La pandemia lleva al mínimo histórico las víctimas mortales en carretera durante 2020: 870 fallecidos en 797 accidentes

El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska durante su intervención en la presentación del balance de siniestralidad de 2020 en la sede de la DGT.

La pandemia provocada por el coronavirus ha hecho que 2020 sea un año excepcional. También en materia de tráfico, donde el confinamiento de la pasada primavera, las restricciones de movilidad y nuevos hábitos como el teletrabajo han sido decisivos en el descenso de la siniestralidad. Durante el año pasado se produjeron en las vías interurbanas 797 accidentes mortales, en los que fallecieron 870 personas y otras 3.463 requirieron ingreso hospitalario, lo que supone un descenso de alrededor del 20% tanto en el número de accidentes (-213) como en el de fallecidos (-231).

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Se trata del menor número de muertes en carretera desde que se tienen registros (1960). Por primera vez, no se rebasó el millar de muertos en vías interurbanas, mientras que hace sesenta años los fallecidos fueron 1.300. En el año 2000 los fallecidos en estas vías alcanzaron los 4.200 y en 2010 los 1.800. Los datos publicados este jueves contabilizan las víctimas registradas en las 24 horas siguientes a los siniestros y solo en vías interurbanas. 

“No es un balance triunfalista. Nunca lo haríamos y menos este año”, ha explicado en rueda de prensa el ministro del Interior, Fernando Grande Marlsaka, que ha reiterado que esta caída en todos los indicadores es consecuencia de “la crisis sanitaria y las limitaciones y restricciones a la movilidad impuestas para control de la pandemia”. “El estado de alarma, los confinamientos y el parón de la actividad económica, unido a otros factores como el teletrabajo o las videoconferencias explican la reducción de los desplazamientos y la caída de la siniestralidad vial”, ha subrayado.

Antes de la reducción drástica de la movilidad por el coronavirus, el año no había empezado bien en materia de siniestralidad vial. Entre el 1 de enero y el 14 de marzo, cuando se aprobó el estado de alarma y se decretó el confinamiento total de la población, se incrementó el número de fallecidos en las carreteras en un 8% respecto al mismo período de 2019. 

Sin embargo, durante el primer estado de alarma —del 15 de marzo al 20 de junio— se redujo en un 59% el número de fallecidos. En este período hubo 32 días sin ningún fallecimiento en carreteras frente a diez días en ese mismo período de 2019. Esa tendencia descendente en el número de fallecidos también se mantuvo después, pues desde el pasado 21 de junio y hasta el pasado 31 de diciembre el número de muertes en carretera descendió en un 12% en relación a las mismas fechas del año anterior. 

El año cierra también con otros indicadores “altamente preocupantes” para el Gobierno, como el incremento de los fallecimientos de usuarios que no utilizaban el cinturón. 125 de los fallecidos que iban en coches o furgonetas no utilizaban este elemento de seguridad, lo que supone el 26% del total de víctimas mortales, cuatro puntos por encima del porcentaje de 2019. “Si hubieran utilizado el cinturón de seguridad el 50% estarían con vida”, ha señalado el ministro, que ha subrayado que son datos que “cuesta creer”.

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Publicado el
7 de enero de 2021 - 13:14 h

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