Detenidas cinco personas en Cartagena por amenazar de muerte, agredir e intimidar con un arma a sanitarios
La Policía Nacional ha detenido en Cartagena a cuatro hombres y una mujer por protagonizar distintos episodios de amenazas y agresiones contra personal sanitario en varios centros asistenciales de la ciudad durante los últimos días. Entre los hechos investigados figuran la exhibición de un arma de fuego para intimidar a varios facultativos, amenazas de muerte a un médico tras negarse a conceder una baja laboral, el seguimiento e intimidación a un enfermero al finalizar su jornada, la agresión física a un facultativo por parte de un familiar de un paciente y el ataque a un vigilante de seguridad, al que una mujer llegó a morder en un dedo.
Los cinco arrestados están acusados de delitos de amenazas y atentado contra funcionario público, al considerar los investigadores que insultaron, intimidaron y, en algunos casos, agredieron físicamente a profesionales sanitarios mientras desempeñaban su trabajo.
El primero de los incidentes tuvo como protagonista a un hombre que acudió a una consulta del servicio de Psiquiatría de un hospital. Días después fue detenido por haber mostrado un arma de fuego de forma intimidatoria a dos facultativos y a una psiquiatra.
En otro caso, la Policía Nacional arrestó a un varón que amenazó de muerte al médico de un centro de salud después de que este le comunicara que las lesiones o patologías que presentaba no cumplían los requisitos legales para ser consideradas un accidente laboral y, por tanto, no procedía la baja solicitada.
El tercer episodio afectó a un enfermero que, tras finalizar su jornada laboral y abandonar el centro sanitario, fue increpado y amenazado por un paciente. El individuo llegó a seguirle durante varios minutos de manera intimidatoria hasta que el profesional consiguió alejarse. Según las investigaciones, el sospechoso ya había protagonizado comportamientos similares con anterioridad, aunque hasta ese momento no habían sido denunciados.
Días más tarde tuvo lugar un cuarto incidente protagonizado por un familiar de un paciente ingresado. Con la intención de conseguir el traslado del enfermo a otro hospital, el hombre mantuvo una actitud agresiva y despectiva hacia el personal sanitario, llegando a sujetar, zarandear y amenazar de muerte al médico responsable al no acceder este a sus exigencias.
Gritos, amenazas y agresiones
El último de los sucesos ocurrió en un centro médico, donde una mujer reclamó de forma violenta ser atendida de inmediato y recibir su medicación. Durante el altercado profirió gritos y amenazas, empujó a uno de los vigilantes de seguridad y le mordió en un dedo. Su comportamiento agresivo continuó incluso cuando los agentes de la Policía Nacional acudieron al lugar.
La Policía Nacional recuerda que el Código Penal considera delito de atentado contra la autoridad las agresiones físicas o las intimidaciones graves dirigidas contra profesionales sanitarios mientras ejercen sus funciones. Estos hechos pueden conllevar penas de prisión, sanciones económicas y órdenes de alejamiento respecto de las víctimas y de los centros sanitarios. Además, en la Región de Murcia las agresiones al personal sanitario pueden ser sancionadas administrativamente con multas de hasta 30.000 euros.
Asimismo, la Policía Nacional destaca la labor del interlocutor policial sanitario, una figura que mantiene contacto permanente con los profesionales del ámbito sanitario para prestar asesoramiento en materia de autoprotección, reforzar la coordinación y facilitar una respuesta rápida ante cualquier incidente que afecte a trabajadores de hospitales y centros de salud de la Región de Murcia.
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