Los países europeos que hacen más pruebas para detectar variantes apuestan por desescaladas muy cautelosas
Desescaladas lentas y cautelosas, condicionadas a los datos y con seguimiento de variantes preocupantes del coronavirus. Son los planes de Dinamarca y Reino Unido, dos países que han destacado por su esfuerzo en los últimos meses a la hora de seguir la pista a nuevas mutaciones del virus. Ambos han ordenado también restricciones duras para aplacar la transmisión, con las que han conseguido bajar el número de casos dentro de sus fronteras, mientras continúan avanzando rápido en la vacunación.
Este miércoles, Dinamarca, que en diciembre decretó el cierre de la actividad económica, ha dicho que comenzará a aliviar algunas de las medidas las próximas semanas, empezando por una parte de los comercios y las escuelas de ciertas zonas. También esta semana, Reino Unido ha anunciado una hoja de ruta de cuatro fases, que comenzará con la vuelta de los niños a los colegios el 8 de marzo y no permitirá la reapertura de las tiendas no esenciales ni la hostelería al aire libre hasta, por lo menos, mediados de abril.
Escribe Icíar Gutiérrez.