eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

¿Y esperar antes de criminalizar?

30 Comentarios

"El fuerte rechazo, hostigamiento y crueldad que sobre este tema estamos sufriendo en las redes sociales, las falsas informaciones que distorsionan la realidad y los comentarios recibidos nos hacen prever la imposibilidad de garantizar la seguridad del debate ni su calidad académica". Estas son las razones por las que el Rector de la Universidad de A Coruña ha decidido cancelar – a una semana de su celebración– las Jornadas sobre Trabajo Sexual que organizaba su Facultad de Sociología en el marco del Máster de Políticas Sociales en la especialidad de Género.

La suspensión de estas jornadas no se puede calificar como un éxito de los feminismos. No todas las feministas compartimos las formas y el fondo de ese sector abolicionista que ha impulsado la campaña de 'acoso y derribo' en redes sociales contra la celebración de estas jornadas. Pero, ante todo, no puede ser un logro feminista la cancelación de un evento programado académicamente porque no se pueda garantizar la seguridad del debate y del intercambio de ideas entre mujeres. Eso tiene muy poco que ver con el feminismo y con la lucha de las mujeres.

Para quienes estamos embarcadas en la defensa de derechos humanos este tipo de desenlaces no puede provocarnos más que preocupación y desaprobación. Sabemos que vivimos un momento sumamente delicado donde las corrientes reaccionarias a la universalidad de derechos y contrarias a la libertad de expresión aprovechan el ruido y la lógica de las emociones para intoxicar con su demagogia. Lejos de buscar el diálogo, el conocimiento y de facilitar información objetiva, estas corrientes prefieren enarbolar la bandera de la acusación de adoctrinamiento y propaganda para demonizar al adversario ideológico y, de esta forma, deslegitimar sus posiciones y argumentos. Por eso, ahora más que nunca, se necesita proteger y defender la libertad de expresión.

Seguir leyendo »

Contra los menonitas de la política

Hoy estuve en 2012. Quiero decir que estuve en un juicio por cosas que ocurrieron ese año, pero en realidad estuve en 2012, lo juro, bueno, lo prometo. Y no estoy segura de haber vuelto. Acompañé a los Juzgados a unos amigos acusados de atentar contra una sucursal bancaria con pegatinas (sic) y por empujar a un policía de paisano durante un piquete en plena huelga general. De repente, otra vez estaba inmersa en ese gélido marzo de la durísima reforma laboral impuesta por el PP de Rajoy. No hacía ni un año que había estallado el 15M. De hecho, esos chicos que estaban hoy en el banquillo y sus testigos, eran los mismos que habían acampado en Sol pensando que así iban a cambiar algo. Se acababa de despedir el PSOE de Zapatero gracias a unas elecciones anticipadas. La calle hervía.

Allí, escuchando a una fiscal que defendía a la Policía y a unos jóvenes que defendían su derecho a la protesta, volví a 2012, cuando el bipartidismo aún vivía y coleaba, la derecha y eso que se decía la izquierda, se turnaban para destrozar el país. Precisamente en 2012 le tocaba a los azules que, genuflexos ante los mercados financieros, anunciaban represalias para aplastar a tanto indignado. Su arma letal era amenzar los derechos laborales. No es exactamente un déjà vu lo que me pasó, no es un sentimiento de esto ya lo viví pero en realidad no, es la sensación de que esto ya lo viví y en realidad sí, pero tampoco es un recuerdo. Lo más esotérico de este momento fue que al salir de los Juzgados y escuchar las noticias de lo que venía ocurriendo en el Congreso con el debate para desbloquear la investidura, me di cuenta de que no había salido a 2019. Supe entonces que alguien había parado la máquina del tiempo, sí, alguien que quería que pensáramos que seguíamos en 2012, o peor, antes de mayo de 2011.

Ahí está otra vez el PSOE, en su turno después del PP, fantaseando con el poder absoluto de antaño, queriendo gobernar pero sin resolver lo que un gran sector de la población lleva años demandando, sin ofrecer salida a la crisis que dejó un grito: "Que no, que no nos representan". No hicieron nada a continuación, ni limitaron los alquileres, ni bajaron el precio de la luz, ni subieron los impuestos a la banca y a las empresas, ni dejaron de quitarles las casas a la gente, ni de perseguir migrantes y hoy tampoco piensan hacerlo.

