ENTREVISTA Premios Princesa de Asturias

José Guerrero Sanz, médico: "El virus nos ha enseñado cosas que nunca querríamos aprender: dolor, sufrimiento y deshumanización"

José Eugenio Guerrero Sanz, frente al Hotel Reconquista de Oviedo.

"No fuimos héroes, o quizá lo fuimos todos", decía en su discurso el doctor José Eugenio Guerrero Sanz, poniendo voz a los profesionales sanitarios españoles. Galardonados por su "espíritu de sacrificio personal sobresaliente en favor de la salud pública y del bienestar del conjunto de la sociedad; por su "encomiable nivel de profesionalidad y compromiso". El Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2020 fue para los trabajadores sanitarios en contacto directo con los pacientes afectados por la COVID-19 en España. Quince, entre los que se encontraban familiares de profesionales de la salud fallecidos, lo recibieron el pasado viernes en el Hotel Reconquista de Oviedo, aunque fueron miles quienes lo ganaron.

El rey llama al "entendimiento y la concordia" en unos Premios Princesa de Asturias marcados por la pandemia

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En su nombre habló Guerrero, jefe de la UCI del Hospital Gregorio Marañón y del Grupo Hospitalario Privado HM, ambos en Madrid. En un emotivo discurso recordó la importancia de cuidar el sistema sanitario y homenajeó a los trabajadores fallecidos. "Es difícil entender la palabra concordia si no va unida a la de solidaridad", aseguró.

El médico intensivista ha hablado este sábado, en una entrevista concedida a elDiario.es, sobre el impacto de la crisis del coronavirus vivido desde la primera línea. "No hay ningún sistema sanitario que pudiera aguantar el tsunami de enfermos que llegaba. Era imposible de aguantar", recuerda. Estos meses de pandemia han exigido al límite a los profesionales de la sanidad, pero, ¿qué le piden ellos a la sociedad española? "Que cumplan las normas. Eso es lo primero y lo necesario", responde Guerrero sin dudar. Y también subraya el valor de una responsabilidad colectiva, una que va desde lo individual hasta las instituciones: "La sanidad es un bien de todos, que tenemos que cuidar y valorar. Hay que invertir en él".

Lo peor que puede pasarle a un médico

De este periodo de crisis sanitaria, que empezó en España a comienzos de año y del que aún no se ve un final cercano, es habitual intentar rescatar lecciones. Pero esa no es la prioridad de Guerrero. El jefe de la UCI del Gregorio Marañón destaca que, más allá de lecciones, "el virus nos ha enseñado cosas que nunca querríamos aprender. Nos ha mostrado dolor, sufrimiento y deshumanización". 

Sin embargo, también asegura que ahora los centros están mejor preparados para contener el virus. Y defiende que los planes de contingencia promovidos por las comunidades están ayudando a controlar la situación. "Hemos mejorado entre la primera ola y la segunda", explica, "aunque no es una mejora espectacular. Aún no tenemos un tratamiento o una vacuna, ni sabemos aún cómo abordar la enfermedad antes de que sea tan grave", añade Guerrero, que además de ser el responsable de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Gregorio Marañón también lo es del Grupo Hospitalario Privado HM. "No me gusta hablar de sistema sanitario público ni privado. Me gusta hablar de sistema sanitario", explica Guerrero. "En la pandemia nadie sabía si ibas a un hospital público o privado. Te mandaban donde te podían atender, donde había camas. No había ninguna diferencia".

Estamos inmersos en la segunda ola de contagios que, según el médico intensivista, "se ha adelantado más de dos meses y ha bloqueado a los hospitales". A diferencia de lo que ocurrió en marzo, cuando la gente no acudía al hospital si padecía una enfermedad que no fuera la COVID-19, ahora sí lo hacen. "Esa falta de atención generó una mortalidad muy importante durante la primera ola", explica el médico madrileño. "Nos desbordó la situación. Cuando tenías capacidad para tratar a cinco enfermos tenías que tratar a diez. Esto es lo peor que le puede pasar a un médico: no tener capacidad y recursos para tratar a todos como le gustaría", concluye.

Guerrero augura un invierno "malo". "La COVID-19 se solapará con la gripe y acabará saliendo una vacuna, quizás más deprisa de lo que debería", comenta el sanitario. "Una vacuna no puede salir en dos meses". En un contexto como este, la transparencia de los gobiernos es vital, pero el hombre que recibió el Princesa de Asturias en nombre de los sanitarios no tiene dudas sobre la información con la que contamos en España. "Se está contando la verdad, aunque a veces las cifras no son tan exactas como deberían", señala Guerrero.

Representar a un colectivo tan grande y en una situación como esta es una labor compleja. Fueron muchos los que le aconsejaron sobre qué decir en el discurso, aunque Guerrero admite que finalmente tuvo que tomar las riendas para "no volverse loco". Desde el viernes ha recibido gran cantidad de elogios por sus palabras. Pero de su intervención él rescata sobre todo unas: "no somos héroes", repite. "Somos trabajadores normales. Pero a todos nos gusta ser más importantes de lo que somos".

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Publicado el
17 de octubre de 2020 - 20:59 h

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