La portada de mañana
Acceder
Uno de cada cuatro trabajadores quiere cambiar de empleo en el próximo año
Ayuso arrastra a Feijóo a una guerra contra el Gobierno por el ahorro energético
Opinión – Felipe VI se refugia en el colonialismo del siglo XIX, por Iñigo S. de Ugarte

Jazz San Javier inicia sus conciertos en el jardín, como el que ofreció la CMS Jazz Band

La CMS Jazz Band al completo | GOIO VILLANUEVA

La dirección del XXIV Jazz San Javier anunció, en su presentación, que esta edición contaría con un nuevo espacio para conciertos gratuitos intentando emular -obviamente salvando las distancias- uno de los detalles que Nueva Orleans tiene a gala: Los conciertos en los jardines. Previamente, se avisaba a los aficionados que debían llevarse su butaca o silla si pretendían presenciar sentados estos conciertos. Y así ocurrió. El templete de los Jardines de San Blas del municipio ribereño fue el escenario escogido, para llevar a cabo el primero de los tres conciertos gratuitos que en ese marco natural se van a celebrar. El fuego musical fue iniciado por un proyecto que cuenta ya con 14 años de existencia, bastantes actuaciones como experiencia y diversos profesores y alumnos o ex alumnos que han desfilado y lo hacen por su formación. El director musical del mismo es el profesor del Conservatorio de Música de San Javier y guitarrista, Antonio F. Baeza. Para la ocasión, había escogido a Sergio Fuentes en los teclados; Ángel Valdegrama, al piano; el joven alumno Jaime Campillo, guitarra; Guille Martín, guitarra; Cristóbal Rodríguez, guitarra de bajo; el violín y el bajo, a cargo de Paco Corbalán; el bombardino (instrumento curioso en estas formaciones), a cargo de Valero Garcerán; la trompeta de Antonio Moreno Glazkov; Ismael Mezziani, vibráfono y percusión; y Samuel Baeza (hijo del director), batería.

Con algo más de 300 aficionados alrededor del templete del jardín de San Blas, estos once músicos iniciaron su actuación con una introducción muy original a una pieza que es todo un clásico: “Cantaloupe Island”, del pianista y compositor Herbie Hancock. En ella, el director dio su momento a cada uno de los once músicos que conformaban la CMSJ Jazz Band, con lo que la pieza se alargó, tal vez, algo más pero se debió a esa licencia que, por otra parte y en este tipo de agrupaciones, es normal.

El público se mostró entusiasmado y dispuesto a arropar al grupo que, por otra parte, es para los vecinos y residentes de la zona todo un orgullo y una joya a cuidar. Antonio F. Baeza presentó a la banda y continuaron con una creación del guitarrista norteamericano Pat Metheny titulada “Last Train Home” en la que, obviamente, los guitarristas tuvieron su momento de gloria y que el público supo recompensar.

He citado al comienzo que el repertorio elegido era comprometedor para estos once músicos ya que exige una amplia experiencia para ejecutarlo. Y la CMSJ Jazz Band no se mostró, en ningún momento de su concierto, asustada y mucho menos amilanada; todo lo contrario. Se mostraban seguros y dispuestos a hacerse con cualquier composición que les pusieran por delante. Así que atacaron su versión sobre “Conference Of The Birds”, del contrabajista inglés Dave Holland. Siguieron con “Crystal Silence”, la primera de las tres piezas que eligieron de Chick Corea, en las que la CMSJ Jazz Band demostraban su falta absoluta de complejos. Hubo momentos para el inicio de los teclados, una parte en la que el trompetista tuvo su protagonismo como también lo tuvieron las guitarras. Tal vez, si hay que destacar algún pero es que estas dos últimas partituras resultaron excesivamente tranquilas para un diseño que se presupone más festivo y alegre, pero no por la dificultad interpretativa.

El público, no obstante, no dejó en ningún momento de alentar y animar a esta banda de jazz del Conservatorio de Música de San Javier, que continuó con una composición del propio director, Antonio F. Baeza en la guitarra española, titulada “El León Dormido” que compuso en memoria a su padre y a la que la dedicó. Ciertamente parecía una banda sonora a toda una vida, con momentos más templados y otros más potentes que dibujaban el transcurrir de una persona imprescindible.

Tras este momento emocionante con tintes de esperanza, el grupo regresó a las creaciones de Chick Corea con “Eternal Child”. El piano hacía su introducción de corte aflamencado (es de una mayoría conocido el cariño que Corea tenía por España y lo español) en la que tras el piano, la guitarra española se unía en ese dúo interpretativo así como la trompeta de Antonio Moreno en esta “Niña eterna”, de un Corea al que tuvimos la suerte de ver en tres o cuatro ocasiones en San Javier.

Y con ese recuerdo a uno de los músicos que tanto quiso a este país, que le compuso una bellísima partitura, “Spain”, una vez más la magia del lenguaje musical se produjo conectando a público y músicos en una misma dimensión. La composición forma parte ya de los españoles y no es de extrañar esa comunión, en la que iban alternandose guitarra, piano, el violín de Paco Corbalán o los teclados de Sergio Fuentes. Fue, creo yo y además, un homenaje a quien tantos buenos y bellos momentos nos proporcionó durante su vida terrenal. Precioso cierre de un concierto que se inició con música de Herbie Hancock y finalizó con Chick Corea.

Pero en San Javier es indispensable, al menos, un bis. Y la CMSJ Jazz Band no iba a romper esa tradición. Así que ante el ánimo del público Samuel Baeza percutió su batería para iniciar otra pieza ya popular del recordado bajista Jaco Pastorius titulada “The Chicken”, que en una unísona comunión musical interpretamos todos los presentes. Bien está, lo que bien acaba.

En resumen, noche de calor humano en lo musical y público con ciertos momentos de brisa marina en lo meteorológico, que inauguró este nuevo escenario de “Jazz en los Jardines”. En esta ocasión, en el templete de los Jardines de San Blas de San Javier, muy cerquita del Mar Menor. Felicitaciones a los músicos y al público y, cómo no, a la organización que añade otro valor a su Festival de Jazz. Las próximas citas nos llevan, día a día sin descanso, hasta el próximo lunes de nuevo en estos mismos jardines. Antes, este miércoles tendremos una doble jornada en el auditorio Parque Almansa, con Joscho Stephan Trío y su invitado Sandro Roy en una demostración del nuevo gypsy jazz o el jazz manouche, que volverá a posibilitarnos otro concierto de los de recordar. Y en la segunda parte de este miércoles, el regreso de Patax, una formación de fusión española que ya estuvo en el escenario de San Javier en 2017, su edición XX, ahora con un nuevo proyecto sobre música de The Beatles. Contrastes que volverán, seguro, a propiciarnos una jornada pletórica y toda ella protagonizada por formaciones del nuevo jazz europeo. Se lo contaremos; así es que, por favor, no pierdan el hilo.

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats