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ARAGÓN

ENTREVISTA | Nacho Escartín

“El PSOE no ha cambiado, sigue siendo un partido en el que no puedes confiar”

El nuevo secretario general de Podemos Aragón no se fía del Gobierno de Lambán, al que acusa de gobernar solo con la Ley de Presupuestos

“PP y Ciudadanos en Aragón son una vergüenza, una oposición irresponsable, troll, ideologizada y escorada a la derecha más rancia, antiprogreso, anti 15M. No podemos dejar que, sin hacer nada, puedan ganar”

“En Aragón, la catalanofobia no es una cosa de unas pocas semanas o meses. Mi única esperanza es que Pedro Sánchez y el PSOE rectifiquen en algún momento”

“Hay un pacto entre las élites, liderado por PP, PSOE y Ciudadanos, para blindar la segunda fase de la Transición, y del que podemos salir muy mal parados en derechos sociales”

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El secretario general de Podemos Aragón, Nacho Escartín

El secretario general de Podemos Aragón, Nacho Escartín Zaragoza

Nacho Escartín (Zaragoza, 1978) es el nuevo secretario general de Podemos Aragón tras recibir el 59,3 % de los votos en las primarias. Apuesta por abrir el partido al territorio, fortalecer la alianza con IU y tender la mano a CHA. Se muestra muy crítico con el PSOE, autonómico y estatal: “Sánchez se aupó ante su propia casta interna apelando a cuestiones plurinacionales, a una mayor cercanía a Podemos y a más crítica al PP. Pero en unas semanas ya vemos lo que es…”

Califica a PP y Ciudadanos como la derecha más rancia y apoya “la crítica clara y valiente” que se hace desde Podemos ante la “involución democrática y el recorte de libertades” que nacen de la crisis catalana.

¿Cuáles son los elementos principales que deben cambiar en Podemos Aragón?

Entramos en una fase en la que hay que demostrar que somos la alternativa de los gobiernos del cambio en ayuntamientos, comarcas y Gobierno de Aragón. Para eso hay que implementarse más en el territorio, conectar con la realidad aragonesa, que es rural, envejecida; posiblemente distinta a las identidades propias de Podemos, que son lo urbanita y los jóvenes.

¿Cómo se conjuga eso con ser fuertes en una capital como Zaragoza?

Esa es la segunda parte. Si aspiramos a gobernar en las próximas elecciones autonómicas, una parte importante del examen que va a hacer la ciudadanía será la gestión de Zaragoza en Común en el Ayuntamiento de Zaragoza. Podemos tiene que implicarse mucho más. Es el momento de tener una posición más clara y ambiciosa en Zaragoza en Común.

Apuesta por las alianzas. Ya tendió la mano a CHA. ¿Cree que se podrá dar ese ‘frente de izquierdas’?

Yo participé en el nacimiento de Zaragoza en Común y supimos crear un espacio abierto y municipalista en el cual todo el mundo cabía: personas de organizaciones, de partidos y más gente. Con Alto Aragón en Común y Cambiar Binéfar algo parecido. Hemos visto que sumas de partido solo no funcionan tan bien. El objetivo es, con total fraternidad y generosidad, hablar con todas las fuerzas del cambio, partidos y no partidos, personas. El reto es afrontar alianzas amplias. Con Izquierda Unida creemos que la alianza Unidos Podemos se puede fortalecer, pero no es algo que nos deba limitar, me importa poco cómo nos presentemos a las elecciones. Si IU y Podemos somos generosos, ya tenemos bastante. Y el aragonesismo político tendrá que concretar si quiere estar de nuestro lado o explorar otras vías.

La relación de Echenique con Lambán no era demasiado buena, ¿cómo es la suya?

Hasta ahora meramente protocolaria y con un emplazamiento a hablar de lo que haga falta. ¿Eso es una novedad? No lo sé, pero mi voluntad es muy clara: vamos a ser interlocutores con todos. Quien quiera hablar con Podemos Aragón va a encontrar un interlocutor. ¿La comunicación puede mejorar el alcance de acuerdos? El PSOE no ha cambiado, ha reelegido al mismo secretario general y sigue siendo un partido en el cual no puedes confiar. Ningún acuerdo que firmes o hables con ellos puede generar expectativas de cumplimiento, y eso no es algo que se invente Echenique o Nacho Escartín, es palmario. Dicho esto, tampoco le queremos dejar la legislatura gratis al PP porque no están haciendo nada en las Cortes de Aragón: no traen leyes, juegan a la retórica parlamentaria, al azul y el rojo.

¿Afecta a la relación autonómica lo que Lambán haga o diga en el plano nacional? Por ejemplo, su claro apoyo al 155

Claro. Todo influye. Sus declaraciones en favor de Susana Díaz como diosa del socialismo, su reelección como secretario general del PSOE en la comunidad, su apuesta sin parangón por el 155… pero mucho más influye la gestión que hace de las cuentas aprobadas con CHA, IU y Podemos. Influye la capacidad que había en esta legislatura para ir más allá de la única ley de la que habla, año tras año, que es la de presupuestos. Había que mejorar  la transparencia, la innovación institucional, la arquitectura del Gobierno de Aragón… Todo eso estaba en su mano, y formaba parte de acuerdos previos, y no se concreta. Y, sobre todo, influye la respuesta que den los aragoneses a la pregunta: ¿usted cree que el Gobierno de Lambán hace todo lo que esperaba cuando le votó, o a CHA, IU o Podemos en la primavera de 2015?

¿Cree que no lo hace?

Por supuesto que no. En un momento de emergencia social había que cerrar la grieta que se abre entre los más ricos y el resto, y eso no se está haciendo. También afectan, claro, las restricciones del Gobierno central. Pero hay una cuestión que es la de los derechos sociales en la que no se ha llegado dónde queríamos llegar, también un cambio del modelo económico y productivo que, clarísimamente, no es la apuesta del PSOE. No tienen un modelo propio para Aragón, más allá de gestionar las propuestas de empresas privadas que llegan del exterior. Pero hay que tener iniciativa, estamos gestionando 5.200 millones de euros anuales. Si votar al PSOE, a CHA, a IU o a Podemos, al final solo sirve para frenar los recortes del PP, para la ciudadanía será una decepción total. Hay muchas cosas que se podían haber hecho, que se pueden hacer todavía y, sobre todo, que se harán cuando nosotros lideremos los gobiernos del cambio.

Durante toda la legislatura se ha hablado del decálogo que firmaron PSOE y Podemos. Ellos dicen que se cumple, ustedes que no, ¿va a haber algún mecanismo de control?

Hemos impulsado la creación de una oficina parlamentaria en las Cortes de Aragón. Es una agencia del Gobierno para que los parlamentarios tengamos información de primera mano de todo lo que se está ejecutando. Es un paso importante, porque no podemos entrar en la cantinela de yo digo que sí cumplo, y yo digo que no, eso es lo que buscan los que llevan muchos años en la política profesional. Está claro que hay muchas cosas que el PSOE no cumple. En las cuestiones ideológicas podemos coincidir, pero luego no se hace. Hay que estar detrás de ellos.

En el objetivo de atacar la emergencia social del que tanto ha hablado Podemos, ¿hay también algo de autocrítica?

En eso hay un choque de modelos clarísimo. Hay que ver a la sociedad aragonesa de 2017, en la que cada vez hay más trabajadores pobres. Se extiende la precariedad y hay que afrontarlo de esa manera, hay que cambiar el modelo para que las ayudas lleguen a más preceptores; en eso chocamos siempre. Hacemos autocrítica porque hay que seguir profundizando en un modelo distinto que acabe concretando mejor las propuesta de Podemos y trasmitiéndolas a la sociedad. Pero creo que estamos siguiendo una línea bastante coherente.

En unas futuras elecciones, y en una hipotética situación de volver a dar un apoyo al PSOE, ¿Podemos se lo pensaría mucho más viendo cómo está yendo esta legislatura?

Nosotros tenemos un objetivo: liderar los gobiernos del cambio, es el único escenario que barajamos. En el post elecciones será la asamblea de Podemos Aragón la que decida. Tenemos calidad, ambición y generosidad como para gobernar y, sobre todo, hacer frente a un PP y Ciudadanos que en Aragón son una vergüenza y no hacen nada para mejorar. Son una oposición irresponsable, troll, ideologizada y escorada a la derecha más rancia, antiprogreso, anti 15M. No podemos dejar que, sin hacer nada, puedan ganar.

¿Teme que las confrontaciones entre PSOE y Podemos estén haciendo crecer a la derecha?

Sí, pero también tiene mucho que ver la incapacidad del Gobierno de Lambán para hacer políticas progresistas. El decir “como vosotros discutís, el PP lo tiene más fácil”, es una lectura demasiado simplista. La ciudadanía no es tonta. Tenemos el reto de demostrar con más claridad qué cosas han mejorado y qué cosas pueden mejorar si hay un gobierno valiente. Que el PP sin hacer nada puede sacar réditos electorales, desgraciadamente es algo que ha sucedido siempre.

¿Habrá presupuestos en Aragón con el apoyo de Podemos en un plazo lógico?

Aprobar presupuestos en mayo no es bueno para nadie. En el Consejo Ciudadano ya hemos empezado a debatir a fondo sobre el techo de gasto. El Gobierno de Lambán solo gobierna con la Ley de Presupuestos, pero hay que hablar de muchas más cosas. Él sabe que hay interlocución directa y que estamos dispuestos a hablar de todo. Queremos definir qué es lo que necesita Aragón y, en función de su respuesta y de su propuesta, hablaremos. Pero siempre teniendo claro que no se puede confiar en el Gobierno de Lambán. No somos tan ilusos, ya llevamos dos años en las Cortes como para saber que no porque hayamos firmado algo quiere decir que se vaya a hacer.

¿Está de acuerdo con la postura de su partido en la crisis catalana?

Creo que en una necesaria reforma constitucional se tienen que abrir procesos que hablen de todo, la parte territorial es importante, pero hay que hablar también de los artículos que tienen que ver con los derechos sociales y ahí la voz de Aragón ha de ser escuchada. Y estoy de acuerdo en la crítica clara y valiente que se hace desde Podemos ante un involución democrática y recorte de libertades, como la imposición del artículo 155, que, a pesar de las amenazas de la Generalitat, es un paso mucho más grave que nos puede hacer retroceder 40 años. Hay un pacto entre las élites, liderado por PP, PSOE y Ciudadanos, que quiere blindar la segunda fase de la Transición, y del que podemos salir muy mal parados en derechos sociales.

¿Por qué se confunde el querer un referéndum pactado con querer la independencia?

No se entiende la España de 2017: un estado que es pluricultural y plurinacional y en el que hay muchas maneras de entender la españolidad. Tenemos que visibilizar eso con más claridad. Cuando hay una minoría que entiende la españolidad como una centralización, con un uso monopolizador de las banderas y de símbolos que no le pertenecen a nadie, se hace un flaco favor a la diversidad que hay en este país. Podemos defiende con ahínco ese país de países, y desde la derecha centralizadora intentan escorarnos al rincón de los independentistas. Pero cada vez con más claridad, mostramos nuestra apuesta por un referéndum con garantías –que es la única salida al problema catalán– y en el que votaríamos que no.

Lo de país de países también lo dijo Pedro Sánchez, ¿le decepciona su postura actual?

A mí el PSOE ya no me decepciona, yo soy de la generación del 78 y del 15M. Sánchez se aupó ante su propia casta interna apelando a cuestiones plurinacionales, a una mayor cercanía a Podemos y a más crítica al PP. Pero en unas semanas ya vemos lo que es… Si Susana Díaz fuera la secretaria general del PSOE, sería muy parecida a lo que está siendo Sánchez. Mucha cantinela, pero se pliega a los dictados de Rajoy. Y es una irresponsabilidad histórica. Pero aún está a tiempo de rectificar, mi única esperanza es que Pedro Sánchez y el PSOE rectifiquen en algún momento.

¿Cómo se para la crispación de la calle?

En Aragón, la catalanofobia no es una cosa de unas semanas o meses. En parte por cuestiones económicas, siempre nos hemos sentido como los hermanos pobres, pero también ha influido una voluntad clara de enfrentar territorios. Todos tenemos familia, amigos, lazos, apartamento en Catalunya y este momento de crispación pasará. La sociedad española no es de extrema derecha, que es quien está fomentando este odio. La mayoría de la gente está por la fraternidad.

En Podemos se ha establecido ese debate entre hacer política en la calle o en las instituciones, ¿dónde hay que hacerla?

La apuesta institucional por ocupar el mayor espacio posible, no riñe para nada con, siendo conscientes de los límites institucionales, experimentar alternativas y fortalecer lazos en la sociedad, porque ahí está gran parte del cambio de vida y la felicidad de nuestra gente.

También se establece lo de pablistas y errejonistas. Usted no fue el candidato de Echenique, y tampoco se sitúa en los errejonistas, ¿dónde está Nacho Escartín?

Yo vote a Iglesias y pedí el voto para todos los aragoneses en listas. En Aragón no se reproducen esas familias estatales, si es que a nivel estatal esas familias son tan claras, porque yo participo en grupos y no sé qué apellido tiene la gente. En sí mismo, formar parte de bandas o pandillas me parece estupendo, juntarte con tu grupo de gente afín, elaborar un discurso y debatir con los compañeros es fabuloso. En Aragón yo no me adscribo a ninguna familia, soy de Podemos Aragón. Uno más.

¿Cree que Echenique miró más a Madrid que a Aragón?

Creo que vio que podía hacer un papel interesante en la organización de Podemos, la gente del partido también lo creemos, el secretario general ha confiado en él y él ha apostado por esa responsabilidad.

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