Nuevos envíos de amenazas de muerte con balas sacuden la recta final de la campaña
La campaña electoral de las elecciones madrileñas se rompió el pasado viernes y desde entonces va a sobresalto diario. La crispación tras la sacudida originada por los sobres con balas remitidos el pasado jueves al líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias; al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y la directora de la Guardia Civil, María Gámez, que Vox se negó a condenar explícitamente e incluso puso en duda no ha dejado de crecer. Desde entonces la campaña en el aire: sin debates a la vista, las propuestas han quedado enterradas y solo gira en torno a la violencia con cruces de reproches entre los bloques. Cuando faltan seis días para que los madrileños acudan a las urnas, la interceptación de nuevas amenazas, esta vez dirigidas de nuevo a la Dirección del instituto armado y a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, han añadido otro punto de tensión.
Escriben Irene Castro y Fátima Caballero.