'Rigor Mortis', la exposición sobre la muerte con la que vuelve Two Art Gallery

Obra de Sam Jinks en Two Art Gallery

Tras un periodo de más de seis meses de inactividad impuesta por la COVID-19, Two Art Gallery abandona la cuarentena cultural con una de sus exposiciones más controvertidas, 'Rigor mortis', una compleja visión sobre el último de los viajes. Un nutrido grupo de diecisiete artistas, nacionales e internacionales, desde enfoques completamente distintos, reflexionan en esta exposición sobre un aspecto de la vida que nuestra sociedad ha convertido en un tabú.

Mientras que para el pintor Felipe Alonso la muerte es concebida como un concepto de cambio o metamorfosis, Jon Ander se refugia en la tradición del osario con su serie de cabezas de muertos, Tom Chambers se adentra en las antiguas culturas mejicanas con sus trascendentales viajes al más allá , y el imaginero Francis Arredondo toma la imagen del decapitado como centro de su discurso.

Otros de los artistas como el fotógrafo Alberto Adsuara se acerca a la tradición del vanitas como género con su obra “La muerte del arte”, por su parte Marcos López y su mítica imagen de la autopsia como metáfora de un país que no pudo ser lo que soñaba, Jorge Pérez Parada recuerda la trágica historia de amor de Marilyn y Kennedy,  esas fatales consecuencias del desamor también están presentes en la pintura de Gino Rubert, y un Hitler a tamaño real del taller de Laureano Gisca trata el tema de la crucifixión como modo de ejecución.

"El tránsito entre la vida y la muerte es a veces difícil de delimitar, la línea es demasiado delgada, no estamos preparados para afrontar el fatal desenlace, con un poco de suerte éste será rápido pero en otras ocasiones el inevitable momento se alarga hasta ir consumiendo poco a poco esa llama que ya no aguanta más, tal y como inmortaliza el joven pintor murciano Javier Bañón en una de sus obras más emotivas, una escena de su abuela enferma, su historia es, sin duda, la historia de todos", señalan en una nota de prensa de la galería.

Es ese momento de excepcional solemnidad, del inevitable cara a cara con el otro lado, en el que discurre la serie del italiano Luca del Baldo bajo el nombre “Cámara mortuoria” donde el pintor hace un recorrido por las vidas de algunos de los personajes más influyentes de nuestra historia contemporánea. Políticos, santos y artistas, reunidos en esta provisional sala de espera, en una atemporal cámara mortuoria donde cada uno de ellos pasará el resto de la eternidad.

La Pietá de Sam Jinks

Una de las obras más impactantes de la muestra es la escultura del australiano Sam Jinks, una interpretación de la Pietá de Miguel Ángel en la que un hijo sujeta el cuerpo sin vida de su padre. En el lado más crítico, Enrique Marty y la holandesa Harma Heikens abordan la muerte desde el lado de la infancia, ambos critican el aumento de la mortalidad infantil provocada por ciertos comportamientos o decisiones de nuestra sociedad, es imposible no sentirse conmovido ante sus obras.

Como colofón el americano Joel Peter Witkin hace un auténtico alarde de maestría mortuoria, en realidad, la muerte siempre ha estado estrechamente vinculada a los restos de cuerpos y cadáveres con los que construye una gran parte de sus imágenes.

Seleccionado como uno de los proyectos expositivos que forman parte del plan de apoyo a las galerías de la Región de Murcia promovido desde el ICA y la Consejería de Educación y Cultura, en lo que se ha denominado Visualizarte- RutArt, la exposición presenta pintura, escultura y fotografía, más de cuarenta obras a través de las cuales el espectador podrá deambular por diferentes aspectos relacionados con el último de los viajes, una nueva manera de aprender a mirar aquello que normalmente no queremos ver.

 

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Publicado el
29 de octubre de 2020 - 19:38 h

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