eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Protestas en Pakistán tras la ejecución del asesino de un gobernador antiextremista

- PUBLICIDAD -
Protestas en Pakistán tras la ejecución del asesino de un gobernador antiextremista

Protestas en Pakistán tras la ejecución del asesino de un gobernador antiextremista

Cientos de personas se manifestaron y cortaron algunas de las carreteras principales de Pakistán en protesta por la ejecución hoy de Mumtaz Qadri, condenado por el asesinato en 2011 de un gobernador provincial contrario a las leyes antiblasfemia y al extremismo religioso.

Las tres principales ciudades del país: Islamabad, Karachi (sur) y Lahore (este) vivieron manifestaciones de unos pocos de cientos de personas en rechazo a la ejecución de Qadri, que se produjo en la madrugada de hoy en Rawalpindi, colindante con la capital.

La vía que une Islamabad con Rawalpindi, donde vivía Qadri, está bloqueada por unas 250 personas, al igual que la carretera que conduce desde la capital a la estación de montaña de Murree, dijo a Efe el portavoz policial Mohamed Aslam.

La fuente indicó que las fuerzas policiales han sido desplegadas para mantener el orden.

En al menos seis zonas de Lahore, capital de la provincia del Punyab, grupos de entre 500 y 300 personas protestan por la ejecución, señaló a Efe el policía del centro de control regional Mohamed Adeel.

En esta urbe se ha suspendido el servicio de autobuses por el corte de carreteras y la Policía ha sido desplegada en las zonas donde se producen protestas.

Por su parte, en Karachi, centro económico del país, unos 300 manifestantes protestaron en la zona de Numaish Chowrangi, indicó a Efe el portavoz policial Sikandar Ali.

Según medios locales, varios mercados de la metrópoli de 20 millones de personas permanecen cerrados.

La Asociación de Abogados de Islamabad, que considera la ejecución de Qadri un "asesinato judicial", también llamó hoy a la huelga, según informó a Efe el secretario de la organización Mohamed Zafar.

Qadri fue condenado por matar a balazos en Islamabad en 2011 al entonces gobernador de Punyab, Salman Tasir, del que era guardaespaldas, tras confesar que lo hizo por considerarlo un blasfemo.

El gobernador era uno de los más firmes defensores de Asia Bibi, cristiana condenada a la pena capital por blasfemia y quien continúa en el corredor de la muerte, en un caso que adquirió mucha notoriedad incluso fuera de Pakistán, una república islámica.

La dura ley antiblasfemia vigente en Pakistán fue establecida en la época colonial británica para prevenir choques religiosos, pero en la década de 1980 varias reformas auspiciadas por el dictador Zia ul Haq favorecieron el abuso de esta norma.

En la práctica esta legislación se usa contra las minorías religiosas y establece penas de cárcel e incluso la pena de muerte, aunque nadie ha sido ejecutado por ello.

Los intentos de reforma de la ley a lo largo de los años han chocado con la resistencia de integristas islámicos.

Pakistán levantó la moratoria a la ejecución de la pena capital para casos de terrorismo en diciembre de 2014 tras el ataque talibán a una escuela en Peshawar (noroeste), que causó la muerte de 125 menores y doce empleados.

Desde entonces, han sido ahorcadas 351 personas, según la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha