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ENTREVISTA | Hanya Yanagihara

"A los hombres no se les anima a hablar como víctimas de violación"

Tan poca vida es el retrato más crudo de la amistad masculina, la vida adulta y los abusos infantiles de las últimas decadas

Hablamos con la autora de este fenómeno literario sobre su carencia de personajes femeninos, la literatura post-gay y la reivindicación del pesimismo

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Hanya  Yanagihara

Hanya Yanagihara Penguin Random House

Para Hanya Yanagihara el orgasmo es uno de los momentos más vulnerables del ser humano. Nuestros sentidos se nublan de tal forma que cualquiera sería capaz de hacernos añicos. Por eso la fotografía Orgasmic man se convirtió de inmediato en la portada perfecta para Tan poca vida, segunda novela de la escritora californiana. 

Pero sus mil páginas esconden escasos placeres y, desde luego, no hacen justicia a su título. La vida de Jude es amargura a tragos largos, incluso demasiado largos para la editorial que quiso recortar los pasajes de violaciones y abusos infantiles. Yanagihara se negó, y ahora le debemos tanto las nauseas como el retrato más honesto de la vida adulta masculina jamás escrito por una mujer. Jude se rodea de Willem, JB y Malcolm para olvidar a ratos un pasado lleno de tantos cortes como los que abren a tiras su propia piel.

Nos reunimos con la escritora en el centro de Madrid, expectantes por descubrir a una de las voces más perturbadoras de la literatura actual. Sin embargo, Yanagihara nos dio buenas razones para entender que su pluma descarnada bebe más de la realidad que de la imaginación. Hablamos con ella del (mal)trato de la homosexualidad en los libros, de las secuelas de la pederastia y sobre no ceder nunca ante los deseos comerciales de una editorial.

Llama la atención la falta de desarrollo de los personajes femeninos, incluso de los secundarios.

El libro es muy artificial desde distintos puntos de vista. No se habla de ningún hecho relevante en la historia, no hay discursos políticos ni crisis financieras. Y, dentro de este mundo artificial, decidí no incluir apenas personajes femeninos. Al principio no quería ninguno en absoluto, pero quedaba demasiado impostado incluso para este libro.

¿Qué pretendía descubrir de este mundo masculino?

Sobre todo sus emociones interiores y cómo se enfrentan a traumas o sentimientos que no suelen expresar en alto. Mi objetivo principal era reflejar la amistad entre hombres. Todo un deporte de riesgo. Al final fue fascinante experimentar con estos personajes por todas sus limitaciones. Muchos no aceptan su propia vergüenza o vulnerabilidad, y la sociedad tampoco les anima a hacerlo.

Quería hacerles expresar amor y fragilidad entre ellos, dentro de unos límites en los que no se les invita a que lo hagan. Así que admito que las mujeres son algo insustanciales en este contexto en concreto.

Ha conseguido que el intercambio de roles no se vea estereotipado, ¿se imagina un  Tan poca vida sobre cuatro mujeres y escrito por un hombre?

(Ríe) La verdad es que no. Creo que un hombre no escribiría sobre los sentimientos femeninos, quizá lo piense alguna vez, pero no lo haría. Aunque seguro que sería muy beneficioso. En este caso no he escrito una novela para ayudarme a entender mejor a los hombres de lo que ya lo hago.

Hablar del otro sexo debería ser siempre inquietante y desconcertante. Consigue que afrontes de otra forma todos los prejuicios de este mundo. Te das cuenta de que las diferencias entre los géneros y las sexualidades no son tan grandes como nos hacen ver. Además, un escritor es mejor cuando trabaja con elementos ajenos, en una tierra desconocida. Tanto si es un sexo distinto como una forma literaria distinta.

Portada del libro

Portada del libro

Trata la homosexualidad como un personaje más, ¿por qué decidió eliminar los sentimientos en ese proceso de descubrimiento personal?

En las grandes ciudades, como Nueva York, asumir tu sexualidad no es un proceso tan agobiante como hace diez años. No creo en el término post-gay, pero estos personajes tienen cosas más importantes que ser homosexuales o negros. No quise limitarme a la manida fórmula sobre salir del armario o la sensación de fallar a los padres. 

Hace muchos años que no es un motivo de vergüenza o de mofa. Estos personajes llevan una vida sexual como cualquier otro, independientemente de a quien aman. No se avergüenzan tanto de eso como de su forma de vivir, en general. 

Aún así la novela ha sido aplaudida por la comunidad gay, ¿cree que cierta literatura queer peca de condescendiente?

Es un honor la buena respuesta que he recibido por parte de la comunidad gay. Algunas personas están cansadas de que la cultura queer se encierre toda en el mismo cajón y se base en las dos temáticas que hablábamos antes. Sin embargo, mi objetivo no era representar a esta cultura o a los hombres gays, en concreto. 

En algunos círculos literarios de EEUU se está debatiendo sobre quién tiene derecho a escribir sobre qué temas. Parece que si no eres un hombre gay o una mujer lesbiana, no puedes escribir sobre ello. Y menos a la inversa. 

El problema radica en intentar abarcar toda la cultura gay en un libro. Pero si diseñas un personaje que no solo es gay, sino que tiene muchos otros matices, es mucho más verosímil y corres menos riesgo de meter la pata. Aún así no pretendía que fuese una declaración de intenciones.

Sigue esas mismas premisas para tratar el abuso infantil, ¿qué mensaje quería transmitir?

Entiendo que la gente perciba el libro como una historia de abuso infantil. Porque lo es en algunos aspectos. Pero mi objetivo no era dar una perspectiva política sobre ese drama, aunque me alegra que pueda abrir de nuevo el debate. La idea era poner palabras a sensaciones tan traumáticas que no las tienen.

A los hombres no se les anima a hablar como víctimas de violación. Y es algo que destruye a las personas de por vida, de formas muy distintas. 

Este es un retrato particular sobre alguien que intenta desesperadamente buscar una respuesta a ese abuso. El testimonio de Jude no pretende ser la prueba absoluta de lo que sufren las víctimas, pero es una consecuencia más. En su caso, lo único que le ata a este mundo es una bolsa de cuchillas. 

Si cada vez hay más personas que deciden revelar los abusos que sufrieron, ¿por qué el libro ha causado tanto revuelo?

El objetivo no era incomodar o sorprender tanto al lector. Creo que hay una gran diferencia entre la literatura pornográfica y la dramática. La primera solo pretende crear controversia, mientras que en la otra quizá los pasajes de sexo o abusos sean duros, pero también son coherentes con el avance de la narración. 

El mundo está lleno de vidas feas. Y es responsabilidad de los escritores el plasmar y revelar todo tipo de vidas. Solo la literatura puede obligar al lector a posicionarse en un lugar incómodo y mirar de frente a una situación tan brutal. 

Así es también el pasaje del maltrato del Jude adulto a manos de su pareja, ¿por qué cree que pasa más desapercibido que el de la pederastia?

Creo que muchos lectores lo entienden solo como una consecuencia de los abusos que sufrió de niño. Cuando te han enseñado a verte de una forma, es muy difícil superarlo de adulto. Lo que me gusta de esta parte es que nos relajamos porque es su momento más feliz, cuando está más sano.

Pero en realidad es un punto de inflexión que nos hace ver que ya no hay vuelta atrás para el personaje, que nunca va a lograr recomponerse. Y espero que sea descorazonador para el lector. Como la vida misma.

Hanya Yanagihara

Hanya Yanagihara Penguin Random House

Vivimos un boom de libros de autoayuda, ¿es también necesaria la literatura pesimista?

Me encanta. Creo que este libro es pesimista, pero no fatalista. Trata sobre la tiranía de la esperanza, que nos obliga a superarlo todo y a repararnos por nuestra cuenta. La intención es buena, pero puede ahogar a la gente y hacerle pensar que si no lo consigue ha fracasado. 

Odio la frase "perdió la batalla contra..." cuando se habla de un asesinato o de una enfermedad. Es un término muy injusto. Muchas personas solo luchan como saben y con los medios que tienen. Nosotros, los supervivientes, tenemos que ser un ejemplo para los que no quieren luchar, pero sin caer en ser dogmáticos.   

Los personajes tienen también una vida adulta poco "convencional", ¿le molesta que la tachen de literatura peterpaniana?

Este libro refleja muy bien la forma de vivir que cada vez se lleva más en las ciudades. Mis amigos no están casados, no tienen hijos y ninguno sigue la estructura familiar aceptada en la mayor parte del mundo. Y no por eso deja de ser una vida adulta. Creo que se trata más de trabajar para convertirte en una persona decente, entenderte bien con tu comunidad y amigos, y aceptarte de puertas para dentro. Incluso cuando no sacas un beneficio de ello.  

Hay quienes nos tachan de egoístas por no pensar en un legado, no unirnos en matrimonio o tener descendencia. Si eres soltero y tienes amigos, lo único que tienes es un compromiso para amar y ser amado por otra persona. Ser soltero puede conllevar soledad, pero no ser menos adulto. Son convenciones sociales y familiares que quizá deban cambiar en el futuro. 

Dijeron que su editor quería recortar los pasajes más duros del libro y usted se negó, ¿son habituales esas concesiones para beneficiar a las ventas?

Si quieres salir con vida de la industria editorial, tienes que estar dispuesto a escuchar -como yo- que tu contrato se puede romper en cualquier momento. Y esta es una de las razones por las que siempre animo a los escritores a pelear con uñas y dientes por su obra de arte y a no hacer ninguna concesión

Tienes que diferenciar si los editores te piden que cambies cosas por cuestiones artísticas o porque temen por las ventas. Todas las razones son legítimas, porque no deja de ser un negocio. Pero yo escribí esta novela porque así la quería, no para alcanzar un número récord de ediciones.

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