Seguir leyendo »

El honor perdido de Vicky Rosell

40 Comentarios

El juez Salvador Alba. (ALEJANDRO RAMOS)

"Katharina(...) preguntó si el Estado [...] no podía hacer nada para protegerla contra semejante inmundicia y para devolverle su buen nombre"
Heinrich Böll. El honor perdido de Katharina Blum

Este diario ya ha publicado que un magistrado canario, Salvador Alba, ha sido condenado a nada más y nada menos que seis años y seis meses de prisión por algunos de los peores delitos que puede cometer un juez cual son prevaricación judicial y falsedad en documento público. No he visto grandes alharacas sobre este caso bajo el que subyacen algunos de los peores vicios del sistema, la cara más fea del poder, la certidumbre de que se producen conjuras o conjunciones de intereses que prostituyen la Justicia para lograr la muerte por lo civil y por lo penal de personas. En este caso la víctima fue la magistrada Victoria Rosell en una oscura trama que entremezcla las fobias personales, las ambiciones, la rivalidad política y una, no por desconocida menos existente, dinámica de clanes. Una sombra densa y siniestra que llega hasta el Tribunal Supremo y que tuvo evidentes consecuencias políticas y personales para la magistrada que actualmente es diputada por Podemos y que se presentaba a sus primeras elecciones cuando todo esto acaecía.

Creo que es algo que no se puede pasar por alto. No he visto muchos hilos de jueces tuiteros explicando esta sentencia ni las circunstancias en las que se produjeron los hechos. Ellos, que se pronuncian sobre tantas cosas, no han tenido un huequecito para explicar a la ciudadanía cómo se ha llegado a que "uno di noi" tenga una sentencia que le expulsa de la carrera y le hará ingresar en prisión. Cierto que queda aún un recurso de casación pero la sentencia es solidísima, los hechos probados meridianos y el Tribunal Supremo... ahora hablamos del Supremo.

Seguir leyendo »

Vamos a terminar aborreciendo la política

36 Comentarios

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

¿Tiene sentido hacer unas elecciones cuando la mayoría de los ciudadanos está harta de los políticos, de la política misma, tal y como hoy se le ofrece en España? Seguramente no. Y no solo porque su resultado previsible, escaño arriba, escaño abajo, no va a cambiar esa situación desastrosa, que no parece tener solución. Sino también porque la distancia entre los partidos y la gente, incluso la que hasta hace poco estaba politizada o muy politizada, va a crecer más. Y un país que tenga ese problema está expuesto a toda suerte de riesgos, incluso los más catastróficos.

Ninguno de los principales dirigentes políticos manifiesta en sus expresiones públicas la mínima preocupación por ese estado de cosas. Van a lo suyo, que es cada vez más pequeño y hasta mezquino. Lo que la ciudadanía pueda pensar de ellos les es cada vez más ajeno y distante. Sólo les preocupa infligir un golpe al rival de turno. En general, poca cosa. Porque ninguno da la talla para maniobras de altura y, a lo más, sirven para el regate en corto. Y porque las ideas se han alejado de la política. Arrumbadas por la crisis y por la aparición, casi de sopetón, de nuevos fenómenos y tendencias económicas y sociales, a los que los partidos, los de antes y los más recientes, no saben qué decir. Eso en el supuesto de que los hayan percibido.

Encerrada en una habitación sin vistas al exterior, la política se consume en una diatriba estéril desde el punto de vista de los intereses generales, de las cuestiones que verdaderamente acucian a la mayoría. Por ejemplo, desde hace ya meses el fantasma de una nueva crisis económica atribula a la ciudadanía. Porque, aunque sea de pasada, se habla de ello en los medios de comunicación. Y la población tiene demasiado presente el recuerdo del desastre del 2008 y los años posteriores como para no asustarse por esos rumores.

Seguir leyendo »

El 'rebranding' del PP vasco

El PP vasco celebra este fin de semana una convención con tintes de refundación. El acto, presidido por Pablo Casado, coincide en el tiempo con la publicación de un estudio que arroja nueva luz sobre la extinción de los dinosaurios. Alfonso Alonso debería echar un ojo al artículo porque, como es sabido, si no aprendemos de la historia estamos condenados a repetirla.

El PP vasco, como el catalán, está al borde mismo de la extinción. Hasta ahora, las dos formaciones han permanecido cual diplodocus adormilados, contemplando un meteorito que a estas alturas roza ya el suelo. Pero en política nunca es demasiado tarde (que le pregunten a Pedro Sánchez, el Cid socialista que gobierna después de muerto).

Alonso tiene un plan. Y no es malo. A grandes rasgos, consiste en que el PP vasco no parezca muy del PP. Eso no se traduciría en un replanteamiento ideológico, pero sí en uno estético y discursivo. Lo que la gente de marketing llama un rebranding: cambiar la caja sin cambiar el producto para ver si eso impulsa las ventas.

Seguir leyendo »

La imposible unidad del independentismo

33 Comentarios

Al movimiento independentista se le podrán reprochar muchas cosas pero nadie podrá recriminarle que no tenga paciencia. Primero con sus dirigentes, divididos y desnortados, pero también con los que no entienden que lo suyo no es una fiebre que bajará con el tiempo. Esta Diada eran muchos menos que otros años, pero han vuelto a llenar el centro de Barcelona en un ejercicio catártico que prueba su capacidad de resiliencia a la espera del mazazo que significará la sentencia del procés.

Quedarse solo con que eran menos que el resto de años es menospreciar su capacidad de resistencia. Quedarse solo con que son una multitud es desdeñar el hartazgo existente en sus filas. En todo caso, la Diada ha servido para firmar una tregua temporal entre los partidos a los que sus votantes piden una unidad que a estas alturas se intuye imposible.

¿Unidad para qué? Esa es la clave. La lectura que Junts per Catalunya, ERC y la CUP hacen del referéndum del 1-O, la declaración de independencia y las consecuencias posteriores es tan dispar que hace imposible esa estrategia conjunta que les reclaman en la calle. Algunos diputados afines a Carles Puigdemont y defensores (al menos en público) de Quim Torra han empezado a repetir a modo de eslogan una frase: "Ponemos la directa hacia la independencia". Si se les pregunta cómo y cuándo van a hacerlo no lo aclaran. Hace dos años, cuando se les formulaba la misma pregunta, la respuesta era igual de confusa. No hace falta recordar cómo acabó la cosa.

Seguir leyendo »

La España de los corruptos y de los toreros

Miguel Abellán, nuevo director gerente del Centro de Asuntos Taurinos.

El torero Miguel Abellán publicó en sus redes una foto que ha vuelto a circular tras su nombramiento como director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid. En la foto aparece haciendo ese grosero, aunque popular, gesto que consiste en levantar el dedo corazón. Justo lo que no tiene un torero: corazón; excepto en el dedo grosero. El etólogo, zoólogo y antropólogo inglés Desmond Morris, célebre autor de El mono desnudo, explica ese gesto como "una de las ofensas más antiguas que se conocen: el dedo medio representa el pene y los dedos doblados a cada lado, los testículos; al levantarlo, se exhibe un gesto fálico, como si fuera el falo lo que estás mostrando a la gente, lo que implica un comportamiento muy primitivo". Abellán dirigía su grosería a Aleix Espargaró, campeón de España de motociclismo, que es antitaurino, y, con él, a toda la sociedad que abomina de su primitivismo torero, dirigido contra los toros y contra una cultura de la no violencia que se opone a la cultura de la violencia promovida por la derecha y la ultraderecha españolas (una violencia aún más repugnante cuando es consentida, y hasta jaleada, por la izquierda falsaria).

Esas derechas y ultraderechas, que se confunden y amalgaman entre el PP, Ciudadanos y VOX, son las que han aupado a un individuo como Abellán a un puesto de presunta responsabilidad política que le reportará 75.000 euros anuales. Abellán, que no logró el escaño que le había ofrecido Casado (seguramente, se lo garantizó, pues iba en el número 12 de su lista al Congreso de los Diputados, sin sospechar el batacazo electoral que dejó al PP con siete diputados), ha sido rescatado por Díaz Ayuso (qué decir: Pecas, Avalmadrid, Púnica...) para cumplir en esa gerencia con uno de los objetivos del bloque trifachito: la defensa, promoción y subvención de la barbarie tauricida.

El Centro de Asuntos Taurinos no es nuevo en la Comunidad de Madrid: por él ha pasado el impulso de la imputada Esperanza Aguirre, de la defenestrada Cristina Cifuentes o del tránsfuga Ángel Garrido, todas ellas auténticas joyitas de la corona pepera. El Centro, dependiente de la Consejería de Presidencia y que cuenta con vocales como el ex alcalde Álvarez del Manzano, fue creado en 1995 por otro ex alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, para defender "la pureza de la fiesta", explotar la plaza de torturas de Las Ventas y, entre otros asuntos, colaborar en definitiva con "el sector". En un país donde es minoritario el interés social por la tauromaquia, que constituye el negocio de unos pocos, esa colaboración puede llamarse, lisa y llanamente, chiringuito. Como los de Abascal. Con el agravante de que este chiringuito no solo chorrea euros, también chorrea sangre.

