CRÓNICA | Adiós, pandemia; hola, lucha climática (los activistas han vuelto)
Había tal emoción en el ambiente que cuando uno de los jóvenes activistas era conducido por la policía para ser identificado, le guiñó un ojo a la prensa. Probablemente hasta sonriera detrás de su mascarilla. Un rato antes, los informadores gráficos habían sido alejados de la puerta del edificio de Repsol Technology Lab, donde Rebelión por el Clima había convocado, en secreto, una acción de protesta contra la petrolera.
“Repsol, lejos de ser la solución al cambio climático, lidera falsas soluciones que lo único que hacen es freír el planeta”, expresaba una de las integrantes de esta plataforma, antes de que fuera barrida, junto al resto de los compañeros que no serían detenidos, a un lugar apartado.
En Móstoles (Madrid), donde esta multinacional energética tiene una gran sede para cerca de 4.000 empleados, los activistas eligieron una puerta poco transitada pero muy simbólica, la que da acceso al edificio en el que Repsol prepara proyectos de futuro, como los 30 que tiene previstos para optar a las ayudas europeas Next Generation.
Por Elena Cabrera.