A media hora de Barcelona, un pueblo para disfrutar de naturaleza, tranquilidad y patrimonio cultural
A poco más de treinta kilómetros de Barcelona se encuentra un municipio que combina la cercanía a la capital con un entorno donde predominan los espacios abiertos y la planificación urbana histórica. Su localización permite un desplazamiento rápido desde distintas localidades del Vallès Oriental, facilitando tanto visitas de corta duración como la movilidad de quienes residen en la zona.
Cardedeu se encuentra entre Granollers y La Garriga, una posición que favorece el acceso desde Barcelona y municipios cercanos, convirtiéndolo en un lugar elegido por quienes buscan un entorno tranquilo y una desconexión de la vida urbana. Sus orígenes documentados datan del siglo X, con la primera mención en el año 941 bajo el nombre de “Carotitulo”. Durante la Edad Media, Cardedeu y Vilamajor formaban un único municipio, que se separó en el siglo XVI, dejando un legado de parroquias que incluyen Santa María, Santa Susanna de Vilamajor, la de Cardedeu y San Julián de Fou.
El trazado urbano refleja siglos de evolución, con calles organizadas alrededor de plazas y construcciones de distintas épocas que permiten observar la historia del municipio sin necesidad de recorridos complejos. La integración de áreas verdes, parques y rutas peatonales brinda la posibilidad de paseos tranquilos y contacto con el entorno natural, coexistiendo con la vida diaria de sus habitantes.
Patrimonio y naturaleza de Cardedeu
El casco histórico de Cardedeu conserva calles empedradas y construcciones históricas que muestran la evolución arquitectónica de distintas épocas. La influencia del modernismo es notable en viviendas y edificios de principios del siglo XX, reflejando la presencia de la burguesía catalana de finales del XIX y principios del XX. Cardedeu forma parte de una ruta de modernismo cercana a Barcelona, con casas que combinan estilos que van del eclecticismo al clasicismo, pasando por el novecentismo, lo que evidencia la diversidad arquitectónica presente en el municipio.
Entre los elementos patrimoniales destacan la iglesia de Santa María, documentada desde el siglo IX, cuya construcción actual se realizó entre los siglos XVI y XVII y que fue dañada en conflictos históricos como la tercera Guerra Carlista y la Guerra Civil. La capilla de Sant Corneli y Sant Cebrià, de origen prerrománico, y la masía y ermita de Sant Hilari, cuya última reforma se registra en 1795, forman parte del patrimonio religioso y rural del municipio. El cementerio municipal, construido entre 1919 y 1920, mantiene su estructura original y constituye un ejemplo de arquitectura modernista de carácter discreto.
El Museu Arxiu Tomàs Balvey combina historia y botánica, con un jardín de plantas medicinales y la antigua farmacia Balvey, cuya colección incluye mobiliario original de 1812 y más de 200 botes de farmacia, ofreciendo una perspectiva sobre la actividad científica y comercial de épocas pasadas. Estos elementos permiten recorrer la historia del municipio desde distintas perspectivas, integrando patrimonio arquitectónico, religioso y científico.
El entorno natural que rodea Cardedeu se caracteriza por colinas verdes, campos abiertos y rutas adaptadas para caminatas y ciclismo. La proximidad al Parque Natural del Montseny ofrece la posibilidad de ampliar los recorridos hacia paisajes de montaña, con vistas, flora y fauna de interés. La planificación municipal permite compatibilizar el desarrollo urbano con la conservación de estos espacios, facilitando el acceso a áreas verdes, jardines y caminos que conectan el casco urbano con el entorno natural.
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