Seguir leyendo »

Para mujeres sin complejos o próximas a superarlos

Apertura año judicial 2019

La imagen resultó insoportable incluso para la España que la repite de año en año y que ve reverdecer el machismo. La foto de apertura del Año Judicial sin una sola mujer. Otra vez. Los 13 miembros de la Sala de Gobierno del Supremo con el Rey, todos hombres. Lo curioso es que hay 2.858 mujeres juezas (53%) y 2.519 hombres jueces (47%), según los datos oficiales del Consejo General de Poder Judicial a enero 2018. Y que ni si siquiera se explica con la habitual excusa de la edad. En esa fecha había 875 mujeres juezas y 972 hombres entre 51 y 60 años. 

Una de esas mujeres juezas era Victoria Rosell, que sería víctima de una conspiración por parte de otro magistrado de su misma jurisdicción: Salvador Alba. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias acaba de condenarle a seis años y medio de prisión y 18 de inhabilitación, por los delitos de prevaricación, cohecho y falsedad en documento oficial.  Una trama que la apartó en su día de la carrera política que había emprendido como diputada de Podemos. 

No es casual que mencione ambas noticias que confluyen en fechas. La discriminación de la mujer sigue siendo un hecho, no ha dejado de exigir un esfuerzo extraordinario remontarla pero con determinación y fuerza sí se puede. Elementos que ha evidenciado en su caso Vicky Rosell.

Seguir leyendo »

El bingo de los presos independentistas

64 Comentarios

Mi amiga Txell está al final de su embarazo, saldrá de cuentas en los próximos días. No ha sido un embarazo fácil, y no por ninguna complicación o molestia típica de su estado: se quedó embarazada en un vis a vis carcelario, apenas ha visto al padre en todos estos meses, y el día del parto su marido podrá acompañarla, pero solo estará seis horas con el recién nacido, y con vigilancia policial. Del hospital saldrá sin el padre, y sin él criará a su hijo, tal como lleva criando a su otro hijo desde hace casi dos años, los que lleva Jordi Cuixart en prisión provisional.

"Venga, Isaac, no manipules usando historias personales, eso es chantaje emocional y de la peor estofa: amiga, embarazo, hijo, cárcel…"

Sí, seguramente les estoy haciendo chantaje emocional. Y podría seguir chantajeándoles durante el resto del artículo, nombrando a los hijos, parejas, familias y amigos de los nueve independentistas catalanes que están en prisión provisional (y siempre hay que decirlo dos veces: provisional, provisional).

Seguir leyendo »

¿La nueva normalidad constitucional?

23 Comentarios

Rajoy y Sánchez

Llevamos muchos años sin Gobierno. Con Consejo de Ministros, pero sin Gobierno. Según mis cálculos, casi cuatro años en España y alrededor de siete en Catalunya. Un cierto desgobierno se ha convertido en la nueva normalidad constitucional. Las investiduras de Mariano Rajoy y de Pedro Sánchez en España y las de Carles Puigdemont y Quim Torra en Catalunya son una buena prueba de ello, por no decir nada de la incapacidad de los parlamentos español y catalán de aprobar leyes o presupuestos.

La repetición de elecciones como consecuencia de que el Congreso de los Diputados no es capaz de aprobar la investidura de un presidente del Gobierno no se ha producido en ninguna otra democracia europea después de la Segunda Guerra Mundial, es decir, desde que se puede considerar que la democracia parlamentaria se estabiliza en la parte occidental del continente europeo. España ha sido el primer país en que ha ocurrido. Parece que no ha sido suficiente y que nos encaminamos a repetir la experiencia.

Si nos atenemos a nuestra propia experiencia reciente, nada indica que con la repetición de las elecciones se vaya a poder resolver el problema que está en el origen de la misma. Ni las elecciones de julio de 2016, tras las de diciembre de 2015, en España, ni las elecciones de 2012, 2015 y 2017 en Catalunya han permitido que los Gobiernos constituidos a trancas y barrancas pudieran ejercer la “dirección política”, que es la primera de las tareas que todo Gobierno tiene siempre constitucionalmente encomendada (art. 97 CE). Y eso que todas se celebraron en un sistema político menos deteriorado que aquél en que ahora mismo nos encontramos.

Seguir leyendo »