10, 20, 30 Palestina
Durante estas últimas semanas he comprobado que a muchas personas les ha ocurrido lo mismo que a mí.
De joven, a finales de siglo XX, no pude entender como hubo tanta permisividad, hacia el auge del fascismo.
Tanto por parte de los ciudadanos como de los gobiernos.
¿Cómo no se pudo parar el apogeo del odio?
Lamentablemente hoy contemplo atónito el exterminio del pueblo palestino.
Pero sigo con mi vida, voy a alguna protesta y me indigno.
¿Cómo puede la Unión Europea mantener unos acuerdos comerciales privilegiados con Israel?
¿Cómo no hace más por luchar contra los intereses de este estado?
En una reciente entrevista a la Sra. Riviera Vicepresidenta Europea comentaba:
Para que la Señora Ursula von der Leyen negocie unos aranceles de EEUU.
Ella solamente tiene que adivinar lo que opinan los gobiernos de los países que componen la UE. Y en nombre de ellos llegar a un acuerdo con un mínimo denominador.
Mientras que, para denunciar el acuerdo con Israel, por el genocidio que está cometiendo, hace falta el 100 % de acuerdo de los países.
Así nos encontramos, con una situación que avergüenza a la gran mayoría de los ciudadanos europeos.
Al parecer, el mercado es más importante en las relaciones internacionales.
¿Qué puedo hacer, un humilde ciudadano europeo?
Llevo unos días pensando en ello.
En principio, yo soy un consumidor y no puedo influir en el mercado.
Pero.
¿Y si una buena parte de los consumidores nos pusiéramos de acuerdo en hacer una huelga de consumo los días 10, 20 y 30 de cada mes?
Hasta el punto de hacernos ver en los mercados, incluso poniéndoles nerviosos.
Quizás entonces los gobiernos se atrevan a cambiar su actual tibieza política.
Mi propuesta es, en la medida de lo posible, los días 10, 20 y 30 de cada mes:
- Ir al trabajo, colegio, universidad.... andando.
- Esa mañana no ducharte, no desayunar.
- Comer y beber lo mínimo imprescindible durante el día. Y a ser posible en casa.
- No consumir fuera de casa.
- No hacer colada, ni comprar el pan.
- No poner el aire ni la calefacción.
- No ver la tele.
- Ir más pronto a dormir y descansar.
- Consultar lo mínimo los móviles.
- No comprar por internet.
- Encender las luces imprescindibles.
- Aprovechar para pasear y leer.
- Quizás plantarnos en la puerta de nuestras casas, trabajos colegios a las 10:00 y 20:00 hrs. en silencio y ¿aplaudir?
- Otros actos personales que disminuyan tu consumo ese día.
Actos que no suponen un sacrificio alto y además nos benefician en salud física y mental.
Y si son seguidos por muchas personas, quizás además nos hagamos notar y podamos influir en el devenir de esta trágica situación.
Agradezco a eldiario.es su publicación.
Invito a todo el mundo que quiera a publicarla donde le parezca.
Yo voy a iniciar estas medidas en mi cotidianidad.
Invito a las personas bien intencionadas a que me acompañen.
Gracias por leerme.
Sobre este blog
En este blog publicamos los artículos y cartas más interesantes y relevantes que nos envíen nuestros socios. Si eres socio/a puedes enviar tu opinión desde aquí. Consulta nuestras normas y recomendaciones para participar.
0