protegida”. Con esa excusa, se favorece un pelotazo urbanístico de libro.

Lo de la vivienda protegida es una patraña. Y no lo decimos porque las viviendas protegidas de Madrid sean las más caras de España, casi con el mismo precio que las de mercado libre. Tampoco lo decimos porque en Madrid se exijan ingresos más bien altos, que dejan fuera a los más necesitados y se beneficia a los que tienen rentas medias y altas. Lo decimos porque el plan de los promotores es construir viviendas exclusivas -hablan de 8.000 euros el m2- impagables para la mayoría, así que lo que hay previsto según los propietarios son 159 viviendas de “alquiler protegido”. Esto es que unas empresas del sector inmobiliario, se hacen con lotes de viviendas para destinarlas a alquiler. Así tendremos unos inquilinos “protegidos” por sociedades mercantiles que hacen de casero.

Este no es el modelo de barrio que queremos y nos seguimos movilizando.

A nuestra asamblea vecinal en el parque Caramuel, acudieron representantes del Sindicato de Inquilinas, de las AMPAS de los colegios Ermita del Santo, del Tomás Bretón y del Joaquín Costa, del instituto Gran Capitán, de la Asociación Vecinal La Fraternidad de los Cármenes y de la Asamblea VV. de Barrios y Pueblos de Madrid. También nos acompañaron miembros del colectivo Parque Sí en Chamberí.

Tras la presentación y la recapitulación del pelotazo de la Ermita del Santo, el primer tema que abordamos fue la larga lucha en defensa de la sanidad pública, por parte de la Asamblea VV. de Barrios y Pueblos de Madrid. Su representante denunció que la sanidad pública está siendo sometida a una privatización encubierta por parte de la Comunidad de Madrid, mediante su deterioro progresivo con recortes, privatizaciones y falta de personal. Estos recortes están afectando drásticamente la atención primaria y las urgencias. No se han ido reponiendo los trabajadores sanitarios tras la pandemia ni cubriendo las jubilaciones, de modo que los hospitales y centros de salud están saturados. Tampoco se están poniendo los medios necesarios en hospitales gestionados por empresas privadas. Y por si fuera poco, se están cerrando centros de salud en los barrios.

Por su parte, el representante del Sindicato de Inquilinas, denunció la gentrificación promovida por fondos de inversión como Madlyn, una sociedad que ha comprado una treintena de edificios en Puerta del Ángel y que están echando a los vecinos, mediante subidas de alquiler y contratos temporales. El plan de la Ermita del Santo, promovido por y para grandes tenedores de vivienda, consolidaría un vecindario de precios desorbitados y un modelo de barrio sin arraigo vecinal, con inquilinos de estancias breves, que igualmente van a saturar los servicios públicos.

Por su parte, madres y padres del Colegio Ermita del Santo, manifestaron su preocupación por el impacto de las obras del proyecto, en el bienestar del alumnado. Además de la contaminación y el ruido que generará este desarrollo urbano, la llegada otras quinientas familias añadirá masificación a los centros educativos. En este colegio se ha creado una plataforma para exigir una biblioteca pública que mucha falta hace en Puerta del Ángel, donde el vecindario tiene que desplazarse a otros barrios para acceder a una biblioteca.

Sobre la masificación de los centros educativos nos hablaron las madres y padres del colegio Joaquín Costa. Años después de la urbanización del plan Mahou-Calderón, no se han construido dotaciones públicas para atender el aumento de población. De modo que actualmente se siguen utilizando las mismas instalaciones en unas condiciones de masificación.

Por su parte, miembros de las AMPAS del colegio Tomás Bretón y del instituto Gran Capitán, nos contaron que llevan años luchando por el aumento de servicios públicos en sus barrios. Con el plan Mahou-Calderón se han construido 1300 nuevas viviendas y los terrenos para dotaciones públicas continúan siendo un erial. Los centros educativos están deteriorados y muy masificados, sin espacio para la práctica de deportes. Por si esto fuera poco, el Ayuntamiento ha anunciado que los terrenos que iban a estar destinados a la ampliación del colegio y el instituto, ahora se van a destinar al museo de la EMT. Otro proyecto contrario al interés del vecindario y que también va a ser llevado a los tribunales, ante la negativa de los responsables municipales de atender las reclamaciones de los colectivos de padres y madres del alumnado.

También estuvieron presentes, miembros de la Fraternidad de los Cármenes, para compartir su testimonio sobre la transformación urbana que se está viviendo en barrios populares como Caño Roto y los Cármenes, a donde también ha llegado la especulación inmobiliaria y la consecuente gentrificación, trayendo consigo una progresiva destrucción del tejido vecinal, que históricamente ha servido para cohesionar la convivencia en estos barrios. Desde la Fraternidad de los Cármenes, siguen reivindicando el movimiento vecinal y la organización popular, como la mejor forma de cuidar los barrios y crear espacios de convivencia, ante la inacción de las administraciones, que desde siempre han ignorado las necesidades del vecindario. Reclaman vivienda asequible, la rehabilitación de viviendas y penalizar la especulación con la vivienda.

Y finalmente, para contarnos la experiencia de derrotar judicialmente al poder político y ganar un espacio para el barrio, vinieron a nuestra asamblea miembros del colectivo Parque Sí en Chamberí. Nos hablaron de su lucha de varios años, cuando la Comunidad de Madrid decidió construir un campo de golf sobre unos depósitos del Canal de Isabel II, en un terreno donde inicialmente estaba previsto hacer un parque. Los vecinos de Chamberí, un barrio de mucha densidad sin apenas zonas verdes, se movilizaron durante años y consiguieron que la justicia tumbara el campo de golf, por ser contrario al interés general. Su reivindicación del espacio público verde y gratuito para el vecindario, fue atendida por la justicia y se consiguió la apertura del parque. Un caso que demostró que es posible revertir con la movilización vecinal, las actuaciones del Ayuntamiento y Comunidad en contra de los barrios.

El Sindicato de Inquilinas también destacó la importancia que ha tenido la movilización vecinal para enfrentarse a los fondos de inversión e impedir la expulsión de gente de sus viviendas.

La asamblea concluyó con un espacio de micro abierto, donde vecinas y vecinos denunciaron la falta de limpieza, la deficiente recogida de basuras, la falta de guarderías, la falta de aceras adaptadas a personas con movilidad reducida, la falta de instalaciones deportivas… En fin, el barrio necesita muchas cosas. Lo que no necesita son torres con pisos de lujo.

Terminamos con un llamamiento a la movilización vecinal para detener el Pelotazo de la Ermita del Santo y reclamar otro modelo de ciudad. También tenemos claro que este el plan de la Ermita del Santo es ilegal, porque el Ayuntamiento ha hecho una interpretación torticera de la legislación urbanística y lo ha tramitado chapuceramente, de espaldas a la ciudadanía y con el mayor secretismo. El contencioso administrativo que impulsamos junto a Ecologistas en Acción, contra el Plan de Ermita del Santo, está avanzando y dentro de unos meses tendremos sentencia. Confiamos en que la justicia hará prevalecer el interés general sobre el beneficio privado de unos especuladores.

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