Investigados seis antidisturbios de la Policía Nacional por llamar “chimpancé” a un hombre que resultó ser guardia civil
Un juzgado de Melilla investiga el incidente ocurrido el pasado 31 de enero en una cafetería de la ciudad autónoma cuando un grupo de agentes de la Policía Nacional, de servicio y vestidos de uniforme, profirieron insultos racistas a un padre de familia que estaba acompañado de su mujer y sus dos hijos. El incidente corrió como la pólvora por Melilla, entre otras circunstancias por la identidad de la víctima del presunto delito de odio, un guardia civil muy conocido en la ciudad y campeón nacional del arte marcial Jiu Jitsu.
El pasado 31 de enero era sábado y Nabib desayunaba con su familia en una mesa del bar Zafiro, en el barrio del Real. Eran alrededor de las 10:30 cuando se dirigió hacia la barra para pagar y un grupo de policías nacionales, de la Unidad de Intervención Policial, hicieron comentarios sobre él que escuchó la mujer de Nabib. Según la denuncia interpuesta en la Comandancia de Melilla por el propio agente, y a la que ha tenido acceso elDiario.es, los policías le llamaron “chimpancé” y “mono”. Uno de ellos habría dicho: “A ese enano lo cojo y lo parto en tres”.
Los comentarios, proferidos en voz alta, causaron revuelo en el bar. La mujer de Nabib se levantó para informar a su marido de lo sucedido y recriminar a los policías su actitud. Nabib declaró en la Comandancia que solicitó “expresamente” a los policías nacionales que se identificaran, pero estos se negaron a ofrecerle su número de carnet profesional. “Cambiaron de tema en varias ocasiones, sin atender de manera clara ni directa a lo requerido”, recoge la denuncia, presentada esa misma tarde en dependencias del instituto armado.
A continuación, el grupo de policías se dividió. Cuatro de ellos se retiraron al vehículo que tenían aparcado fuera y dos continuaron hablando con Nabib. “Preguntado para que diga cómo le hicieron sentir los hechos descritos”, recoge el acta, el guardia civil respondió: “Humillado y deshumanizado, especialmente por haberse producido los comentarios delante de sus hijos menores y en un establecimiento que frecuenta habitualmente la familia”. Los compañeros de la Guardia Civil, en atención a la posible comisión de un delito de odio, preguntaron a Nabib si considera que los hechos atentaron contra su “dignidad personal por razón de su origen o rasgos físicos”, a lo que la víctima contestó afirmativamente.
Tras la toma de declaración de la víctima y diligencias, la Guardia Civil presentó un atestado de 76 folios al Juzgado número 5 de Melilla. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía aseguran que su titular va a incoar una causa por un delito contra las libertades. La Guardia Civil ha localizado a cuatro testigos del incidente que serán llamados a declarar al juzgado.
Los agentes del Servicio de Información del instituto armado también han obtenido un vídeo, grabado por un testigo con su teléfono móvil, en el que se aprecia a Nabib interactuando con dos de los policías nacionales y que serviría, al menos, para identificar a estos agentes. A ese vídeo pertenecen las capturas que ilustran esta información.
La Dirección General de la Policía asegura haber abierto una información reservada que queda detenida a la espera de una resolución judicial, según marca la normativa del Cuerpo.
Los hechos provocaron la reacción casi inmediata de la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, quien desde su cuenta de Twitter condenó los hechos y advirtió de que se habían “activado todos los mecanismos de investigación para depurar responsabilidades”. “Ante el racismo y el insulto, tolerancia cero”, escribió la representante del Ejecutivo central en la ciudad.
La cafetería Zafiro es conocida por la calidad de sus desayunos. Es frecuentada por muchos policías, guardias civiles, locales y miembros de las Fuerzas Armadas, colectivo con una importante presencia en la ciudad autónoma. Un agente comenta que la convivencia entre cuerpos es pacífica y cordial y que no se recuerda un incidente como el que sufrió Nabib.
A 10 minutos caminando de la cafetería Zafiro se encuentra el paso fronterizo con Marruecos y los agentes de la UIP pudieran estar disfrutando de su descanso, destacados allí para dar apoyo a sus compañeros. Está por esclarecer si se trataba de agentes llegados a Melilla para prestar servicio de forma puntual y no conocían a Nabib o si el comentario de uno de ellos “lo cojo y lo parto en tres” responde a que sabían quién era y sus habilidades deportivas.